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miércoles, 2 de mayo de 2012

ANSIEDAD


Tratamiento homeopático en pacientes con trastornos psiquiátricos menores

Clara Aurora Zúñiga Moro*; Eblis Aguilera Díaz*; Jorge Carlos Martínez**.
* Departamento de Farmacia. Universidad de Oriente.** Centro de Higiene Mental Santiago de Cuba.

Resumen

Se realizó un estudio experimental, aleatorizado, controlado mediante grupos paralelos, con un tercer evaluador a ciegas en 140 pacientes con trastornos psiquiátricos menores que presentaran síntomas como tristeza, irritabilidad, llanto, pérdida de memoria, distracción, insomnio y ansiedad; atendidos en el centro comunitario de Higiene Mental perteneciente al área de salud de los policlínicos Camilo Torres y Carlos J. Finlay de Santiago de Cuba y en los consultorios del médico de la familia pertenecientes al Grupo Básico de Trabajo #1 del policlínico municipal de la ciudad de Santiago de Cuba en la etapa comprendida de Febrero 2002 a Abril del 2004, con el objetivo de evaluar la respuesta al tratamiento homeopático en pacientes con trastornos psiquiátricos menores, así como valorar las posibles ventajas económicas del tratamiento. Se conformaron dos grupos de tratamiento: grupo A (tratamiento homeopático) y grupo B (tratamiento convencional) con 70 pacientes cada uno. Luego de un mes de estudio el 63,11% del total de pacientes mejorados se correspondió con el grupo A en tanto que sólo un 33,89% fueron del grupo B con diferencias estadísticamente significativas entre ambos tratamientos. Al valorar el gasto por concepto de medicamento el tratamiento homeopático resultó ser más económico que el convencional.

Introducción

El término homeopatía (derivado del griego homoios: semejante y pathos: padecimiento o enfermedad) es una forma de tratamiento médico, que se realiza mediante sustancias capaces de producir en el hombre sano
trastornos semejantes a los de la enfermedad que se va a combatir, siendo este su fundamento.1,2,3.
Este método terapéutico fundado por el médico alemán Samuel Hahnemann, en el siglo XIX ha sido aceptado e integrado a los sistemas de salud de muchos países, tomando carta de naturaleza como una de las medicinas alternativas o complementarias en el mundo.
La homeopatía posee entre sus características el uso de dosis diluidas y dinamizadas, así como la
individualización del tratamiento, estimulando los mecanismos para repeler la acción mórbida, dando al paciente el remedio similar a lo que causa en la persona sana (Simillimum). Esta reacción opuesta se torna curativa cuando cumple la semejanza entre las propiedades farmacodinámicas de determinados remedios y los síntomas de determinado paciente .4,5

Los estudios clínicos controlados efectuados en homeopatía, incluyen el tratamiento de la alergia, enfermedades respiratorias, gastrointestinales, del aparato músculoesquelético y reumatología, dermatología, cirugía,anestesiología, etc. Se reportan a su vez trabajos recientes realizados en estados depresivos y de ansiedad.6 Los trastornos psiquiátricos menores entre los cuales se incluyen las reacciones situacionales y neurosis caracterizadas por depresión y ansiedad representan alrededor del 70% de los enfermos atendidos en consulta externa de psiquiatría. 7

El tratamiento que habitualmente se emplea en los pacientes con trastornos psiquiátricos menores comprende una serie de medicamentos que conducen a la aparición de reacciones adversas, así como fármaco dependencia por el uso continuado de los mismos. Además de su acción sobre el sistema nervioso central, provocan una serie de efectos negativos sobre los diferentes sistemas de órganos que en algunos casos hacen riesgoso su consumo.8,9

Con el fin de disminuir en la mayor medida posible el número de fármacos que consumen éstos pacientes, y
basado en los principios que sustentan la homeopatía, el tratamiento de trastornos psiquiátricos menores con
remedios homeopáticos constituye un amplio campo de trabajo en la búsqueda de una mejor calidad de vida.

Objetivo

Evaluar la respuesta al tratamiento homeopático en pacientes con trastornos psiquiátricos menores valorando sus posibles ventajas económicas.

Descripción de la Investigación. Metódica

Diseño del estudio: Se realizó un estudio experimental tipo ensayo clínico , aleatorizado, controlado mediante grupos paralelos en pacientes con trastornos psiquiátricos menores atendidos en el Centro Comunitario de Higiene Mental perteneciente al Área de Salud de los policlínicos Camilo Torres y Carlos J. Finlay de Santiago de Cuba en la etapa comprendida de Febrero 2002 a Abril del 2004. Como enmascaramiento se empleó un evaluador a ciegas y que fue el encargado de evaluar los pacientes independientemente del tipo de tratamiento.
La asignación de sujetos a cada tratamiento se hizo de forma aleatoria mediante una lista de números aleatorios, asignándose igual número de pacientes a cada grupo.

Selección de los sujetos

Criterio diagnóstico:
Se consideran pacientes con trastornos psiquiátricos menores a aquellos que presentan por reacciones
situacionales o por neurosis, una sintomatología relacionada con trastornos del humor como la depresión y
ansiedad. Se incluyen en este grupo según la Décima Revisión de la Clasificación Internacional de enfermedades Mentales los siguientes diagnósticos:

�� Reacciones a estrés y trastornos de adaptación
�� Reacción a estrés agudo
�� Trastorno de estrés postraumático
�� Trastorno de adaptación o situacional como síndromes depresivo, ansioso o mixto
�� Trastornos neuróticos

Criterios de Inclusión:

�� Pacientes con diagnóstico de trastornos psiquiátricos menores, en adultos de 18 a 64 años de edad y de
ambos sexos.
�� Voluntariedad de participar en el estudio.

Criterios de Exclusión:

�� Pacientes que hayan sido ingresados con anterioridad por esta causa.
Pacientes que hayan ingerido psicofármacos de forma continuada o con un mes de antelación.
�� Puérperas o gestantes.
�� Intentos suicidas.

Criterios de Salida:

�� Imprecisiones en el formulario.
�� Voluntariedad de no continuar en el estudio.

Tratamiento

Grupo A con tratamiento homeopático: En este grupo se emplearon los siguientes remedios homeopáticos:
Ignatia amara (5CH), Sepia vera (5CH), Nux vómica (6CH), Natrum muriaticum (6CH) y Pulsatilla (5CH). Los mismos fueron seleccionados de las materias médicas homeopáticas consultadas 10,11,12,13, por poseer una amplia gama de síntomas mentales relacionados con contrariedades afectivas o emociones desagradables, empleándose dinamodiluciones bajas.
Los remedios fueron comercializados por la firma BOIRON (Francia) preparados según las normas de la
Farmacopea Homeopática por personal especializado de la farmacia homeopática de la Ciudad de Santiago de Cuba y dispensado de forma gratuita a cada paciente. Estos remedios no tienen reportada en la literatura científica ninguna reacción adversa. Se administraron 5 gotas sobre la superficie lingual, 4 veces al día a los pacientes incluidos en este grupo, no administrándose ningún psicofármaco simultáneamente.
Grupo B control (tratamiento convencional): Se aplicó a los pacientes de este grupo el tratamiento con
psicofármacos empleados habitualmente que incluye:
- Trifluoperazina 1mg: 1 a 2mg 3 veces al día
- Nitrazepam 5mg: 5 a 10mg a la hora de dormir
- Medazepam 5mg: 5mg 3 veces al día
- Amitriptilina 25mg: 25mg 3 veces al día
- Clordiazepóxido 10mg: 10mg 3 ó 4 veces al día
- Imipramina 25mg: 25mg 2veces al día
- Tioridazina 25mg: 25mg 2veces al día (con el desayuno y con la comida)

La posología individual fue reajustada por el especialista según la edad y estado general de cada paciente así
como la combinación de uno o más psicofármacos en cada caso.

Evaluación de la Respuesta al Tratamiento:

En ambos grupos de tratamiento se realizó una evaluación por parte del especialista (evaluador a ciegas) antes y después del tratamiento, evitando así sesgos en la evaluación de la respuesta al tratamiento.
Como criterio principal de valoración se contempló la presencia o ausencia de una serie de síntomas relacionados con la depresión y la ansiedad comunes en los trastornos psiquiátricos menores y que fueron: tristeza, irritabilidad, trastornos de la memoria, distracción, ansiedad, insomnio y llanto.

La respuesta al tratamiento se clasificó según la siguiente escala:
* Mejorado: Cuando los síntomas desaparecieran o disminuyeran en número
* Igual: Cuando no existió variación en los síntomas
* Empeorado: Cuando a los síntomas ya descritos se añadieron otros o aumentaron su intensidad.

La duración del tratamiento fue de un mes por lo que la evaluación final se realizó pasado este período de tiempo. Se controló además el cumplimiento de la terapéutica y la evolución clínica de los pacientes cada 15 días por parte de los investigadores como medio para detectar posibles reacciones adversas, salidas del estudio, etc.

Valoración Económica:
Para la realización de la valoración económica se tomó en cuenta el costo por concepto de medicamento (precio de venta) tanto en el grupo convencional como el grupo homeopático.
 
Recolección y Procesamiento de los Datos:

Los datos fueron recogidos en un modelo de planilla elaborado a los efectos del estudio (una por cada paciente) y que incluye entre otros parámetros: edad, sexo, nombre, grupo de tratamiento, los criterios considerados en la evaluación de los pacientes, así como los síntomas referidos por los mismos antes y después del tratamiento.
Para comparar los grupos de tratamiento según las variables edad, sexo, diagnóstico, síntomas y respuesta, se utilizó el test no paramétrico Chi cuadrado(x2) para tablas de contingencia R x C, empleándose una probabilidad de error de p=0,05. El procesamiento de los datos se realizó utilizando el paquete estadístico MICROSTA en copyright© 1984 by Ecosoft.

Resultados

De los 140 pacientes incluidos en el estudio el número mayor de ellos se ubicó entre las edades de 45 a 62 años (90 pacientes) predominando el sexo femenino para un 87,14% (122 pacientes). Al comparar ambas variables (edad y sexo) entre los dos grupos, no se detectaron diferencias estadísticas significativas (p>0,05) lo que los hace comparables a los efectos del estudio.
Según el diagnóstico el número mayor de pacientes se correspondió con el síndrome depresivo: 49 casos (35%), seguido del síndrome ansioso con 38 casos (27,14%) , síndrome mixto con 32 casos (22,86%) y neurosis ansioso depresiva con 21 casos, sin diferencias estadísticas ( x2=3,017 p = 0,3890) entre ambos grupos.
Al analizar la totalidad de síntomas recogidos antes de aplicar el tratamiento se observan como más comunes en la mayoría de los pacientes la tristeza, la ansiedad, el llanto y el insomnio, no detectándose diferencias en el comportamiento de los síntomas entre un grupo y otro al iniciarse el estudio.
Al evaluar los síntomas que persistieron después de aplicado el tratamiento se encontraron entre ambos grupos diferencias estadísticas: en el caso de la tristeza (p<0,001) altamente significativas, para el llanto y la ansiedad (p<0,01) muy significativas y en los síntomas de la distracción y el insomnio (p<0,05) significativas a favor del grupo A con tratamiento homeopático. En lo que respecta a la pérdida de memoria y a la irritabilidad no se encontraron diferencias estadísticas significativas (p > 0,05) al comparar estos síntomas entre ambos grupos después del tratamiento.
En la evolución clínica de los pacientes según criterio evaluativo como respuesta al tratamiento el 63,11% (65 pacientes) del total de mejorados se correspondió con el grupo A (tratamiento homeopático), en tanto que 38 pacientes correspondientes al 33,89% fueron del grupo B (grupo control) con diferencias estadísticas altamente significativas (x2=27,019 p<0,001) entre ambos grupos, encontrándose dependencia entre el tipo de tratamiento y los resultados de la evolución clínica.
Del mismo modo el 85,29% (38 pacientes) del total de casos reportados de igual se correspondió con el grupo B contra sólo 5 pacientes (14,71%) con este criterio evaluativo en el grupo A, con diferencias altamente significativas entre ambos tratamientos.
Al analizar por grupo la eficacia del tratamiento en el grupo con tratamiento homeopático mejoró el 92,85 % en tanto que en el grupo control mejoró el 54,28%.
En cuanto alas posibles ventajas económicas de tratamiento el costo total por concepto de medicamentos en 70 pacientes , en un mes para el grupo A fue de $52.50 ( moneda nacional) en tato que para el grupo B fue de $823.55 (moneda nacional).

Discusión

La distribución por edades obtenidas en el estudio se corresponde por lo planteado en la bibliografía 14,15,16, de igual forma el predominio del sexo femenino aparece reportado17 pudiendo estar relacionado esto con la mayor exposición de las mujeres a contingencias en el ámbito familiar y social (tales como la carga laboral y doméstica, cuidado de los hijos, violencia familiar, etc.) lo cual las haría más vulnerables a presentar trastornos de adaptación o episodios depresivos leves y moderados.
La mayor frecuencia de pacientes con diagnóstico de síndrome depresivo presente en nuestra muestra coincide con lo reportado con otros autores18,19,20donde aparece la depresión como responsable de un porcentaje importante de consultas reiteradas en la atención primaria, pudiendo ser la ansiedad secundaria y desaparecer al tratarse la depresión.
La eliminación de un número mayor de síntomas vinculados con la depresión como la tristeza, el llanto, la
ansiedad y el insomnio en los pacientes del grupo A, pude estar relacionada con la selección de los remedios
homeopáticos teniendo en cuenta la individualidad de cada paciente.
De los remedios utilizados la Ignatia amara fue el más prescripto (88%) lo que se corresponde con la mayor
semejanza de los síntomas que aparecen en los pacientes antes del estudio con los propios de este remedio. Del mismo modo la tipología sensible al remedio incluye persona melancólicas con tendencia al llanto, fácilmente excitable y de temperamento nervioso que pudiera ser compatible con la personalidad premórbida de los pacientes con este tipo de trastorno psiquiátrico21,22 .

En orden decreciente se emplearon también Sepia, Nux vómica, Natrum muriaticum y Pulsatila.
Entre los síntomas recogidos en las materias médicas homeopáticas sobre estos remedios, aparecen la
emotividad exagerada así como el nerviosismo que suelen acompañara a la ansiedad, de igual modo la
melancolía, el llanto y la tristeza se recogen como típicos de estos remedios, lo cual explicaría el mayor número de pacientes mejorados en el grupo A. El hecho de contemplar como criterio diagnóstico en el estudio a los trastornos psiquiátricos menores con alteraciones del humos como la depresión y la ansiedad propició la coincidencia con las indicaciones clínicas de los remedios incluidos en el estudio al igual que las reacciones situacionales que se corresponden con los trastornos después de emociones, contrariedades o penas y que son típicos de estos remedios homeopáticos, por lo que se hace factible la utilización de los mismo en el tratamiento de estos pacientes.

La homeopatía como método terapéutico natural, carente de toxicidad podría ser una opción terapéutica,
mejorando la calidad de vida de los pacientes y promoviendo un uso más racional de los medicamentos.

Conclusiones

La respuesta a la terapéutica homeopática de los pacientes con trastornos psiquiátricos menores incluidos en la muestra objeto de nuestro estudio resultó ser mejor que la respuesta al tratamiento convencional, dado por una mejor evolución clínica de los pacientes, siendo del mismo modo este tratamiento más económico que el empleado habitualmente.

Bibliografía

1. Pérez, C. R; Lucio M. J: Medicina Natural. La Homeopatía. Editorial LIBSA. Madrid 1984.
2. Avesani, A: Medicina Homeopática. Folleto explicativo. Facultad de Homeopatía. Argentina. 1995: 1-2.
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4. Zhang, X: Congreso de OMHI. En: Journal of the OMHI. Vol. 8 No. 2. 1995: 12 – 13.
5. Guajardo Bernal, G: “Evaluación de los principios científicos de la Homeopatía”. Conferencia dictada en el Primer Simposio Internacional de Plantas Medicinales Ciencia y Homeopatía. Habana. Cuba. Nov. 1996
(Documento Original).
6. Bellavite, P: Lo Stato Della Ricerca Scientifica in Omeopatia. A.N.I.P.R.O. Universidad de Verona. Italia. 1997: 24 – 34.
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9. Florez, J: Farmacología Humana, 2da Edición, Barcelona, España, 1992.
10. Jovany, J.: Compendio de Materia Médica Homeopática. Instituto BOIRON. España. 1993.
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12. Boerike, W.: Pocket Manual of Homeopathic Medical Material and Repertory. B. Jain. Pub. India. 1995.
13. Kent, J. T.: Lectures on Homeopathic Medical Material. B. Jain Pub. India. 1995.
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16. López Masó, Ivonne y Rodríguez Hernández, Heidy: Propuesta de intervención para ancianos deprimidos. Revista Cubana de Medicina General Integral; Enero-Febrero. 1999: 19 – 23.
17. Lara, M; Mondragón, L; Rubí, N: Estudio de factibilidad sobre la prevención de la depresión en las mujeres. Salud mental; 22 (4) Julio-Agosto. 1999: 41 – 48.
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20. Heinze Chair, G. y Col.: The coexistence of depression and anxiety: Task force for depression and anxiety disorders. Unión Latinoamericana contra la depresión (ULAD). Salud mental; 22 (3) Mayo-Junio. 1999: 1 – 4.
21. González, R: Clínica psiquiátrica básica actual. Editorial Científico Técnica. Ciudad de La Habana. 1998: 102 – 112, 161 – 164.

CISTITIS


CASO CLINICO: Técnica de aplicación de las potencias LM en un caso de pielonefritis y cistitis crónica.



Resumen: Paciente que fue tratada con potencias CH hace veinte años. Vuelve a consulta por un cuadro de pielonefritis y cistitis de repetición y recibe tratamiento con potencias LM, experimentando un proceso de mejoría progresivo en el que aparecen síntomas de retorno. Es un caso que ejemplifica la adecuación de las potencias a la respuesta del paciente en las distintas fases del proceso de curación. Esta historia se puede enmarcar dentro de la 3ª Observación Pronóstica en el transcurso del tratamiento: Retorno de síntomas antiguos.



HISTORIA : Rosa S.F

Se trata de una paciente que fue tratada con homeopatía en el año 85 por dispepsia y cistitis de repetición en el último año. Antes de la primera cistitis había tenido una sinusitis tratada con antibióticos y corticoides. De aquella primera historia sólo señalar que la madre de esta paciente había fallecido 6 años antes y toda la situación, tanto de la enfermedad como la consecuente con su muerte, había recaído sobre ella, siendo entonces cuando empezó a tener catarros nasales de repetición. Rosa es enfermera, trabaja en el hospital y tiene dos hijos. En el postparto del segundo se sintió sola en todos los sentidos, de esto hace dos años. Siente cierto rencor hacia su marido y cuando discuten ella se lo recuerda. Es una persona con mucho temperamento y dice las cosas tal cual las siente. Le gusta estar ocupada y siempre anda haciendo cosas nuevas, muy inquieta, tanto en lo personal como en lo laboral. No le gusta que la vean llorar porque lo considera una debilidad. Es vehemente defendiendo sus puntos de vista y le molesta que le lleven la contraria. Le gustan las cosas bien hechas y tiene fama de meticulosa y ordenada en el trabajo. Como bien, tiene aversión a las grasas que le producen pesadez y malas digestiones. Le gusta el dulce y a veces lo apetece. Tiene somnolencia después de comer. Duerme bien y es friolera. Se siente mal al despertar y necesita el café de la mañana para despejar. Le sienta mal el tiempo cálido y húmedo. A veces se le inflaman los ganglios cervicales, sobre todo antes de un proceso catarral.



En aquellos momentos no utilizaba la LM y sólo trabajaba con CH. La paciente tomó Lycopodium 30, 200 y 1000 CH y fue evolucionando favorablemente en el aspecto de su ánimo y su irritabilidad. El tratamiento se interrumpió durante el año 86 que estuve estudiando afuera. En 1987 regresó a la consulta y me dice que permanece estable en la mejoría pero que se siente apática, no tiene ningún deseo sexual, siente indiferencia hacia su marido y dice de sí misma que es el “prototipo de mujer frígida”. Las cistitis habían desaparecido en todo este tiempo. Tuvo una infección vaginal que trató con Kanestén. Empezó a tener dolores de cabeza antes de las reglas Seguía la apetencia de dulces y la intolerancia a la contradicción y en ese momento le indico Sepia 1000 CH. Después de tomarla la paciente experimentó una mejoría en su estado de ánimo, una atenuación de su irritabilidad y dijo sentirse mejor de su apatía. En ese momento empiezo a indicarle la Sepia en potencias LM empezando por lo 6, 9 y 12 LM. Era de las primeras pacientes a quienes indicaba este tipo de escala y el desconocimiento y la falta de experiencia alimentaban el temor a empezar por potencias más altas. Después le mandaba la 12 y la 15, siempre en tomas alternas y con descansos de 10 ó 15 días por temor a que hubiera agravaciones. Así llegó hasta la 33 LM en un año mientras decía encontrarse mejor progresivamente de todo. Persistía un mal aliento a la mañana y sensación de moco retronasal. Recibió el alta cuando llegamos a un estado de bienestar satisfactorio después de tomar la 42 LM y haber pasado unos meses sin tomar nada y sin ninguno de los síntomas iniciales. Se sentía más equilibrada en su ánimo y carácter. No volvió a tener ningún problema de cistitis. No tenía apatía ni malhumor, ni tampoco la astenia física de los últimos tiempos. Recibe el alta en el año 90.



En el año 2002 vuelve a consulta porque ha tenido varias pielonefritis. En el 97 tuvo la primera y estaba entonces haciendo un tratamiento con homotoxicología con otra médica. Empieza diciendo que se levanta varias veces a orinar en la noche como síntoma inicial, después sigue con fiebre muy elevada, hasta 40º. El urinocultivo siempre es positivo el E. Coli. Le dijeron que tiene esta bacteria acantonada en algún cáliz. Ha tomado antibióticos de forma continua durante 6 meses. Le afecta mucho el frío y lo nota sobre todo en la espalda. Aguanta mejor el calor. También le afecta mojarse. En el 2001 dice que tuvo una infección vaginal (ya la había tenido cuando se trató anteriormente) que trató con Flagyl y posteriormente tuvo una pielonefritis. Cuando vino a consulta estaba tomando un complejo homeopático que le había dado la otra médica.



El cuadro agudo con fiebre alta cursa también con síntomas catarrales, con moco retronasal y dolor de cabeza muy intenso. No tiene molestias al orinar ni dolor en fosa renal.



De apetito está bien, come mucha fécula y fibra. Le apetece algo de chocolate después de comer, también apetece galletas a la tarde. De vientre anda bien. No tiene sed y no se fuerza a beber. Le cuesta mucho sudar y en general no suda. Empezó con desarreglos de la menstruación hace 3 años, a los 43, y está tomando Isoflavonas. Las reglas se mantuvieron abundantes hasta el final y ella se sentía más irritable antes. Padece dolores de cabeza tipo jaquecas con aura de destellos de luz que le aparecen sobre todo después de algún esfuerzo. Duerme bien y el sueño es tranquilo. No ha tenido ninguna vacunación en estos años. Ha tenido varias sinusitis que empiezan con sensación de cuerpo extraño en la garganta y luego evoluciona a una sinusitis con moco retronasal amarillo. Le afectan mucho los cambios de tiempo y siempre nota algo con ellos. En lo sexual sigue notando una disminución del deseo que le dificulta la relación con su marido.



En el aspecto personal me cuenta que está trabajando en el servicio de psiquiatría. En general está bien pero tirando por la vida con mucho esfuerzo. A veces se siente cansada, no se siente satisfecha con su marido. Se descubre internamente con una especie de frialdad, como poniendo distancia por dentro, dice que le cuesta conectarse con la ternura. No está apática sino cansada. Miedo a perder el control, es una mezcla de miedo e inseguridad. Miedo a que se vaya de las manos algo en lo que siempre creyó que es la familia. Le afecta ver el sufrimiento de los demás y le asusta ver sufrir a la gente. Dice que siempre ejerció de niña buena y la rebeldía la proyectó hacia sí misma. A veces llora. Me siento perdida, no tengo angustia pero me siento sola y no me gusta estar sola. La rabia no la contengo, la expulso tal como viene, puedo ser irritable si me engancho emocionalmente con algo que considero un principio o si me llevan la contraria.



Repertorizo los siguientes síntomas: agravación por frío y enfriarse, al mojarse, abandono, irritabilidad antes de la menstruación, no tolera la contradicción, falta de confianza en sí mismo, descontento, frialdad en la espalda, deseo de dulces, ausencia de sed, micción frecuente a la noche, secreción en coanas posteriores, catarro postnatal, inflamación de riñones y deseo sexual disminuido.



Le cubre todos los síntomas Sepia y Phosphorus y detrás Natrum Muriaticum, Lycopodium, Sulphur, Lachesis y Pulsatilla.



Le hago varias repertorizaciones valorando los síntomas por agrupaciones miasmáticas y se perfila la Sepia como medicamento predominante. Puesto que es un medicamento que ella ya ha tomado anteriormente la indico en potencias 15, 18, 24 y 30 LM de forma alterna, diez tomas de cada potencia sin descansos intermedios. A los dos meses me llama porque tiene una agudización y le repertorizo: calor febril intenso, transpiración después de fiebre, escalofríos agitantes, escalofríos agitantes con calor febril, frialdad de pie durante la fiebre, frialdad de manos durante la fiebre, dolor de cabeza con calor febril, boca seca sin sed, dolor de riñones y acostado sobre el lado doloroso mejora. Es la repertorización de un cuadro agudo y lo cubre todo Pulsatilla, detrás aparecen Árnica, Belladona, Bryonia y Nux Vómica. Le indico Pulsatilla a la 6 LM en dos tomas diarias y si hay fiebre repitiendo las tomas con mayor frecuencia. La paciente me llama por teléfono a los dos días y me dice que la fiebre ha desaparecido, el dolor ha empezado a remitir. Le dieron antibiótico que no tomó y sólo está tomando un antiinflamatorio para el dolor. El cultivo ha dado positivo. Dice que el cuadro se le desencadenó por agotamiento después de una mudanza y una serie de disgustos familiares, como siempre empezó con polaquiuria. Tomó Berberis por su cuenta pero no le frenó el cuadro. Tiene mal aliento a las mañanas (síntoma que ya había tenido cuando se trató en la primera ocasión). El resto de los síntomas estaban más o menos como al principio. En ese momento hago otra repertorización aquilatando más los síntomas: abandono, falta de confianza, ansiedad por su salud, deseo de dulces y de chocolate, ausencia de sed, inflamación de riñones, micción frecuente y frialdad de espalda incluyendo escalofrío. El medicamento que cubre toda la sintomatología es Pulsatilla y detrás Sepia, Kali Carbonicum, Phosphorus y Argentum Nitricum.



Es importante señalar que el carácter de esta paciente no encajaba para nada en el perfil o la imagen estereotipada que podemos tener de Pulsatilla. Rosa es una mujer con mucho carácter, peleona, reivindicativa, con una forma de expresión fuerte, poco dada al llanto y la queja.



Ante los resultados de la repertorización y la respuesta en el cuadro agudo le indico Pulsatilla 12, 15, 18, 24 y 30 LM en dosis diaria. Empiezo por una potencia más baja de lo que suelo hacer habitualmente porque estamos ante un caso en el que hay un componente lesional importante. En la primera revisión me cuenta que había notado urgencia para orinar y entonces se hizo un cultivo que salió positivo pero no tomó antibióticos. Dice que se siente mejor, con más energía, se cansa menos. Nota alguna molestia en la vagina, prurito sin flujo que no relaciona con nada. De ánimo está fluctuante aunque se siente bastante equilibrada. Se siente como más segura de su vitalidad que últimamente le preocupaba mucho porque se sentía enferma y vulnerable. Sigue el mal aliento a las mañanas. Ahora hace un año que no tiene regla y los sofocos le han mejorado al tomar isoflavonas. Le indico las siguientes potencias hasta la 42 LM de forma diaria. En la siguiente revisión cuenta que tiene sensación de cuerpo extraño en la garganta, una sensación antigua que ya había tenido en otras ocasiones cuando terminaba teniendo una sinusitis. Nota que tiene más flemas. A veces siente urgencia para orinar que lo relaciona con el frío. En la revisión ginecológica le han dicho que tiene una infección vaginal y le han dado antibióticos de aplicación tópica. De vitalidad está bien, duerme bien y de ánimo bien. Le indico hasta la 51 LM en dosis diaria. En la revisión cuenta que si hace esfuerzos le duele la cabeza, sigue la urgencia para orinar aunque no es tan frecuente. Ha empezado con una leucorrea amarillo-verdosa, de escasa cantidad pero diaria. El último urinocultivo que hizo cuando tenía la urgencia para orinar fue negativo. De vitalidad sigue mejor, se cansa menos. De ánimo está bien. No tiene la sensación de cuerpo extraño en la garganta. Despierta a orinar una vez en la noche. Continúa tomando Pulsatilla hasta la 66 LM y en la misma dosis.



En la siguiente revisión cuenta que nota como una pequeña reacción al empezar la dilución. En la última tuvo una inflamación de los ganglios cervicales y también ha notado alguna jaqueca. Observa que si está estresada tiene más urgencia para orinar pero el urinocultivo es negativo. Desapareció la leucorrea pero ahora tiene prurito. De vitalidad está bien y de ánimo bien.



Al presentar la paciente una cierta reacción a la toma del medicamento es conveniente disminuir la cantidad que está tomando y observar la respuesta. Le indico entonces las potencias 69, 72 y 75 LM en dosis diaria pero diluyendo una gota en 10 cucharadas de agua y tomando de ahí sólo una cucharilla.



En estas últimas revisiones voy objetivando un retorno de síntomas en las jaquecas, la inflamación de ganglios cervicales que había tenido durante la primera fase de tratamiento, la leucorrea y los trastornos vaginales.



En la siguiente revisión me dice que tuvo una gripe para la que tomó por su cuenta la Pulsatilla 6 LM y evolucionó bien. Se hizo un cultivo del exudado vaginal y dice que sigue con el “bicho” pero tiene menos picor con las últimas potencias. Sigue teniendo miedo a tener una pielonefritis a pesar de que pasó un año desde la última. No siente urgencia para orinar. No hay sensación de cuerpo extraño en la garganta. De vitalidad está bien. No tiene tampoco dolores de cabeza al tomar el medicamento más diluido. De ánimo está estable, más sosegada por dentro, con menos irritabilidad. Tiene mal aliento a las mañanas y le han salido orzuelos que hace años que no tenía. Le indico las potencias 78, 81 y 84 de la misma forma.



Dice que cuando cambia la dilución nota que le mejora el exudado vaginal pero al final de cada toma aparece de nuevo y se vuelve más purulento. No tiene molestias. Ningún síntoma de la orina. No tiene tanta urgencia. De vitalidad bien, de ánimo bien y todo lo demás bien. Le indico las siguientes potencias en tomas alternas y en la revisión siguiente dice que no se le ha quitado el exudado vaginal pero está mejor, ya no es tan purulento al final de cada potencia. De vez en cuando algún dolor de cabeza por esfuerzo. Ningún otro síntoma. Seguimos con la 99, 102 y 105 en días alternos. En la siguiente revisión me dice que ha tenido un cuadro de afonía, sin tos ni secreción pero con alguna flema retronasal que hacía dos años que no le pasaba. En general está muy bien. Ya no se levanta por la noche a orinar. Duerme bien, de vitalidad está bien, incluso nota que le está desapareciendo un dolor de espalda que solía tener a las mañanas. Está todo bien y le mando que haga algunos días de descanso en los cambios de potencia. Cuando vuelve a la revisión dice que nota más dolor de cabeza cuando está tomando la potencia que en el descanso. Me había llamado por teléfono para contármelo y le había dicho que dejara la medicación hasta la consulta. Habían pasado unos quince días y le mejoró el dolor de cabeza pero notaba que la micción era más frecuente y le empezaba algo de flujo vaginal. Entonces le digo que eche una gota en 10 cucharadas de agua, de ahí que extraiga una gota a otra cucharada de agua y que tome esta mezcla, que lo tome cada tres días y que me llame. Después de hacer unas tomas así, me cuenta que se levanta a orinar todas las noches, algo que ya no le ocurría, pero ya no tiene el flujo vaginal, está bien de vitalidad y de ánimo, el urinocultivo es negativo y apareció la sensación de cuerpo extraño en garganta. Le indico sólo las potencias 111 y 114 en doble dilución, cada 3 días, sólo 5 tomas y con descansos de 15 días. Me dice que disminuyó el dolor de cabeza, no tiene molestias al orinar, menos flujo vaginal, no sensación de cuerpo extraño, sigue el mal aliento y todo lo demás está bien. En este momento le paso a dosis única cada 20 días y cuando la veo después de tomar la 129 LM me dice que está todo bien, ningún síntoma de la orina, no tiene flujo, de la espalda está bien como nunca en los últimos años, de ánimo y vitalidad bien, duerme bien y sólo tiene algo de picor vaginal. Le indico hasta la 138 en dosis única. Sigue todo normal y después de tomar la 147 LM hace una agravación: aparece el exudado, prurito en vagina, tuvo una migraña, le salieron orzuelos, una erupción en la flexión de un brazo que recuerda haber tenido cuando era adolescente, ha tenido algún dolor de cabeza, mal aliento y moco retronasal. En ese momento le retiro la medicación y le hago tres revisiones más sin tomar nada en las que la paciente me cuenta que va mejorando de todo y van desapareciendo todos los síntomas. Le doy el alta este año en septiembre y en la última revisión dice que está muy bien. Ningún dolor de cabeza. No tiene mal aliento. Se le fueron los picores y el flujo vaginal. De la orina está bien. Se siente bien de ánimo, con humor y ganas de hacer cosas, más motivada para todo lo que hace, más cercana con la gente en general y con su marido en particular. Duerme bien. Dice al final ella misma que por primera vez en mucho tiempo “se siente sana”.



Esta historia tiene el interés de comprobar la aplicación del medicamento en los primeros tiempos en los que no conocía su técnica de aplicación y en los que el temor a las agravaciones con la LM me llevaban a indicarlo con una lentitud extrema. La primera vez que recibe el alta, esta paciente no está curada, tal como se pudo comprobar por la evolución en los años siguientes. No hubo un proceso de curación con retorno de síntomas antiguos, el silencio sintomático no es una verdadera curación. Cuando la paciente vuelve a consulta años más tarde, con un problema tan serio para el que había recibido tratamiento de homotoxicología y de homeopatía durante varios años, sin ningún tipo de resultado favorable, hay varias cosas a tener en cuenta: por un lado la necesidad de valorar la enfermedad crónica activa, sin mezclar todos los síntomas en una sola repertorización que puede llevar a confusión en la elección del medicamento, por otro lado que aparece una agudización del cuadro crónico que clarifica el remedio que necesita la paciente. La paciente toma el medicamento en LM con una sistemática de indicación de potencia y dosis totalmente diferente a la primera vez. Toma el medicamento con una mayor frecuencia y mayor cantidad al inicio que se va ajustando a la evolución que experimenta a lo largo del tratamiento. Durante estos tres años no sólo hay una mejoría general, sino que van apareciendo en diferentes ocasiones síntomas de retorno que obligan a introducir cambios en la dosis del medicamento. Al final la paciente tiene una agravación de síntomas que obliga a suspender el tratamiento y durante los meses siguientes, experimenta una mejoría progresiva con la desaparición total de todos los síntomas de la agravación final al punto de que dice sentirse curada en todos los sentidos.



Como conclusión de esta historia quiero destacar algo importante. Esta escala LM es la última aportación de Hahnemann al método homeopático, que le acercó al objetivo de curar de forma suave, permanente y duradera. Si bien, este valioso hallazgo es poco conocido en el mundo homeopático ya que aparece en la sexta edición del Órganon que no vio la luz hasta 1921 y no fue aplicado a la práctica hasta 1957, siendo en la actualidad muy pocos los médicos que podemos avalar el uso de esta escala a con más de 20 años de experiencia. De este hecho histórico hay dos conclusiones importantes:



- La tradición homeopática y el saber que se ha transmitido está basado en el uso de las CH, es decir, en la quinta edición del Órganon.



- El “fantasma de las agravaciones” que pesa sobre el uso de esta escala está basado en el desconocimiento y el uso incorrecto de la misma.



El uso de las potencias LM ofrece tal número de posibilidades de aplicación que exige del médico homeópata la necesidad de tener que manejar la teoría y la técnica homeopática de manera cabal, para no incurrir en una aplicación incorrecta, de la que sí pueden derivarse agravaciones innecesarias.



La homeopatía es un método y también es un arte. En cuanto método posee una teoría y una técnica, en cuanto arte implica un conocimiento adecuado de ambos aspectos que se ajustan a cada caso individual.



Para finalizar quiero resaltar algunas ventajas que tiene la aplicación de las potencias LM:



1- El uso de esta escala permite adecuar a cada paciente la potencia justa y la dosis correcta, tanto en cuanto a la frecuencia como en cuanto a la cantidad. La escala LM ofrece una mayor amplitud de aplicación del remedio ya que puede adaptarse a cada paciente y a cada situación, tanto sea un cuadro agudo como crónico.



2- La LM admite una variabilidad de la dosis que también facilita la adaptación a cada caso: dosis única o diluida, a diario o alterna. De este modo podemos buscar para cada paciente la dosis mínima que puede actuar sobre su fuerza vital poniendo en marcha un proceso de curación suave, permanente y duradera.



3- Con la LM se puede acelerar la curación, conociendo en cada paciente los parámetros que han de tenerse en cuanta para iniciar el tratamiento con una u otra potencia o en una u otra dosis, para que haya una mejoría en un plazo más corto y sin agravaciones innecesarias.



4- Indicando potencias LM podemos valorar en la respuesta del paciente, si el medicamento es o no el adecuado, ya que no se pueden subir las potencias durante mucho tiempo si no hay cambio en los síntomas.

cefalea


HOMEOPATÍA Y DOLOR DE CABEZA

El dolor de cabeza es uno de los síntomas más comunes de la patología y puede acompañar a muchas enfermedades generales, algunas graves, por lo que es necesario en todos los casos, realizar una historia
clínica cuidadosa y a veces pruebas complementarias para determinar su causa y así emplear un tratamiento eficaz.
Llamamos cefalea a un dolor difuso en toda la cabeza generalmente intermediado por el sistema vascular y migraña o jaqueca cuando afecta a la mitad o a una parte de la cabeza y tiene un componente más neurológico.
Esto que en las definiciones queda tan claro, en la práctica tiene límites difusos y con frecuencia es difícil de etiquetar con el nombre correcto.
La forma en que se presenta, los momentos en que aparece, las sensaciones que produce, el cortejo de síntomas que le acompaña, los cambios emocionales y psíquicos que el dolor determina, son los gritos que
emite el cuerpo, expresando a quien pueda entender su lenguaje, qué es lo que le pasa y por qué. El médico homeópata es el especialista que ha de comprender el lenguaje corporal de los signos y síntomas para captar lo que está ocurriendo y de qué nos está avisando el dolor y más específicamente qué significa el dolor en ésta persona en particular, qué papel juega en su equilibrio general y cómo curar o mejorar la situación sin desplazar el problema a otro órgano. Se trata en definitiva de liberar la fuerza que se expresa provocando sufrimiento, incrementándola leve y puntualmente con otra semejane a ella y asì posibilitar la curativa reacción vital.
El dolor es la señal que el cuerpo emite para que tomemos conciencia de que algo no va bien. Es la alarma que avisa he induce a preguntarnos “qué me pasa”, ”qué es lo que no va bien”, ”qué es lo que no hago bien”.
Mucha gente tiene la costumbre de usar medicamentos que hacen callar la alarma, pensando inocentemente que acallado el ruido se terminó el problema. Pero hay! el incendio sigue en el oscuro interior, la alarma vuelve a sonar y además ahora los efectos secundarios de los analgésicos se suman al problema principal. Si entendemos el dolor como signo de alarma, como señal indicativa de que algo no va bien, es beneficioso y evita que persistamos en hábitos o modos de vida que nos hacen daño, nos lleva a investigar o a pedir consejo del médico para saber qué pasa y así quitar las causas del síntoma.
El dolor no se puede medir ni pesar, no se puede cuantificar.
Sabemos que alguien tiene dolor porque se queja, grita o se le pone mala cara pero la experiencia del dolor es personal e intrasferible. Unos más estoicos sufren en silencio, otros hipersensibles no paran de quejarse y en el extremo están los que llevados a la desesperación pueden llegar al suicidio.
Estos tan diferentes modos de sufrir son valorados por el homeópata a fin de ajustar el tratamiento a la personalidad de cada paciente;así una primera diferencia que nos permitirá avanzar en el camino de la individualización, es la forma particular que cada uno tiene de vivir la enfermedad, su personal modo de sentir lo que le ocurre y el significado que para él tiene la enfermadad, le hará más sensible a unos remedios homeopáticos que a otros.
Las especiales características anatómicas y funcionales de la cabeza estan en la base de la enorme frecuencia con que se presenta éste síntoma, de hecho muy poca gente afortunada puede decir que nunca
ha tenido un dolor de cabeza, es muy posible que éstos individuos estén genéticamente preservados.
El hecho de ser una caja cerrada por fuertes paredes de hueso hace que pequeñas variaciones de presión en su interior sean enormemente dolorosas. También su situación inestable como una esfera sobre un tubo
flexible que es el cuello va ser causa de muchas molestias derivadas del mantenimiento de la postura. Su función como sede central del gobierno hormonal y neurológico hace que casi todo lo que ocurre en el resto de la persona repercuta en la capital y viceversa.
Pero la cabeza también tiene un importante papel como lugar de expresión de la personalidad. En el lenguaje corriente hay muchas frases hechas que ilustran éste aspecto como por ejemplo “llevar la cabeza bien
alta” en la imágen del altivo o del orgulloso, ”darse con la cabeza contra un muro” cuando hablamos del obstinado que se desroza a sí mismo por no cambiar de parecer, el dolor de cabeza como expresión casi sinónima de las preocupaciones de la vida cotidiana, el que “esconde la cabeza bajo el ala” en la actitud del cobarde o del timorato que no se quiere en frentar, la “cabeza nublada” por las emociones o por los tóxicos, las ofensas o los amores que no nos podemos “quitar de la cabeza”. Estos ejemplos muestran la enorme gama de actitudes emocionales que subyacen al síntoma físico que el médico homeópata ha de valorar y tener en cuenta en la elección del medicamento. Es evidente en éstos casos que si no se modifica la actitud
mediante la información que aporta el remedio homeopático, no se obtendrá una mejoría permanente de los síntomas.
El capítulo del dolor de cabeza es el que más lugar ocupa en el repertorio de síntomas que usamos los homeópatas para analizar los casos.
No pretendo en la extensión de un artículo ser exhaustivo al describir los tipos de dolor y los diferentes modos de vivirlos. No citaré los casos que tienen que ver con procesos de cambio estructurados ya sean tumores o lesiones por accidentes que quedan fuera de nuestro campo de acción, aunque a veces podamos colaborar con paliativos. Hablaremos solo de los más comunes.
El primer gran grupo tiene relación con la digestión, entre ellos los hay que pequeñas cantidades de determinados alimentos provocan el dolor, son personas hipersensibles o alérgicas que incluso el olor de éstas comidas puede ser causa de una crisis dolorosa, muchas veces acompañadas de vómitos. El centro de problema suele estar en el hígado o la vesícula biliar que se encuentran tan saturados de toxinas que una gotita provoca una catarata.
En nuestra opulenta sociedad, la comida es muy abundante y variada así que no es raro que el exceso de algunos alimentos sea causa frecuente de problemas. El alcohol, el café, el tabaco y en menor medida el chocolate ingeridos de forma continuada o de forma masiva son causa de frecuentes dolores de cabeza que comienzan por la mañana, se acompañan de naúseas, hipersensibilidad a las luces y los ruidos y notable mal humor;éstos casos de origen tóxico se alivian con una sola toma de Nux Vómica 30 CH que normalmente no es necesario repetir.
La cafeina es una sustancia que nos servirá para ilustrar el modo de acción del medicamento homeopático. Todo el mundo conoce su presencia en muchos preparados analgésicos (Cafeaspirina) y muchos tienen la
experiencia de que un exceso de café, o el dejar de tomar café en los grandes aficionados a ésta infusión provoca tremendos dolores de cabeza.
¿Qué significa ésto?, simplemente que una pequeña dosis de cafeína provoca el efecto contrario al que producen las dosis masivas. Por eso los homeópatas usamos la cafeina (Coffea) para tratar los dolores del tipo semejante a los que se producen por el exceso o la deprivación del café. Y los que usan analgésicos conmpuestos de cafeina también se alivian por un efecto homeopático sin saberlo.
En la cabeza están los receptores de las informaciones que nos llegan en forma de luz y color que al mismo tiempo son emisores de “la mirada”, esa inmaterial proyección de lo interno que puede golperar o acariciar. Es fácil entender que los pequeños músculos que dan toda la gama de sutilezas a la expresión y efectuan el duro trabajo de mirar, sufran tensiones y agotamientos que se traducen en cefaleas. Usamos Ruta Graveolens 30 CH en éstos casos de dolor de cabeza por sobrecarga de trabajo de los ojos.
La ventilación de toda ésta sorprendente fábrica que es el cuerpo humano se realiza a través de una chimenea de formas caprichosas y recovecos que se extienden al interior de los huesos de la cabeza. No es
raro que alguna de éstas cavidades, senos, quede aislada de forma que se acumula el moco encargado de la limpieza que irritará, inflamará y disparará la alarma del dolor. Son las frecuentes sinusitis derivadas de catarros mal tratados que provocan dolores crónicos generalmente frontales muy agravados al agacharse o al agitar la cabeza, se dan en personas con herencia tuberculínica, (antecedentes familiares de tuberculosis incluso lejana) o de base alérgica.
Algunos dolores de cabeza tienen su origen también en la ventilación, pero de la habitación en que dormimos, se hacen notar al poco de despertarnos y se solucionan fácilmente dejando la ventana abierta durante la noche y evitando la calefacción del dormitorio.
Los cambios hormonales, especialmente en la mujer, son intermediarios de muchas cefaleas en relación al ciclo menstrual con diferente significado según sobrevengan antes, durante o después de la regla. Todos ellos tienen relación con desequilibrios en la secreción de hormonas ováricas. La expresión de “lo femenino” en una sociedad que con frecuencia obliga a la mujer a comportarse como un hombre conlleva
múltiples tensiones y conflictos que pueden ser causa o consecuencia del desarreglo hormonal. Es muy común el dolor de cabeza premenstrual que acompaña a un estado característico de irritabilidad, mal humor, llanto fácil y rechazo de compañía y afecto que se resuelve fácilmente con una pequeña dosis de Sepia 30 CH. Cuando el dolor es postmenstrual puede tener relación con un estado pre o francamente anémico que si se presenta en una mujer de las que funcionan a base de voluntad sobreponiéndose a su debilidad con la fuerza de su decisión, con acaloramientos o rojeces en la cara, una toma de Ferrum Metálicum 30 CH obrará el “milagro” regulando el metabolismo del hierro.
Las fuertes alteraciones emocionales. las preocupaciones, los temores, tienen su substrato físico en las hormonas que deben ser metabolizadas una vez han hecho su trabajo. Y si éstas emociones son mantenidas en el tiempo o exageradas intoxican el organismo y no es raro que provoquen dolores de cabeza crónicos y prolongados. Las variaciones de tensión arterial repercuren con mucha frecuencia en forma de dolor de cabeza, tanto por baja como por alta tensión;éstos últimos tienen enorme interés ya que en ocasiones son la única manifestación de una subida de tensión que de otra forma pasaría desapercibida.
Las alteraciones del ritmo del sueño son causa, en las personas predispuestas, de fuertes cefaleas. Son muy típicos los dolores de fin de semana y de vacaciones, desencadenados al quedarse un rato más en la cama. Se resuelven muy bien con Sulphur 30CH cuando se dan en una persona calurosa con tendencia a hacer problemas de piel.
La figura mítica de Atlas cargando el mundo sobre su cuello ha dado nombre a la primera vértebra cervical que articula la columna con el cráneo.
Cada vez es más común lo que se podría denominar síndrome de Atlas para hacer referencia a todas aquellas personas que cargan el mundo sobre su cuello, sintiendo su circunstancia como un enorme peso sobre ellos, viviendo con exagerada responsabilidad todo lo que les rodea, son aquellos que dicen que “tiran del carro”, en gráfica expresión del error de su actitud.
Esta incòmoda postura ante la vida suele derivar en dolores de cabeza irradiados desde las cervicales que suelen ceder con Gelsemium 30 CH.
Pero para que su resolución sea definitiva se ha de acompañar de un cambio de actitud. El tratamiento homeopático posibilita, abre la puerta a ése cambio, el médico ha de inducir la reflexión, pero la curación surge del interior de la persona como una decisión que emerge de la profundidad del deseo de vivir y estar sano. El verdadero arte médico consiste en liberar ésa fuerza curativa de la que todos somos portadores.

EMBARAZO Y LACTANCIA


Embarazo: remedios de lactancia
Embarazo: remedios de lactancia.
ESTA ES UNA VISIÓN GENRAL , SIN CONTEMPLAR EL TIPO SENSIBLE DE CADA PACIENTE .

( Belladonna, Calcarea carbonica, Lac caninum, Lac defloratum, Phytolacca decandra, Pulsatilla nigricans, Silicea).
BELLADONNA.
Inflamación de los pechos, los regueros de linfangitis irradian del centro hacia la periferia.
Inflamación erisipelatosa de los pechos, sobre todo después del destete.
Los pechos están vacíos de leche, secos, sensibles, de una dureza de piedra.
Midriasis, pupilas dilatadas.
Piel caliente y seca.
Cantidad demasiado abundante de leche.
Conmociones musculares involuntarias; puede llegar hasta el delirio.
Pecho rojo, caliente, hinchado y muy sensible.
Cara congestionada.
CALCAREA CARBONICA.
Ausencia, falta de fuerza vital, para secretar la leche.
Ansiedad y miedo: qué algo negativo llegue; que va a perder la razón; miedo de la muerte; miedo de ser único.
Aversión al viento.
Calcarea es el remedio de las mujeres que tienen mucho tejido pero mala calidad; tez lechosa y cretácea.
El paciente de tipo Calcarea es friolero.
El paciente es friolero, siente muy rápidamente el aire frío.
Lactación excesiva, con fiebre héctica, sudor(transpiración) y adinamia.
La leche tiene un gusto desagradable y nauseabundo; el bebé no mama, y llora mucho.
La leche no es soportada por el niño de pecho.
Los pechos estan calientes e hinchados.
Secreción abundante de leche como de agua, que el bebé se niega a tomar.
Pechos aumentados de volumen, distendidos, leche poco abundante.
Sudor (Transpiración) nocturno de la cabeza.
LAC CANINUM.
Este remedio es útil en todos los casos en los que hay que parar la lactancia. (Alumen, Bell.). (N. d. T.: durante toda mi larga práctica , este remedio basta para impedir la subida de leche, o, eliminarla: a) Lac caninum 7 CH, 8 dosis, una dosis por la mañana y por la tarde 4 días consecutivos; b) vendar estrechamente los pechos, comprimiendolos, aplastándolos con una ropa muy rígida, y no tocar eso durante 8 días).
Galactorrea.
Pierde su leche amamantando.
LAC DEFLORATUM.
Depresión.
Ella imagina que sus amigas van a morir.
Hering dice que " este remedio jamás dejó de hacer volver la leche en las 20 o 24 horas ", o, al contrario " de hacer disminuir la talla de los pechos, así como la secreción láctea. "
No tiene miedo de la muerte, sino dice que va a morir dentro de las 24 horas. (Acon)..
No tiene ningún gusto de vivir. (Phyto)..
Sed intensa.
PHYTOLACCA DECANDRA.
Abceso del pecho: supuración.
Agitación.
Dolores insoportables.
Indiferente a la vida; o a la muerte; certeza de morir.
Irritable.
Leche en cantidad excesiva; los pezones son tan sensibles, como en el momento de la lactancia, ocasionan dolores intensos que irradian en el cuerpo entero y hacia el raquis.
El pecho es de una dureza de piedra, doloroso, sensible.
El pecho está lleno de nudosidades duras, dolorosas.
Pezones excoriados y agrietados.
Pechos endurecidos e indurados.
Ulceraciones de aspecto muy malo, abiertos, con trayectos fistulosos, dejando eliminar un líquido fétido, como agua.
PULSATILLA NIGRICANS.
Después del destete, los pechos se hinchan, estan tendidos (alargados), estirados, y extremadamente dolorosos.
Cambia el sitio sin cesar.
Mujeres dulces y lacrimosas, que tienen sólo poca leche.
Galactorrea, entre las mujeres que no amamantan a su bebé; pero siempre, entre pacientes dulces y lloronas, de tipo Pulsatilla.
La secreción láctea continua, se prosigue, después del destete.
Leche ácida y agria ( áspera).
Leche fluida, como agua.
Los dolores irradian al tórax y en el cuello, hacia abajo.
Paciente de tipo Pulsatilla.
Llora cada vez que pone a su niño en el pecho.
Supresión de la lactancia; entre las mujeres dulces y lacrimosas.
SILICEA.
Aversión para la leche maternal (Calc).; el niño se niega a mamar, o, si mama, vomita la leche.
Estreñimiento con " heces perezosas ", llegan al borde del ano, luego vuelven a remontar. Alguna hace un esfuerzo para expulsarlos.
Dolores agudos en los pechos o el útero; dolores en la espalda; aumentan con loquios.
Sangre pura, fluye cada vez que pone al bebé en el pecho. (Lyc)..
Excitado, agitado. (Bell)..
Inflamación de los pezones: dolores ardientes, dardantes, en el pezón.
Leche suprimida. (Lac Def.).
El paciente Silicea está sometido, no para; ansioso; suda la cabeza durante noche. (Calc)..
Los pezones se retraen como en un conducto, un túnel, un canal, un embudo.
Pecho encendido y rojo cavado (oscurecido) en el centro, rosado en la periferia, hinchado, duro, sensible: dolores ardientes( animados) constantes, impide el descanso.
Temperatura elevada.

Pensamiento y doctrina de Boenninghausen - Cómo está construido su repertorio


Pensamiento y doctrina de Boenninghausen - Cómo está construido su repertorio





Con el fin de comprender bien la evolución del pensamiento de Boenninghausen y sobre todo el estudio de su obra, conviene retener tres ideas principales de esta corta biografía:
1) La cultura muy importante en botánica de Boenninghausen.
2) La amistad que se lo vinculó a Weihe, y saber reconocer su influencia en la obra de Boenninghausen que es de una importancia extrema.
Lo veremos posteriormente.
3) Por fin, la fidelidad constante a Hahnemann, tan importante para Hahnemann, que en una de sus cartas, escribía:
" El barón Von Boenninghausen estudió y dominó la doctrina homeopática de modo tan verdadero, como que si yo estuviera enfermo e incapaz de cuidarme, es a él, sin duda alguna, al que acudiría " (1853). (Suplemento 255, Dr. Richard Haehl, tomo 2, página 483).
Pensamiento y doctrina de Boenninghausen.
Vamos a abordar ahora una manera de pensar que, a primera vista, parece diferente del pensamiento kentiano, pero que le es anterior, y sobre todo que recibió la aprobación de Hahnemann.
No se asuste, no se trata de ninguna manera de renegar de Kent, muy al contrario, mostraré más allá, cómo la aplicación de la doctrina de Boenninghausen permite sacar partido de la obra de Kent, y sobre todo conjuntar ambos métodos.
La práctica conjunta de ambos métodos (la de Kent y la de Boenninghausen) permite en efecto disminuir el tiempo necesario en busca del simillimum, aumenta la precisión en la elección del remedio, y sobre todo se revela mucho más fácil de realizar para los que no conocen muy bien el repertorio de Kent.
Desde este punto de vista, utilizamos el pequeño libro de Roberts y Annie Wilson, que se encuentra en la edición india de Therapeutic Pocket Book y más particularmente, en este capítulo, utilizamos el parágrafo: cómo tomar una observación según Boenninghausen (páginas 13 - 22).
Lo que va a seguir es extremadamente curioso, pero parece la evidencia misma.
Todo homeópata verificó lo que Boenninghausen sostuvo después mucho tiempo.
Después de haber comprendido el pensamiento de este gran pensador, estamos asombrados de comprobar la poca extensión dedicada a sus escritos, dados sus conocimientos, en Francia, país del que los médicos son por definición unos discípulos de Descartes.
¿ Cómo presentar claramente estos hechos descubiertos por Boenninghausen?
Estuve varios meses para realizar este artículo, porque me parece decisivo en la vuelta que debe tomar el pensamiento homeopático francés de algunos años; en efecto, es evidente al observador imparcial que el Unicismo está arraigado en Francia; admitimos el unicismo, pero no sabemos (y con causa) cómo encontrar el remedio único, ignoramos las leyes de la técnica y la táctica homeopática; nos imaginamos que encontrar el simillimum, es una operación ardua, que pide mucho tiempo, búsqueda, mientras que es lo inverso, pero como todas las verdades, el unicismo, como tal grano, debe morir, antes de renacer.
Decir que el Kentismo mató la Homeopatía (ejemplo U.S.A ., Reino - Unido), responderé a esto que la penuria de los homeópatas en U.S.A. y en Inglaterra, no es debido al Kentismo, sino a la ausencia completa de soporte gubernamental; ¿ la prueba?
En la India, dónde todos los homeópatas son unicistas, donde el Estado hizo de la Homeopatía una medicina de estado, contamos un número creciente e importante de homeópatas, y sin embargo ellos todos son Kentistas.
Pero si usted lo quiere, volvamos a Boenninghausen.
La primera cosa que hubiera comprobado, es la siguiente: la mejor observación que existe es siempre fragmentaria e incompleta.
Esto quiere decir, que en la inmensa mayoría de los enfermos la localización es mal precisada, la sensación dolorosa mal descrita, las modalidades son muy mal objetivadas, y esto a causa de la falta de observación del enfermo.
Es muy evidente, que no se puede exigir a un enfermo que de las cualidades de observación, que médicos hasta cierto punto formados, no posean.
También, si transponemos esta idea en el dominio de los provings, es muy evidente que un solo experimentador no puede abastecernos un proving completo.
Es decir, como un solo enfermo no puede objetivar un cuadro completo de su enfermedad, un solo experimentador no puede objetivar todos los síntomas de una droga.
De donde aparecen, dos ideas generales descubiertas por Boenninghausen:
Un proving es siempre fragmentario
Un proving es siempre incompleto.
Estos dos conceptos son la misma base de la doctrina de Boenninghausen.
Hay que reconocer que son conceptos experimentales, el que cada uno está en condiciones de verificar.
A partir de esto, Boenninghausen edificó un sistema de búsqueda del remedio homeopático, un sistema que:
1) Recibió la aprobación de Hahnemann (cf. 6ª edición del Organon, § 153 a).
2) Tiene más de un siglo de experimentación y de éxito en su haber.
3) Cuyo eje se prolonga hasta nuestros días gracias a los trabajos de Boger, de Roberts, pasando por T.F. Allen, Nash, y muchos otros.
Volveremos allá progresivamente, porque plenamente se coge la verdad sólo en el semejante por un movimiento de espiral, y volviendo a pasar poco a poco por todas las formas de pensamientos de colegas que lo animaron, presentaron en suma, la dirección de pensamiento idéntica al que dirige un proving.
Pues:
La M.M. es incompleta.
Un proving no puede ser completo al 100 %.
Para comprobarlo, encarguémonos de un tomo de la Enciclopedia de T.F. Allen.
Comprobamos que los remedios más henchidos, más ricos en síntomas, lo son sólo porque varias generaciones de “provers” se sucedieron.
Es sólo de esa manera que es posible obtener una imagen más o menos completa de un remedio.
¡ Porque, jamás observó usted el número de síntomas curiosos que le señalaba su enfermo, sino al que el repertorio no menciona!
Una razón además para mostrarse ecléctico en la elección de los síntomas (Valorización De Los Síntomas).
Sin esta maniobra técnica elemental, nos perdemos tan fácilmente como en un laberinto, en el momento de la búsqueda del remedio indicado.
El cuadro sintomático presentado por un enfermo es siempre parcelario, jamás completo.
Esto es la misma evidencia, con arreglo a lo que acabamos de exponer.
La enfermedad es en realidad sólo un proving intratable.
El papel del homeópata es hacer coincidir los síntomas característicos de su enfermo, de con los que de un remedio percibió su proving.
Prácticamente, jamás hay que tener en cuenta provings realizados por un solo hombre, son truncados al principio.
Para tener algo válido, es necesario tener a mano, por lo menos cinco provers, pero mejor es tener quince, y de ambos sexos; por fin, el proving debe ser realizado en varias "olas" sucesivas, separadas entre ellas por algunas semanas o algunos meses.
Pero, volvamos a Boenninghausen, este botánico eminente, no olvidemos sobre todo su descubrimiento.
Durante años, tomando las observaciones de sus enfermos, anotará cada síntoma de modo tan completo como posible, como sigue:
Localización del síntoma:
Órganos
Tejido.
Irradiación.
Sensación del síntoma: lo que quiere decir, el tipo de Dolor.
Modalidades de agravación y de mejoramiento de dicho síntoma.
La coexistencia de otros síntomas en las mismas circunstancias: los Síntomas concomitantes.
A partir de este trabajo de búsqueda, penoso, largo, meticuloso, Boenninghausen explotó, en suma, los resultados que había obtenido, los clasificó, los ordenó, y desempeñó una gran verdad práctica, digo muy práctica.
En ningún momento, Boenninghausen se abandonará a la hipótesis; el buen observador de la Naturaleza que el era, aplicó su espíritu crítico, su juicio imparcial a las cosas del Hombre y de sus dolores (enfermedades); la cosa extraña y curiosa, y sin embargo verdadera que apareció, es la siguiente:
Un síntoma incompleto, existiendo en una región del cuerpo, puede ser completado por analogía, observando lo que pasa en otras regiones del cuerpo.
Es decir, Boenninghausen nos dice que todo pasa cuando los síntomas y sus características, literalmente han estallado, volado en pedazos, en todas las regiones físicas y psíquicas del mismo hombre, y que de este hecho, debiéramos para reconstituir la totalidad de los síntomas, ir a buscarlas allí dónde se encontraban, luego ordenarlos, según un orden lógico y concordante.
Otra imagen: una cuerda de nudos larga que recorre el cuerpo entero de manera anárquica.
Reparamos los nudos, pero no la cuerda. Y sin embargo todos los nudos pertenecen a la misma cuerda.
Ejemplo:
Un enfermo sufre del estómago. Da con precisión la localización y la sensación, pero no las modalidades.
En cambio, en otra región del cuerpo, encontramos una agravación muy precisa, pero una sensación imprecisa; en otro lugar por fin, descubriremos una modalidad de mejoramiento bien marcada.
El Homeópata reúne todos estos datos, los ordena y reconstituye, sintetiza, lo que la enfermedad había dispersado, había analizado.
La enfermedad tiene un papel analítico sobre la sintomatología, mientras que el práctico facultativo tiene una acción sintética.
Este ejemplo es voluntariamente sucinto, pero es destinado a constituir una aproximación al pensamiento de Boenninghausen.
Más tarde, citaremos ejemplos más completos, más detallados y más complicados, y veremos lo curioso que es, por lo menos, lo que mis trabajos me permitieron descubrir:
1) Los métodos ambos de Kent y de Boenninghausen convergen hacia el descubrimiento del mismo remedio.
2) Varias centenas de observaciones tomadas según la técnica de Kent, luego según la técnica de Boenninghausen llevan al mismo remedio.
3) Esto contribuye demostrando experimentalmente que en el mismo enfermo, la causa es contenida en los efectos.
4) Es posible encontrar el simillimum de un paciente o sea a partir de las causas (técnica de Kent), o partir de los efectos (técnica de Boenninghausen).
Prácticamente ambos métodos se complementan, y su empleo simultáneo permite descubrir el simillimum, hasta en los casos defectivos.
Estas cinco leyes resultan de un trabajo de varios años, y por supuesto serán objeto más tarde de varios capítulos, con el fin de mostrar todo lo que debemos a Boenninghausen.
Hay que rehabilitar a este hombre, cuyos descubrimientos son profundos, eficientes, y al que muchos ignoran. Pero volvamos a nuestros "síntomas".
Interrogando a nuestro enfermo, podríamos pensar que nos da varios síntomas, no es nada; el paciente nos abastece sólo de secuencias disparatadas de pocos síntomas, que el médico debe reunir y completar.
Los síntomas perceptibles de la enfermedad son dispersados en partes del cuerpo diversas de la misma manera que los síntomas son dispersados en un repertorio.
El homeópata reencuentra los pedazos diseminados, y los reúne en un todo muy armonioso.
Boenninghausen, muy sólido sobre sus posiciones experimentales, también se apoya en la Doctrina de Hahnemann.
En efecto, cuando se lee a Hahnemann, es más claro que el agua, cuando es el paciente quien está enfermo, y no su ojo, su cabeza, o su corazón.
Todo síntoma que se remite a una región puede ser devuelto todo.
Por ejemplo, un dolor punzante en el ojo derecho, esto debe ser anotado como una característica general de la enfermedad.
Otro ejemplo: dolor del ojo, agravado marchando, se traduce para Boenninghausen, por agravación por el movimiento.
Si conjuntamente, se siente un escalofrío marchando, anotamos esto como síntoma concomitante.
Podríamos multiplicar al infinito los ejemplos prácticos, pero esta no es nuestra intención.
Tenía por objeto dar a entender lo que exactamente era la Doctrina de Boenninghausen, que se ve enunciada algunas veces, bajo el término de Doctrina de los concomitantes.
Inútil decirle que Kent refutó esta doctrina, él y sus alumnos insistieron en el hecho de que de un síntoma particular no podía hacerse un síntoma general; que si alguien siente un dolor punzante al nivel del ojo, esto puede ser considerado como un síntoma general sólo en la medida en que el paciente siente dolores punzantes en varias otras regiones del cuerpo.
Kent ciertamente es responsable del olvido en el cual zozobró Boenninghausen.
¿ Pero, lo que importa, es saber donde se encuentra la verdad?
¿A quién creer?
Pues bien, en este caso, como en muchos otros, en lugar de hablar, de criticar; de perder el tiempo, mejor es poner en práctica lo aprendido, y apreciar los frutos.
Así como dije antes, los frutos son muy bellos, son idénticos, tanto a la manera de Kent, como por el método de Boenninghausen; ambos caminos en apariencia muy distintos, nos conducen conjuntamente al simillimum; ¿ que significa esto, que concluir?
ESTO:
Kent y Boenninghausen se distancian a dos puntos diametralmente opuestos, pero en la misma dirección, lo que tiene el resultado de facilitar su encuentro y su fusión al nivel del simillimum.
Kent se fue a lo general (la causa) para curar los efectos.
Boenninghausen buscó (investigó) en estos efectos, la causa, y de ahí subió al general.
Es decir, tanto Kent como Boenninghausen llegan a las causas, por caminos distintos, por técnicas distintas.
Por fin, excusándome por repetirme de nuevo, la experiencia practica, es como un reloj, en el que se encuentra el mismo remedio para un enfermo empleando a la técnica de Kent o de Boenninghausen
Esto es tan nítido, como que en los casos muy difíciles, empleo ambas técnicas, si los resultados no concuerdan, esto quiere decir que hay un error en la observación, o en el análisis repertorial.
La prueba es falsa, hay que empezar de nuevo.
Estudio del repertorio del "Doctor" C.V. Boenninghausen.
En cuanto a la vida de Boenninghausen, convendrá trasladarse sobre H.I., al expediente "biografías".
En la época en la que el pensamiento homeopático se orienta hacia los gruesos repertorios completos y analíticos tales como los repertorios de Kent y de Knerr, conviene no olvidar que existen unos repertorios anteriores, repertorios que, por lo tanto de particularidades, lograron concentrar la Homeopatía en grandes rúbricas generales.
Así como ya lo escribí, ambas son dos formas de comprensión de la doctrina homeopática, pero que acaban en el mismo punto.
Si usted lo quiere, podríamos resumir este modo de ver con una imagen sugestiva:
Dos triángulos opuestos por su cumbre; el uno, el superior, representa Kent y su sistema: nos vamos del general para acabar en el individuo, el otro el inferior, el de Boenninghausen donde nos apoyamos en el individuo para acabar en el general; pero resulta que, la experiencia de la práctica de ambos sistemas, muestra que el punto de junción de ambos triángulos, es el mismo para ambas doctrinas.
A menudo confundimos, y sin razón, Kentistas y Unicistas; es un error importante, porque cuando se estudia la Historia de la Homeopatía, se comprueban que todos los grandes autores practicaban de modos diferentes; qué el se vuelva hacia Belfo y su repertorio, hacia Nash, Hering, Dunham, Boenninghausen, Boger, Kent, ellos todos tenían su manera de concebir con una manera matizada la Doctrina, pero ellos todos tenían un punto común de junción: Unicismo; pues, no confundir a Kentismo y Unicismo; podemos muy bien ser unicistas y no ser kentistas.
Son matices que conviene señalar bien, porque se asiste actualmente en Francia, a un renacimiento de la Homeopatía Pura, iba a decir la verdadera Homeopatía.
Como siempre, al mismo tiempo que se manifiestan las fuerzas de la verdad, vemos elevarse las fuerzas de la mentira, es una Ley universal; estas fuerzas de la mentira son absolutamente necesarias para la evolución y para el renacimiento del unicismo, representan el látigo del cochero que acelera la carrera de su coche.
El Repertorio de Boenninghausen es sólo la materialización de su doctrina; esta obra tiene detrás un siglo de experiencia; confirmado y eficaz, muchos homeópatas lo utilizaron con fruto.
Como siempre el repertorio nos ofrece varios remedios, y el homeópata válido escoge el buen remedio con arreglo al estado de su enfermo.
Cada síntoma de este repertorio es recortado en sus componentes, es decir, localización, sensación, modalidades de agravación y de mejoramiento, y por fin, uno o varios síntomas famosos y concomitantes.
Los síntomas tan reagrupados son jerarquizados según el plano de ejecución del proving, que Hahnemann codificó en el momento de sus primeras experimentaciones y que se reencuentra en nuestros Sr. M .
Antes de ir más lejos en el análisis de este repertorio, sería prudente, creo, volver sobre el síntoma concomitante.
El síntoma concomitante es llamado Síntoma de acompañamiento. Este último término expresa mejor en el significado de este concepto. El síntoma de acompañamiento está en la totalidad de los síntomas mientras que la modalidad de agravación o de mejoramiento es un síntoma aislado.
Es decir, el síntoma de acompañamiento es un síntoma de diferenciación, es decir un síntoma eliminador, en la elección del remedio final. Es de subrayar toda su importancia.
Además, la experiencia muestra que a menudo, el concomitante es conjuntamente un factor de agravación o de mejora. Por ejemplo, una ciática que se acompaña de diarrea regularmente, al mejorar esta última, mejora la ciática. Es allí un síntoma concomitante, que se acompaña de una modalidad de mejoramiento.
El Doctor Sr. L. Dhawale, en un artículo extremadamente interesante (Conceptual images in homoeopathic practice, British Homoeopathic Journal, 1965, 2, páginas 94 - 101) estudió bien la cuestión.
Este artículo ha sido analizado en la 5ª Revista de prensa (Cuadernos de Bioterapia, n ° 8, diciembre de 1965, páginas 286 - 294) con un modo completo pero en cuanto a los concomitantes y su importancia, he aquí lo que escribía Dhawale en 1965.
"... Los concomitantes aparecen antes de los signos patognomónicos de una enfermedad; prescribiendo sobre los signos concomitantes, impedimos la enfermedad aparecer.
La ausencia de concomitantes + la existencia de lesiones anatómicas permite hacer un pronóstico sobre la curabilidad de la enfermedad.
Los síntomas concomitantes tienden a difuminarse a medida que los procesos de lesiones anatómicas se acentúan.
Si los síntomas concomitantes reaparecen en el curso de la fase terminal de las enfermedades, permiten una terapéutica paliativa del paciente; este último morirá con todas sus facultades y sin sufrimiento.
En los disturbios físicos, encontramos el similimum utilizando concomitantes mentales; en los trastornos mentales, encontramos el simillimum utilizando concomitantes físicos.
Los síntomas concomitantes generales que orientan hacia un remedio de fondo, aparecen sobre todo después de una enfermedad aguda, tratada con éxito por el remedio agudo. "
Todo este trabajo que parecía a priori teórico, no fue en realidad más que el resultado de una experimentación larga emprendida por Boenninghausen.
No olvidemos, en efecto, que Hahnemann se casó, si se puede decir de este modo, con su alumno favorito, este es el último que ha apoyado su doctrina, por lo tanto también sobre Órganon.
En efecto, Boenninghausen nos recuerda que Hahnemann enseñó la totalidad del hombre en un conjunto único físico y mental, pero primero mental (Dynamis) luego accesoriamente físico.
Así, tomemos un ejemplo escogido por Boenninghausen, en su terapéutica de las fiebres intermitentes (malaria):
Las series de acceso que se suceden en el tiempo (escalofríos, fiebre, sudores)deben de estar consideradas como un síntoma solo y único; pero, estos accesos son tan espectaculares como que hasta somos dados a minimizar o a descuidar los síntomas (Concomitantes) de acompañamiento; entonces, para Boenninghausen, son los síntomas concomitantes (síntomas de acompañamiento) los que hacen posible la selección del buen remedio.
Esto es verdad tanto que la experiencia muestra la eficacia sorprendente del remedio seleccionado a partir de los concomitantes, sobre los accesos febriles mismos.
En la selección del remedio, el primer lugar lo ocupan los síntomas psíquicos, si estos últimos son evidentes y muy marcados.
Debemos apoyarnos sólo en la totalidad de los síntomas con el fin de seleccionar el remedio de fondo del enfermo.
Esta selección repertorial comprende varias etapas; va a abastecernos de varios remedios, teniendo ellos todos entre ellos una analogía cierta, que se reencuentra en sus síntomas más notables.
Esta analogía une los remedios de la misma familia a pesar de sus diferencias.
Esta analogía es muy útil para el práctico facultativo, porque lo guía para seleccionar el buen remedio de sus enfermos, cuya descripción sintomática es defectuosa.
Son los síntomas concomitantes (o síntomas de acompañamiento) que permiten la elección de varios remedios.
Roberts se permite la imagen siguiente, con el fin de darnos a entender íntimamente las aplicaciones prácticas de la doctrina sus concomitantes y de la utilización del repertorio de Boenninghausen.
Podemos comparar el organismo humano con un gran motor complicado y compuesto de numerosas ruedas, reunidas según un plano definido y preestablecido.
Para almacenar estas ruedas, hace falta una tienda; el repertorio representa la tienda de la fábrica donde son almacenadas racionalmente las ruedas del motor.
Cada rueda está aparte, en un lugar bien definido (son las Secciones del repertorio).
El obrero (el médico homeópata) selecciona las ruedas que son necesarias para su coche, o para repararlo, y esto según el plano preestablecido que conoce.
Las ruedas estan dispersas acá y allí, alrededor del obrero, las sube de modo eficiente, siguiendo el plano que conoce.
Usted ve que esta imagen puede ir muy lejos, y que con tal que se conozca bien este plano famoso y preestablecido, podemos a partir de una rueda particular, generalizar el conjunto de la máquina.
El repertorio de Boenninghausen nos da a la vez el plano y las ruedas, y es la doctrina de las concomitantes que da a la obra su valor particular.
¿ Cómo está construido este repertorio?
Conviene anotar a primera vista que existen cinco grados de valorización, mientras que Kent nos ofrece sólo tres.
En su prefacio, Boenninghausen insiste muchísimo en el hecho siguiente - es Hahnemann mismo quien había llamado la atención de la necesidad de valorizar los remedios en el seno del repertorio por carácteres tipográficos diferentes: con cinco caracteres de impresión que van del más importante al de menos importancia:
EN CAPITALES, EN CLARENDON, en itálicos, en romanos y (entre paréntesis y en romano).
El último grado se reencuentra raramente en el repertorio pero mucho más a menudo en la sección de las Afinidades.
En la edición que poseo, esta obra se presenta como un pequeño libro en dieciseisavo, de 509 páginas con, además, un índice de 32 páginas.
Y es todo; usted ve que estamos lejos de la masa enorme de Kent, y muy alejado de ambos tomos de Knerr, y los 9 volúmenes de Gentry.
Pero esto es simplemente debido al hecho de que el método empleado es totalmente diferente del de Kent, de Knerr, de Gentry y hasta del Belfo.
Volveremos allá más tarde, para darnos cuenta que todos los caminos llevan a Roma, con tal que se practique el unicismo.
Boenninghausen distingue siete secciones en su repertorio. Nos limitaremos a enunciarlos:
1. Psiquismo e intelecto.
2. Regiones del cuerpo y los órganos.
3. Sensaciones y disturbios
I. En general.
Il. Glándulas.
III. De Los huesos.
IV. De la piel.
4. Sueño y sueños.
5. Fiebre
I. Circulación de la sangre.
II. Calor.
III. Estadio del sudor.
IV. Fiebres con combinación de los tres estadios
V. Disturbios concomitantes.
6. Alteraciones del estado de salud
I. Agravaciones con arreglo al tiempo.
II. Agravaciones con arreglo a las situaciones y las circunstancias.
III. Mejoramientos por las posiciones y las circunstancias.
7. Afinidades terapéuticas.