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miércoles, 2 de mayo de 2012

NOSODES

NOSODES, ISOPATICOS Y SARCODES, “EL SIMILA ETIOLÓGICO”
(las vacunas homeopaticas )

RESUMEN:

Los nosodes, los isopáticos y los sarcodes son medicamentos homeopáticos que si bien su descubrimiento no es reciente, si lo es el uso de los mismos, cada día encontramos a más médicos homeópatas que los usan y con un gran éxito en sus pacientes. Los tres grupos de medicamentos mencionados, son preparadosen base a la farmacopea homeopática, algunos de ellos en laboratorios homeopáticos y otros preparados por el médico tratante y en caso de países desarrollados como lo es Alemania, un nosode de algún microorganismo patógeno, se tiene que pedir a una Universidad capacitada y autorizada para el cultivo de cepas de éste tipo. Y en Europa más del 60% de las consultas Homeopáticas se prescriben con algún medicamento de estos grupos.

OBJETIVO:

Durante mucho tiempo los conocimientos sobre isopáticos (autonósicos), nosodes y sarcodes han estado muy confusos, generando un hueco en la medicina homeopática que permanece hasta nuestros días. La inquietud por realizar éste trabajo es despejar tales confusiones, definir cada uno de éstos grupos de medicamentos y explicar el efecto en el organismo de nuestros hermanos enfermos y analizar si es o no ¿Homeopatía? Así mismo demostrar que el maestro Hahnemann llegó a utilizar los Nosodes.

HISTORIA:

El uso de los isopáticos ha estado presente en gran parte de la historia del hombre ya que los chinos los empleaban 3000 años antes de Cristo, al prescribirle al paciente que tomara unas gotas de la primer orina del día, disueltas en agua. Esta orinoterapia se encuentra vigente en la actualidad. La organoterapia se remonta a los tiempos de la cultura griega y romana, donde ya se le atribuían propiedades curativas a los órganos de los animales, las creencias populares consideraban que a través de los órganos se podía transferir al ser humano las propiedades de la actividad del mismo, entonces de forma empírica y sin ningún respaldo científico se empleaban los órganos.
Posteriormente los médicos alquimistas, y de los Espagíricos de Paracelso, hacen uso de lo que ahora conocemos como Nosodes e Isopáticos, entre los primeros se encuentra Robert Flud, quien decía que “El esputo de un tísico, después de una preparación apropiada, cura la tisis”. Entre los segundos, podemos citar a Crollius que en el siglo XVI decia: “Para detener el desbordamiento menstrual de las mujeres hay que recoger 3 ó 4 gotas de la sangre expulsada, escogiendo de la más clara y hacerla beber a dicha paciente sin que se de cuenta y sin duda esto solo la curará”.
Pero no fue sino hasta 1665 que Collet dio un impulso fuerte a la Isopatia y después de haber estudiado la homeopatía pensaba: “Si el verdadero medicamento debe ser un agente semejante al de dicho mal y puesto que las secreciones del hombre enfermo están más ó menos cargadas de elementos morbosos que son expulsados naturalmente por sus vías, si sabemos recibir éstos agentes morbosos, con toda seguridad tendremos los agentes medicamentosos.

Hahnemann mismo, menciona en su parágrafo 56 el uso de los isopáticos aunque más bien se refería a lo que ahora conocemos como nosodes, él mismo hizo la primer experimentación e introdujo el primer nosode a la materia médica Homeopática, sirviéndose para ello del líquido extraído de una vesícula de un sarnoso y preparando el medicamento que llamó Psorinum.

Los escritos de Plinio que llegan a nuestros días nos encontramos que aplicaba esperma y testículos para contrarrestar la impotencia masculina, mientras Galeno utilizaba vulva para la esterilidad femenina y específicamente la vulva de zorra la empleó en el tratamiento para el asma.

En Europa en la Edad media se elaboraban remedios a base de cráneos humanos para combatir enfermedades como la epilepsia y apoplejía, también se utilizaban testículos de toro para procrear mayor descendencia.

NOSODES:

Son productos de origen patológico empleados a titulo de medicamento homeopático. De tal manera que dichos medicamentos pueden prepararse partiendo de un exudado, un pus, un microbio, un trozo de tejido enfermo, un parásito, etc.

Así pues, según ésta definición y conforme a las clasificaciones que otros autores hacen, los nosodes no son únicamente aquellos productos de origen patológico que hayan pasado por la experimentación pura, previa atenuación, sino todos aquellos que reúnan los dos requisitos que definen esta clase de medicamentos, es decir, ser producto de origen patológico y usarse en diluciones o atenuaciones según el principio de similitud, ya sea sintomática o etiológica.

ISOPATICOS:

Los terminos isopático, autoisopático y autonósico son exactamente lo mismo, son formas distintas dentro de la terminología que podemos encontrar. Éstos se definen como productos de origen patológico recogidos de un enfermo y administrados a éste mismo, previa atenuación, de modo que el enfermo reciba sus propios productos patológicos, sus secreciones ó sus líquidos orgánicos atenuados. Un isopático puede prepararse con sangre de un enfermo, con su saliva, con su orina, sus menstruos, sus líquidos sépticos, tumores, etc. En éste caso se trata de procurar al organismo una inmunidad que no puede adquirir por si mismo y por tanto se usarían de preferencia al final de las enfermedades para evitar residivas ó complicaciones lejanas aún cuando también tienen acción curativa y hasta abortiva en pleno periodo de estado ó de principio de algunas enfermedades.

Como se ve, tanto Nosodes como Isopáticos tienen íntimas relaciones, pero los nosodes serian productos mas ó menos “estandarizados”, aplicables a cualquier enfermo, según el principio de semejanza, en tanto que los isopáticos son productos que corresponderían más a un principio de identidad: identidad de agente patógeno e identidad de terreno y administrados al mismo paciente.

SARCODES:

Derivados de las estructuras o secreciones naturales (como el colesterol, bilirrubinas, urea, ácido úrico y órganos de porcinos, bovinos y en algunos casos de humanos sanos), con los que han venido a constituir el grupo de remedios usados en organoterapia (organoterápicos, como derivados de la sangre o de las hormonas). Los organoterápicos son medicamentos homeopáticos que curan el órgano enfermo por medio de su homólogo (el mismo órgano sano) diluido y dinamizado, éste actúa sobre su homólogo para volver a equilibrar el funcionamiento alterado. Éste deriva del idéntico, no del similar, dado que su ejecución hace intervenir mecanismos anatómicos, fisiológicos e inmunitarios muy complejos. Por ello es fundamental que la especificación del medicamento organoterápico sea igual al órgano afectado. Y nos permite equilibrar, estimular ó inhibir el funcionamiento del órgano en cuestión, siempre y cuando éste tenga una disfunción.

EL SIMILIA ETIOLÓGICO, ¿HOMEOPATÍA?:

En realidad algunos de los nosodes y sarcodes constituyen grupos de remedios con patogenésia propia y, por tanto, su uso clínico puede seguir las normas de la prescripción homeopática y Si es Homeopatía, mientras que los isopáticos y la mayoría de los sarcodes u organoterápicos carecer de ella, sólo poseen una aproximación terapéutica homeopática en su preparación diluida y dinamizada por éste hecho NO los podemos considerar como Homeopatía.

En la Medicina Homeopática buscamos el similia similibus curantur, es decir, que el medicamento administrado a nuestro paciente cubra el cuadro físico y mental; Los organoterápicos actúan específicamente en el órgano en cuestión y no tienen experimentación pura.

De éste modo, encontramos 2 grupos de medicamentos homeopáticos, los que tienen una experimentación pura y por ende una patogenésia y el modo de empleo es buscando su similitud sintomática; Y el otro grupo es el de los nosodes y sarcodes que no tienen experimentación pura y el modo de empleo de éstos es por una Similitud etiológica. A continuación definiré cada una de éstas prescripciones:

1.- Similitud Sintomática: “El producto patológico puede, en la experimentación, desarrollar síntomas que le son propios y, dado terapéuticamente, curar síntomas semejantes. Si uno se remite a las patogenésias establecidas por Hahnemann, el estudio del Psorinum es uno de los más significativos y sorprendentes. Y así, en consecuencia todos los nosodes, crean sintomatología en el individuo sano.

2.- Similitud Etiológica: El nosode puede estar indicado por similitud etiológica con una enfermedad actual. Frecuentemente ésta semejanza llega hasta la identidad, como cuando se administra una tuberculina diluida a un tuberculoso en evolución (esa identidad ha permitido también crear el término Isopatía para designar el procedimiento terapéutico). Lo mismo puede suceder con el Influenzinum, ó con los Isopáticos.

Se conocen las autovacunas y hemovacunas desde hace muchos años. En dermatología ante una infección cutánea por estafilococos, se saca pus y se prepara una autovacuna del propio pus, pero a diferencia de la los isopáticos homeopáticos es que la preparación es diferente y ellos no sucucionan.

Es decir la medicina clásica las utiliza igualmente también bajo otros nombres diferentes a la Isopatía.

Los componentes de los nosodes pueden ser componentes corporales, productos metabólicos de personas o de animales vivos o componentes de micro-organismos que ya no son infecciosos, puesto que estos micro-organismos deben haber sido esterilizados previamente.

Si son componentes microbianos, los nosodes deben ser preparados a partir de cultivos bacteriológicos puros; se debe tener en cuenta y preparar a nivel de laboratorio la cepa para garantizar que es una determinada bacteria y no existe contaminación con otras bacterias.

También pueden hacerse a partir de sueros esterilizados de secreciones patológicas de las infecciones.

Los elementos patógenos de un enfermo podrán entonces emplearse terapéuticamente en otro enfermo.

Como ejemplos se pueden señalar por sus nombres: podemos encontrar Sudor pedís, que es un preparado nosode a partir del sudor la planta de los pies o pueden encontrar un nosode de orina o un nosode de materia fecal o un nosode de cualquier secreción.

Igualmente se puede encontrar nosodes de tejidos con alteraciones degenerativas, nosode de cirrosis hepática, nosodes de cáncer, nosodes de esclerosis múltiple, etc.

Esto nos permite obtener una línea terapéutica sumamente importante para controlar enfermedades degenerativas.

Las normas técnicas son muy controladas por ejemplo en el caso de Alemania en particular existe el Instituto Alemán de Control de Medicamentos que dice paso por paso como tiene que prepararse un medicamento de éstos, donde hay que seguir unas reglamentaciones; en el caso de que sean nosodes a partir de bacterias no lo puede preparar el laboratorio, el laboratorio tiene que comprarle la cepa a una universidad , que está autorizada por el gobierno alemán para producir las cepas para la preparación de los nosodes, lo cual entonces garantiza de que el producto de origen, en éste caso la cepa es de calidad ya que son cultivos controlados.

Los laboratorios compran los productos en glicerina estéril que contienen una concentración de 100.000.000 de micro-organismos x cm3, esa sería pues la sustancia madre; ese producto lógicamente está esterilizado por lo cual no habrá efecto tóxico, no habrá efecto patogénico directo y, a partir de allí, entonces empieza a hacer la potenciación y la dilución homeopática.

Esto establece la importancia de la utilización de productos certificados y por ello recomendamos utilizar exclusivamente Laboratorios de reconocido prestigio.

Los cultivos microbiológicos tienen que ser perfectamente controlados con un examen bacteriológico demostrativo y por lo tanto, cuando se compra la cepa, junto con éste viene un reporte de la institución que lo produce.

Los cultivos bacterianos, vamos a encontrarlos bajo ciertos nombres: por ejemplo; Tuberculinum, Stafilococcinum, Estreptococcinum, etc.; serán nosodes preparados a partir de cultivos bacteriológicos puros.

También es posible que el nosode sea preparado no de la bacteria, sino de la bacteria mas la reacción tisular a la presencia de la bacteria; por ejemplo: el Psorinum nosode es un nosode que va a contener el Sarcoptes Scabei pero también va a contener pedazos de piel de los túneles afectados; el nosode que se llama Medorrinum es la Neiseria Gonorrea mas la supuración uretral.

Por ejemplo si tenemos Tuberculinum, que sería el nosode puro del bacilo tuberculoso pero podemos tener también Basillinum, y en este caso sería una caverna tuberculosa donde tenemos el bacilo pero también tenemos la respuesta inflamatoria: los eosinófilos, el tejido, etc., etc.

Por lo tanto hay dos formas diferentes de actuar:

1.- Con la bacteria o

2.- Con la reacción tisular del organismo frente a la bacteria,

Esto, desde el punto de vista terapéutico, ejercerá dos acciones completamente distintas.

Cuando se trata de órganos enfermos, estos órganos enfermos tienen que venir certificados, es decir, viene un papel de un Instituto que está autorizado para vender éstos tejidos, pero que además, eso no lo puede producir cualquier médico, tienen que ser patólogos expertos .Donde dice que esto es por ejemplo úlcera gástrica ,los cirujanos saben por ejemplo que para que haya un nosode o ulcera gástrica no solamente debe haber la mucosa sino que tiene que incluir la Musculares Mucosas porque en ésta es en donde está la principal reacción linfocítica de la patología, entonces tiene que haber una extracción correcta y un examen histológico comprobatorio de la patología; y los laboratorios están obligados a guardar las placas y el reporte de patología hasta que la última ampolleta de ese lote sea vendido (estos productos tienen unos controles muy estrictos por parte del gobierno en cuanto a como se deben fabricar y producir los medicamentos ).

De órganos y tejidos enfermos hay múltiples nosodes. El nosode, lo podemos considerar un remedio de terreno; está indicado particularmente en todas las formas de enfermedades clásicas o en estados acumulativos que puedan ser, o secundarios a la herencia o debido a enfermedades adquiridas; entonces si podemos necesitar aplicarle a un niño Tuberculinum porque está heredando la condición tuberculotoxicósica de su familia; pero también puede tener la posibilidad de ponerle a una persona un nosode de paperas porque haya tenido las paperas; esas son las dos posibilidades.

Cuando se tiene gripe y se prescriben antigripales, se bloquea y se inhibe la gripe, entonces se produce una impregnación celular o extracelular, por esos virus, o sus metabolitos, que no pudieron ser eliminados.

Cuando se prescribe un nosode se logra movilizar esos depósitos tóxicos antiguos para que sean eliminados; por eso siempre los nosodes deben administrarse con un drenador.

Son muy útiles los nosodes en todas las enfermedades auto-inmunes y en todas las enfermedades Psóricas, es decir; en las enfermedades por inmunodeficiencia o por alergias.

La acción del nosode será estimular los mecanismos naturales de vicariación positiva; con o permitiendo la desintoxicación y la eliminación de las homotoxinas; la acción del nosode permite posteriormente a toda enfermedad poder eliminar las toxinas depositadas en el tejido extracelular.

Por lo tanto debe ser de rigor que después de cada patología se administre el nosode de la patología o de los micro-organismos involucrados en la patología para garantizar la limpieza del terreno.

En caso contrario se forman lo que llamamos focos latentes, la presencia de Exo y de Endotoxinas permanentemente en los tejidos, la presencia de restos bacterianos continuamente o la presencia de moléculas tóxicas secundarios al proceso patológico que se sufrió y que no lograron ser eliminadas por el sistema inmune, entonces muchas reacciones, muchos inmunocomplejos, muchas reacciones antígeno-anticuerpo pueden permanecer en el tejido y después van desencadenando reacciones del Sistema del Complemento o generando efectos degenerativos, por lo que la limpieza del paciente después de cada enfermedad es muy importante.

ACCION INMUNOLÓGICA:

Una de las causas esenciales de la disfunción de un órgano, de un tejido o de una glándula es por la formación de autoanticuerpos. La artritis reumatoide, la tiroiditis de hashimoto, algunas glomerulonefritis, la DM, el Lupus, el Vitíligo, etc. Son algunos ejemplos de enfermedades autoinmunes, es decir hay producción de anticuerpos directos contra el órgano en cuestión. Éstos autoanticuerpos los encontramos en la sangre del paciente, luego entonces, al preparar éstos autoanticuerpos en medicamento homeopático (Nosodes e Isopáticos) y administrarlos al paciente provocaremos que la inmunidad del paciente se equilibre y disminuya ó termine con la agresión al órgano u órganos afectados. Y al administrar los sarcodes estamos haciendo una especie de transplante celular al órgano dañado, con la ventaja de que al ser el órgano liofilizado, diluido y dinamizado nunca nos creará un efecto de rechazo al transplante cómo ha sucedido en el caso de los alópatas que han intentado inocular al páncreas de un paciente con DM células pancreáticas sanas para la cura de la misma. Ellos tienen que mantener a sus pacientes inmunodeprimidos para poder tolerar el transplante y nosotros NO.

Nuestros organoterápicos se fijan a inmunorreceptores específicos, es decir una nefrona jamás se instalará en un bronquiolo, circulará por la sangre hasta encontrar su específico, y así sucesivamente con los órganos que administremos a nuestro paciente.

BASES FILOSÓFICAS HOMEOPÁTICAS:

Parágrafo 56: En éste parágrafo el Maestro nos dice que se intentó crear un tercer método de estudio por medio de la llamada Isopatía. Además de éste modo, sin duda, ciertas enfermedades peculiares a los animales, pueden darnos remedios y potencias medicinales para importantes enfermedades humanas muy semejantes y así aumentar afortunadamente nuestra provisión de remedios homeopáticos. Pero usar una sustancia morbífica humana (un Psorinum tomado de la sarna humana) como remedio para la misma sarna ó para las consecuencias dañosas que nacen de ahí es…….? No puede resultar de esto nada más que perjuicio y agravación de la enfermedad.

Parágrafo 46: Aquí, el maestro nos habla del efecto homeopático que tienen las vacunas y de algunas vacunas como la de la viruela tan temida por razón del gran número de sus síntomas graves y ha removido y curado numerosas enfermedades con síntomas semejantes. Inoculándola Dezoteux curó permanentemente una oftalmia crónica y Leroy otra. Así mismo fue utilizada para curar otras enfermedades que asemejaban al daño orgánico que producía la viruela y nos cita algunos médicos que curaron amaurosis, orquitis, disenterías, etc. Como vemos en éste texto el Maestro se da cuenta de poder medicinal que tiene la vacuna sobre otras enfermedades. Cómo hoy en día tenemos el Variolinum, Tuberculinum, Pertusinum, etc.

Parágrafo 153: Para la búsqueda del remedio homeopático específico debemos tener en cuenta principal y únicamente los signos y síntomas del caso patológico.

Parágrafo 117: El Maestro nos habla de Idiosincrasias, con las cuáles se quiere dar a entender constituciones físicas peculiares, que aunque por otra parte sanas, poseen la predisposición de presentar un estado más o menos morboso por ciertas cosas que parecen no producir impresión ni cambio en muchos otros individuos. Cómo nos damos cuenta en éste texto Hahnemann ya hablaba de inmunidad.

CONCLUSION:

El motivo primordial de hacer éste trabajo es por el gran éxito que he obtenido al emplear éstos medicamentos homeopáticos en mis hermanos enfermos que me han brindado su confianza y puesto en mis manos su salud. Al concluir la investigación de si es o no homeopatía, vemos que en el uso de algunos nosode y sarcodes que tienen experimentación pura y por ende patogenésia, SI es homeopatía, pues se busca el similibus sintomático. Y otros sarcodes e isopáticos que no tienen tales bases, No es homeopatía. Pero como bien lo dice el Maestro Hahnemann, “La primordial y única misión del médico es devolver la salud a los enfermos, esto es lo que se llama curar”. Ahora bien, no hay que olvidar que el hecho de utilizar éstos medicamentos no deja en desuso los Medicamentos Homeopáticos que encontramos en las materias médicas, pues la verdadera curación la darán éstos mismos, los nosodes, sarcodes e isopáticos solo aprontarán la curación. De tal modo que es una homeopatía híbrida, pero con un gran resultado final, que es el devolver la salud a nuestros enfermos.

BIBLIOGRAFÍA

Dr. Fabián Uribe. 1993. Ed. B. Jain Publishers Pvt. Ltd. Los nosodes, Generalidades, Materia Médica. Pp. 13-27, 99-108.

Dr. Sardar Markosian Muñoz. 2001. Ed. Laboratorios Homeopáticos häsler Homeopatía Europea. Medicamentos organoterápicos Häsler I & 2. Pp. 25-32, 39.

James Tyler Kent, 1976, 2ª. Ed, Impresos modernos, Filosofía Homeopática, pp. 262, 269,

Dr. Samuel Hahnemann, 1989, Ed. Albatros, Organon de la Medicina

AMALGAMA DE MERCURIO EN LA BOCA HUMANA

Tratamiento de las amalgamas de mercurio

Desde luego que NUNCA se recomendaría a una persona que tenga amalgamas dentales de mercurio que se precipite a retirarlas súbitamente, esto puede hacer empeorar muchísimo los síntomas del paciente y los niveles de intoxicación.
Debemos actuar con cautela y de manera individualizada, porque el protocolo será diferente según la edad, la energía vital del paciente, el grado de intoxicación, las defensas, etc. Necesitamos prescribir productos naturales que contengan en su composición espirulina, clorela, alga Kelp, vitamina C natural entre otros que tiene por misión atrapar el mercurio circulante y favorecer su eliminación.
Es conveniente hacer un testaje con el Vegatest previamente a cada extracción para recomendar que pieza que es más recomendable remover y solamente extraer una amalgama de cada vez, dejando el tiempo suficiente para la desintoxicación del organismo y evitar así los posibles empeoramientos de los síntomas.

Síntomas relacionados con las amalgamas de mercurio

El mercurio es extremadamente tóxico para el sistema inmunológico y las funciones de todo nuestro organismo. El mercurio de la dentadura se disemina por los riñones, hígado, sistema nervioso central, etc. Y puede ser la causa de numerosas enfermedades y síntomas tan variados como alergias, urticarias, gastritis, colitis, dolores articulares, contracturas, migrañas, candidiasis, fatiga, astenia, agotamiento, depresión, entre otros.
Una alergia, es una saturación del sistema de defensa, que se ve reflejado en la piel, mucosas etc. Se debe trabajar con los alérgenos responsables, pero el éxito no será completo sino limpiamos el mesénquima y no eliminamos los campos interferentes. Las amalgamas de mercurio son una de las más grandes interferencias y si estas no son tratadas los resultados en el tratamiento de la alergia o de cualquier otra patología no van a ser tan satisfactorios.
La intoxicación crónica de amalgama puede ser también una causa frecuente de infertilidad.
Los síntomas no aparecen inmediatamente ni en los días sucesivos a la colocación de la amalgama, pero lo que si va ocurriendo es que el estrés químico es tan fuerte y tan duradero que el organismo va a ver afectado su sistema de defensa.
De esta manera, por ejemplo, los jugos gástricos pueden reaccionar en cloruro de mercurio, lo que causará una destrucción de las bacterias intestinales, dando como consecuencia una invasión de hongos, cándidas y otras micosis.

Diagnóstico de amalgamas sospechosas

El Diagnóstico de amalgamas sospechosas
Es difícil diagnosticar el envenenamiento crónico por mercurio. La cantidad de mercurio presente en la sangre y la orina no es suficiente para poder diagnosticarla. Nos podemos aproximar con el historial médico, con una con exploración completa e inspección de la cavidad bucal con que si podemos detectar piezas dentales sospechosas.
Posteriormente, a través de la Kinesiología relacionaremos los síntomas con las piezas con amalgamas marcando las que resultan positivas y con Electroacupuntura de Voll comprobaremos si la amalgama es un campo interferente.
Ya con el Vegatest mediremos la corriente galvánica que genera cada uno de las amalgamas. Para completar el estudio pediremos una Ortopantografía. Y como pruebas de laboratorio específicas, el estudio de metales pesados en cabello o en sangre.

Composición de los empastes

Los empastes de “amalgama”, se refiere a la aleación de mercurio con uno o más metales. El mercurio es líquido a temperatura ambiente, lo cual hace que sea fácil de moldear y de alear. La amalgama para realizar empastes contiene un 50% de mercurio, 35% de plata, un 13% de estaño, un 2% de cobre, una cantidad reducida de zinc, aunque las proporciones pueden variar según los fabricantes.
Es importante recordar que varios metales en una solución forman un elemento galvánico. De esta manera, los diferentes metales de las amalgamas junto con la saliva producen corrientes galvanizadas en la boca como si de una pila se tratase. Estas corrientes pueden ser medidas con aparatos como el Vegatest. Es de destacar que las células sanas (sea cual sea sus especializaciones y su tejido) tienen una actividad eléctrica muy parecida; basta con comparar las curvas normales de ECG, EEG, EMG, cosa que no ocurre en una boca con amalgamas de metal. El cepillado, la erosión y la abrasión producida por la masticación y los alimentos provocan la liberación constante de mercurio. Esta liberación varía según los pacientes debido a factores como la acidez de la saliva, la bebidas que se consumen, la cantidad de empastes contenidas en la boca y el lugar donde están colocadas, el masticar chicle que puede multiplicar por quince la concentración de vapor de mercurio, etc.

Historia sobre los empastes


El efecto de un diente enfermo sobre todo el organismo se conoce desde la antigüedad, como queda reflejado en papiros egipcios. Así, en Nínive, desenterraron una piedra grabada en caracteres cuneiformes del año 650 antes de Cristo. Sobre ella se podía leer:” Los dolores de cabeza del rey, en sus brazos y en sus pies vienen de los dientes, no hay más remedio que sacárselos”. En el manuscrito de Edwin Smith, descubierto en tierra de faraones se habla también de los empastes.

Los empastes de mercurio

No siempre que existen empastes de mercurio en la boca, la salud de una persona va a verse comprometida. Va a depender de cada persona, de su facilidad para depurar toxinas, de si la persona tiene empastes de un solo metal, etc.
Pero cuando una persona que sufre una variada sintomatología y que ha sido sometida a diversos exámenes y pruebas y el resultado de todo ello es un informe dice que “no se ha podido encontrar ninguna lesión orgánica que justifique los síntomas que padece y que posiblemente todo sea psicosomático por lo que se le recomienda la visita al psiquiatra”, se desespera porque no se siente comprendida y además no encuentra explicación a lo que le ocurre. La presencia de empastes de mercurio en la boca no suele producir molestias al paciente y por otra parte, en ningún momento relaciona que la multitud de síntomas que le atormentan tengan nada que ver con ellos. La sintomatología no solo es continua sino que incluso empeora porque el desprendimiento pequeño pero continuo de partículas puede provocar una intoxicación lenta y silenciosa que va empeorando día a día. Y todo ello va a depender de cada persona, de sus defensas y de su metabolismo. Se confirma así la regla de Habermann que dice que con dosis pequeñas pero prolongadas se sufre la misma gravedad de intoxicación que con intoxicaciones agudas o en corto plazo.
Si su odontólogo no comparte esta propuésta consultenos para mayor explicaciones o aconsejarles un odontologo que si la comparte y sabe que hacer en estos casos .

HIPOCONDRÍA


Hipocondría

Cómo se trata la hipocondría?



La única manera de ayudar a un hipocondríaco, que como a todo enfermo sufre, con comprensión y creyéndole que cuando algo le duele, es así, y nuestro deber cómo médicos es intentar ayudar aliviar ese dolor tanto sea físico como psíquico. Son útiles las terapias cognitivo conductuales, la limitación del tiempo para preocuparse entre otras. Los psicofármacos pueden ser útiles al principio del tratamiento. Es un problema crónico, buscamos mejorar ansiedad. El objetivo no es que deje de ser hipocondríaco, pero que conviva razonablemente con su problema.
La Psicoterapia es uno de los mejores tratamientos para ayudar a las personas hipocondríacas a aliviar la ansiedad que sus miedos le producen. Estos tratamientos psicoterapéuticos podrán complementarse con tratamientos con las Flores de Bach y con remedios Homeopáticos en donde encontramos remedios específicos para los miedos como la cuando la persona tiene sensación de muerte inminente (Aconitum), o del miedo a morir de noche estando solo (Arsenicum Album),  o la sensación de que su cuerpo es tan frágil que puede romperse, o que algo se mueve dentro de su vientre y no es esta embarazada (Thuya), a las enfermedades contagiosas (Calcárea Carbónica)o la cancerofobia de Psorinum, etc.

Como es un hipocondríaco?

Es la persona con una preocupación excesiva por su  salud que consulta de manera continua a médicos. La preocupación  crea malestar que interfiere en el desarrollo de su vida cotidiana. El hipocondríaco se siente muy incomprendido, nadie es capaz de detectar su enfermedad.  Sufre mucho, se cree enfermo y tiene sensaciones reales que se lo indican y decirle que “todo es psicológico”, que es casi  como decirle que no tiene nada.  Y eso no es verdad, lo que siente el hipocondríaco es totalmente real, como las enfermedades psicosomáticas que son  reales, aunque los procesos que las desencadenan sean psicológicos.
Como dice Chumy Chúmez en  “Cartas de un hipocondríaco a su médico de cabecera” El hipocondríaco no miente, no disimula, sólo padece la enfermedad de creerse enfermo. Es alguien que le tiene pánico a la muerte y que lo rumia continuamente en la cabeza. Tiene baja autoestima y tiende a agrandar los aspectos negativos y a centrarse en sí mismo. Estará pendiente de sus ruidos corporales, leerá artículos y reportajes sobre medicina. Cuando el hipocondríaco tiene una enfermedad, en generalmente, la hipocondría cede. Son enfermos muy obedientes, no se saltan ni una pastilla, ni toman nada por iniciativa propia. Su mejor entretenimiento, hacer todo lo posible para conseguir entrar en las estadísticas de las patologías más extrañas y de los pacientes más complejos.

Causas que pueden desarrollar hipocondría


Es difícil determinar porque mecanismo se dispara la hipocondría, pero  la sobreprotección excesiva, la educación basada en el miedo, el padecimiento de alguna enfermedad grave durante la infancia, la muerte de alguna persona cercana o la convivencia con un familiar con una enfermedad terminal; son algunas de las causas que pueden producir el desarrollo de la hipocondría. La  inseguridad asociada al hipocondríaco puede estar relacionada con una falta de afecto por parte de  los padres, que con la excesiva preocupación intentan compensar las carencias afectivas. Hay familias que solo hablan de enfermedades, y viven con muchísima angustia cualquier signo de enfermedad en alguno de los miembros. El niño descubrirá que cuando se enferma sus padres están con el y creerá que esa es la única manera de establecer una relación afectiva, por eso seguirá enfermo el resto de su vida. El bombardeo informático sobre temas de salud.  A veces, esta enfermedad es producto de un fuerte sentimiento de culpa. Lo que más miedo les causa al hipocondríaco son las patologías sin cura como ciertos tipos de cánceres, el Sida o las enfermedades del corazón.

¿Qué es la hipocondría?


La hipocondría es la preocupación excesiva o miedo a padecer, o la convicción de tener cualquier síntoma que pueda anunciar una enfermedad grave. Podemos decir que es un síntoma que forma parte de un cuadro de neurosis obsesiva, una neurosis de angustia o una psicosis. El hipocondríaco se siente enfermo e insiste en ello y aunque el médico diga que no esta físicamente enfermo, si padece una enfermedad emocional.

FIBROMIALGIAS Y HOMEOPATIA

Fibromialgia

Tratamiento de la Fibromialgia


El tratamiento de la Fibromialgia debe comenzar con una buena comunicación entre el médico y el paciente, porque la persona con Fibromialgia se encuentra desesperada con sus dolores y lo menos que necesita es que el médico no crea por lo que está pasando.
No existe un tratamiento que consiga la curación definitiva para la Fibromialgia pero se busca controlar los síntomas para que la persona afectada pueda llevar una vida más o menos normal.
Se recomienda evitar los factores agravantes como:
calzado inadecuado
las malas posturas
el sobrepeso y alimentos que pueden empeorar los síntomas.
Las dosis bajas de antidepresivos suele ser efectiva, así como analgésicos o miorrelajantes. Ejercicio adecuado y diario (caminar, nadar, bicicleta, bailar), que mejoran la tolerancia al dolor y la calidad del sueño.
La acupuntura, la mesoterapia, la ozonoterapia, el yoga, técnicas de relajación o la psicoterapia aportan resultados esperanzadores para el tratamiento de estos pacientes. La Medicina Biológica puede trata el dolor, la fatiga e incluso la ansiedad o la depresión, atendiendo a las características de cada persona con Fibromialgia.

Causas de la Fibromialgia

La causa de la Fibromialgia es DESCONOCIDA, aunque se han descrito casos que comienzan después de procesos puntuales, como un accidente automovilístico, una infección bacteriana o viral, un traumatismo, la muerte de un ser querido, un divorcio, una separación matrimonial, conflictos de pareja o con los hijos.
La Fibromialgia, en resumen, podríamos decir que pueden deberse a traumas físicos o emocionales. Otros factores que pueden contribuir a la aparición de la enfermedad, puede ser el estrés, bajos niveles de serotonina (la llamada HORMONA DEL BUEN HUMOR). Pero todos estos no parecen ser los factores desencadenantes, pero si son la gota que colma el vaso y que hace que la enfermedad se presente.

¿Qué es la Fibromialgia?

LA FIBROMIALGIA, LA ETERNA INCOMPRENDIDA
La Fibromialgia es una enfermedad crónica (recientemente reconocida por la OMSS) caracterizada por dolores generalizados en múltiples zonas del cuerpo acompañados de fatiga importante, que no causa daño orgánico pero ALTERA LA CALIDAD DE VIDA de quien la padece.
Fibromialgia significa: dolor en los músculos y el tejido fibroso (ligamentos y tendones). Antiguamente se conocía como Fibrositis porque se pensaba que era una inflamación, sin embargo, no se ha demostrado que tal inflamación exista.
Nosotros los homeópatas asistimos a estos enfermos no como enfermedad sino contemplando su personalidad . No por ello dejamos de aconsejar cambios en estilos de vida que resulten ser equivocados y el paciente no lo sepa aún . Lo importante es determinar su personalidad y eso solo lo hace la medicina homeopatica que lo conecta a un medicamento que le equilbrará definitivamente .

martes, 1 de mayo de 2012

ESTREÑIMIENTO

Estreñimiento

Causas más frecuentes del estreñimiento


La principal causa del estreñimiento, suele ser una mala alimentación. En el 90% de los casos, no se consumen alimentos ricos en fibra (se necesitan de 60 y 70 gramos de fibra al día). La escasez de ésta y la baja ingesta de líquidos, hace que las heces sean de pequeño volumen y muy duras. El estreñimiento puede obedecer también a trastornos psicológicos como nerviosismo, angustia, miedo, así como estrés y los viajes. Ciertos medicamentos como analgésicos, sedantes, antidepresivos etc provocan una disminución del peristaltismo intestinal, lo que también ocurre en enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo o procesos naturales como el embarazo. Las enfermedades anorrectales como fisuras o hemorroides, causan defecación dolorosa, lo que fuerza a retener las heces, incluso de modo inconsciente, para evitar los episodios de dolor. El estreñimiento en los niños se presenta a menudo cuando no se sienten preparados para utilizar el inodoro e incluso les causa temor.

El estreñimiento, es la alteración digestiva más común. Millones de personas de los países desarrollados sufren a diario este trastorno al que se ha considerado como la nueva enfermedad del mundo civilizado, ya que el estrés, una mala alimentación, y la vida sedentaria, son las principales causas del estreñimiento.
No es una enfermedad, es un síntoma. Se define como la evacuación intestinal infrecuente (menos de tres deposiciones a la semana) de heces anormalmente duras, secas y, a menudo, difíciles de expulsar. La defecación debe ser indolora, no requerir esfuerzo excesivo y ser completa.
En Homeopatía disponemos de medicinas en dosis bajas ( homeopáticas ) como Alumina , plumbun , opium , etc ., capaces de regularizar el intestino sin efectos secundarios

CELULITIS

Celulitis

Causas de la celulitis


La celulitis es un problema multifactorial. Las causas que producen la celulitis pueden ser: problemas dietéticos (por alto consumo de grasas saturadas, azúcares refinados y de la sal o un déficit de fibra en la dieta y de líquidos), metabólicos (hiperlipidemias, estreñimiento), hormonales, por anticonceptivos, insuficiencia venolinfática, por el estilo de vida sedentario, el café, alcohol, tabaco y por causa genética.

Tratamiento local de la celulitis

El sistema linfático es el encargado de la depuración de las toxinas acumuladas. Para favorecer la desintoxicación del organismo, utilizamos en nuestra clínica diferentes terapias según el tipo de celulitis:
Terapia de Regeneración Matricial (MRT) produce una succión hacía la superficie de toxinas celulares y ayuda a disolver los acumulos de grasa de manera que puedan ser más fácilmente eliminadas. Por otra parte, estimula el drenaje linfático y la circulación sanguínea.
Terapia Vibracional (Proellixe) que consiste en un masaje vibratorio que actúa sobre los puntos reflejos de la planta del pie estimulando el sistema neuro-vegetativo.
La terapia Vibracional y activa, también, los procesos metabólicos disminuyendo los nódulos de celulitis y permite además remodelar el cuerpo, reducir la grasa, tonificar los músculos y reafirmar los tejidos por lo que resulta un tratamiento de elección para la flaccidez.
Tratamiento de Radiofrecuencia, es una energía eletromagnética que se introduce a nivel celular generando efectos biológicos positivos para el cuerpo. Estos efectos se reconocen como un aumento de temperatura interna y por otra parte, una movilización de líquidos internos (hemolinfáticos) que se mueven rápidamente aportando una gran cantidad de sangre a la célula (junto con un incremento de los nutrientes y del oxígeno).
Esto produce un drenaje intercelular, liberando a la célula enferma del bloqueo de los metabolitos y desechos. La Radiofrecuencia, es una técnica innovadora de uso sencillo, gran versatilidad y eficacia y sin ningún tipo de efectos colaterales y con la que podemos realizar una gran cantidad de tratamientos destacando los específicos para la celulitis, como la eliminación de las temidas pistoleras, la reafirmación de glúteos, abdomen y abductores, rejuvenecimiento facial y la pérdida de cabello entre otros.
Terapia de Biorresonancia, que consiste en captar las ondas electromagnéticas que una persona emite y retornarlas a la normalidad, curando así al paciente sin aportarle ningún tipo de radiación externa. Es una terapia totalmente indolora, sin efectos secundarios.
Tratamiento de Mesoterapia, que consiste en microinyecciones intradérmicas en determinados puntos de acupuntura y en las zonas con acúmulos de celulitis y que utiliza medicamentos antihomotoxicos (remedios homeopáticos específicos), que van a movilizar las grasas, aumentar la lipólisis y mejorar el sistema venoso y linfático. La Mesoterapia con medicamentos homeopáticos no producen ningún tipo de intolerancia ni efectos secundarios. La elección de los mismos se hace en base a la historia homeopática individual de cada mujer y de cada tipo de celulitis.

Tratamiento de la celulitis

El tratamiento general de la celulitis será multifactorial y diferente para cada tipo de “celulitis”. Se deben tratar los problemas ginecológicos, circulatorios y metabólicos, así como la ansiedad o la depresión. Es necesario regular el estreñimiento, suprimir el tabaco, café, alcohol, azúcares refinados, grasas saturadas, disminuir la sal, aumentar la ingesta de agua, y el aporte de vitaminas y minerales. Controlar el peso, corregir la postura y realizar ejercicio moderado.
Tratamiento local de la celulitis: para movilizar las grasas y activar la circulación utilizaremos MRT, Proellixe(plataforma vibratoria), Biorresonancia y Radiofrecuencia que combinaremos con un tratamiento medicamentoso por vía oral y mesoterapeutico con cócteles específicos para cada “celulitis”.
TAMBIÉN UTILIZAMOS LAS PLANTAS ( FITOMEDICINA) , QUE ESTAN EXENTAS DE EFECTOS ADVERSOS . y SI ESTABLECEMOS SU TIPOLOGÍA SENSIBLE, LE DAMOS EL MEDICAMENTO DE "FONDO" QUE LO AYUDARÁ A LA AUTOSANACIÓN . Digo Auto , no por automática , sino porque siempre el sanador es la vix medicatrix natura ( la fuerza de nuestra propia naturaleza) puesta en acción por el medicamento homeopático .

CALCULOS BILIARES

calculos biliares

Tratamiento de los cálculos biliares


Los casos asintomáticos, la medicina clásica no los trata, sólo recomienda vigilarlos y modificar hábitos como evitar la vida sedentaria, la obesidad, los anticonceptivos y el estreñimiento. Reducir la ingesta de carnes, embutidos, pescados azules, mariscos, yema de huevo, grasas, azúcares y harinas refinados, el exceso de sal, chocolate, lácteos, quesos y bebidas alcohólicas. Y no abusar de las aguas minerales.
En el enfoque holístico, sería interesante evitar todo aquello que provoque la acidez del medio interno, ya que esa condición favorece la descalcificación. Recordemos el Proyecto Cornell Oxford-China de Nutrición, Salud y Medio Ambiente que se inició en 1983 que demostró que los lácteos roban mucho más calcio del que aportan y favorecen la aparición de picos de loro en las articulaciones, cálculos renales y biliares, placas calcificadas que obstruyen arterias, cataratas en los ojos, etc.
Son interesantes como alternativas a los lácteos y como aporte de calcio, las leches de cereales, la leche de soja (sin abusar), las algas y las semillas de sésamo.
En Fitoterapia existen plantas que estimulan la producción y secreción de la bilis como la alcachofa, el boldo, el rábano, el diente de león, la cúrcuma y el romero.

Diagnóstico de los cálculos biliares

En algunos casos, los cálculos se descubren por casualidad. En otros, es necesario análisis, ecografía abdominal, colecistografía, y T.A.C. o endoscopia en los casos más dudosos.
En nuestro enfoque holístico, el historial homeopático, el test de Electroacupuntura de Voll y la Kinesiología nos proporcionan una interesante información, e incluso en los casos asintomáticos nos pueden hacer sospechar de su presencia aunque el paciente consulte por otros síntomas.

Sintomatología de los cálculos biliares

Es frecuente que los cálculos no produzcan síntomas; sin embargo, si aumentan de tamaño o bien obstruyen vías biliares puede aparecer dolor intenso en la zona superior derecha del abdomen o dolor entre los omóplatos, náuseas, vómitos, fiebre, indigestión, gases, etc y en algunos casos, cólico biliar.

¿Cómo se forman los cálculos biliares?

Para la medicina clásica, parece ser que los cálculos se pueden formar porque se altera el contenido de la bilis o cuando la vesícula no se vacía adecuadamente y se produce una retención prolongada de su contenido.
Desde el punto de vista holístico, consideramos a la persona como un todo y de esa forma, la vesícula no es solamente el almacén de la bilis sino también la caja de las emociones. Para el homeópata Dr Sananes, “la vesícula biliar es el órgano de la decisión” y por otra parte, refiere que la “cólera inhibe la producción de bilis como ocurre en Nux Vomica, mientras que la ansiedad la aumenta”. Sananes, nos dice que “cuando la bilis se evacua defectuosamente la persona se siente triste, malhumorada e incluso se encoleriza con facilidad y puede llegar a un estado de cierta melancolía”.
Para la Medicina Biológica, los cálculos aparecen cuando los mecanismos de eliminación de toxinas son insuficientes y se forman depósitos de esas toxinas en un intento defensivo de que no se expandan por el resto del cuerpo afectando a otros órganos. En esta fase de deposito (*) podemos encontrar como depósitos de toxinas en forma de quistes, verrugas, miomas, adiposidades, gelosas etc.

LOS CÁLCULOS BILIARES

La vesícula biliar es un pequeño órgano en forma de pera, situado debajo del hígado y cuya función es almacenar la bilis, una sustancia de color amarillo-verdosa producida por el hígado y compuesta de sales biliares, bilirrubina, agua, colesterol, entre otras sustancias. La bilis es expulsada por la vesícula hacía el intestino delgado para favorecer la digestión de los alimentos. Pero cuando la secreción biliar se estanca en la vesícula favorece que se formen arenillas o cálculos biliares.
En la medicina homeopática , ademas de equilibrar al ser individual , disponemos de medicinas específicas para eliminar los calculos o hacerlos deshacer si es necesario.

AUTOESTIMA BAJA Y HOMEOPATÍA



¿Se puede MEJORAR  la autoestima?




Se puede, aunque no es fácil, porque si lo fuera seguramente no existirían personas tímidas o dependientes, pero debemos creer que nada es imposible si ponemos realmente empeño en conseguirlo.
Tenemos la capacidad para poder cambiar si queremos. Para intentar aumentar nuestra autoestima debemos empezar por ser nuestros mejores amigos, aceptarnos tal y como somos, pensando que no existe nadie mejor ni peor, aunque todos seamos diferentes.
Debemos aprender de los fracasos y premiarnos por lo logros aunque sean pequeños, eso nos hará sentir mejor y plantearnos objetivos que sean realmente importantes para nosotros, dedicándonos intensamente a ellos, sin miedo.

¿Quién sufre la autoestima BAJA ?


Los problemas de autoestima no tienen edad, y de hecho es en la infancia en donde ésta se va construyendo. Por ello, son tan perjudiciales las etiquetas que a veces se pone a las personas.Para el adolescente, los padres, profesores y sus amigos juegan un papel importante en la formación de la autoestima, pues constituye un campo de prueba para las relaciones sociales y el desarrollo de la personalidad. Y los jóvenes y adultos pueden sufrir también problemas de autoestima que en ocasiones se pueden presentar en forma de enfermedades emocionales como la fobia social.

¿A qué se debe la Autoestima baja ?

El origen del conflicto suele encontrarse en la niñez y en los acontecimientos que descalifican a la persona a lo largo de su vida. La baja autoestima está relacionada con una forma inadecuada de pensar: soy tonto, lo haré mal. Cuando la autoestima baja, se generan sentimientos de inferioridad y poca valía, sensación de incapacidad.
Las señales que indican una baja autoestima pueden ser los trastornos alimentarios, adicción al trabajo etc. Una persona con baja autoestima suele ser inseguro y no quiere tomar decisiones por miedo a equivocarse. Necesita la aprobación de los demás y suele tener una imagen distorsionada de si mismo, que le produce un sentimiento de inferioridad y timidez a la hora de conocer otras personas porque siempre está pendiente de lo que pensarán de él y por el miedo al rechazo. Es incapaz de expresar sus sentimientos por miedo a no ser correspondido y la dependencia afectiva es resultado de su necesidad de aprobación. Si falla una relación, pensará que la culpa es suya. Se hunde ante cualquier pequeño fracaso y se deprime.

¿Qué es la Autoestima?

LA AUTOESTIMA, EL ARTE DE QUERERSE
Una buena autoestima es la base de la salud mental y física del organismo, así como el reflejo del éxito y felicidad en nuestras vidas.
Es el valor que uno se da como persona y que depende de la autoimagen que uno tenga de si mismo. Es quererse y respetarse. Cuando uno se siente bien consigo mismo y feliz de ser quien es, cree en si mismo, se siente seguro, acepta retos, consigue lo que quiere, y disfruta más de la vida. La manera como nos tratan los demás es un reflejo de cómo nos vemos y nos tratamos a nosotros mismos.
Una persona con una buena autoestima es creativa en el trabajo, vital. Tiene mayor capacidad de escucha y para expresar los sentimientos. Menos temor ante los riesgos y fracasos, que convertirá en experiencias. Es más tolerante con los demás. Cuando estamos bien con nosotros mismos, todo va mejorando en nuestras vidas y resulta beneficiosa en los momentos difíciles.
 Con el conocimiento de la personalidad podemos equilibrar al ser singular  ayudando a mejorar su autoestima, al tiempo que mejoramos toda su salud

EL MÉDICO HOMEÓPATA


El Médico Homeópata
Entre los escritos menores de Hahnemann, complemento indispensable de todos sus trabajos mayores, figura uno publicado en 1795, quince años antes de que el Órganon viera la luz y uno antes de la publicación del Ensayo sobre un nuevo principio para descubrir las virtudes de las sustancias medicamentosas (1796).
Un príncipe le había pedido consejos a Hahnemann acerca de la elección de un médico, y en respuesta encontramos una descripción de cómo debe ser un médico. El texto es un poco largo, está disponible en castellano traducido por el Profesor Shuji Murata en su libro Lecciones de Homeopatía, publicado por la AHA, procede de Etudes de Médicine Homoeopathique, edición de 1850.
“Mi querido doctor:
Desde que me he alejado de usted experimento una necesidad que de usted depende satisfacer, y que me fuerza a apelar a su amabilidad. Cuando me enfermo no sé a qué médico dirigirme, y sin embargo usted me ha recomendado vivamente vigilar con cuidado minucioso el estado de mi salud. Tenemos aquí una muchedumbre de doctores a todos los cuales supongo que no conoce. Algunos han hecho gestiones ante mí presentándose ellos mismos o apoyados en recomendaciones de todo género. Lo que valen las recomendaciones de las personas de mi rango lo conozco demasiado, desgraciadamente; son precisamente de las personas más audaces, más desvergonzadas, más imprudentes, que, a despecho de su ignorancia y de su inmoralidad, encuentran en nosotros la mayor protección. Cuando un orgullo excesivo, que tiene siempre, usted lo sabe, la ignorancia por hermana, no da a estos necios personajes la audacia de pretender sin temor al rechazo los lugares más importantes, y de reclamarlos altamente con la confianza de los derechos adquiridos, la suficiencia y la codicia sugieren al ambicioso los más hábiles artificios para crearse apoyos y protectores. Así se hacen en el mundo las recomendaciones; las conozco y me he vuelto desconfiado. Quiero que mi elección sea esclarecida; pero, ¿cómo esclarecerme en semejantes circunstancias? ¿Según qué principios escogeré un médico para escapar al señuelo de estas recomendaciones banales que pueden poner en defecto nuestra vigilancia y atención? Espero con impaciencia, mi querido doctor, sus consejos inteligentes, etc.
El príncipe de…”
“Mi querido príncipe:
Tiene razón al creer que no conozco suficientemente a los médicos de su residencia para recomendarle uno; por otro lado, veo con placer que no le gusta poner el cuidado de su salud en las manos de un hombre que no tenga a su juicio títulos particulares.
Es imposible hacer un juicio inmediato sobre un médico sin ser un hombre de arte. Siendo usted extraño a la ciencia médica, necesita caminos indirectos para llegar a una elección conveniente; pero hace falta que estas vías, por ser indirectas, no sean menos seguras.
Usted puede juzgar por las apariencias a ciertas clases de médicos; existen algunos signos exteriores, determinados procedimientos de su conducta que los traicionan y los caracterizan.
Veamos, por ejemplo, al Sr. A.: Entra con pasos lentos y medidos, la cabeza alta, en el salón donde la sociedad le espera con respeto. La dignidad del personaje se revela en su gravedad, mezclada de gracia. Trata las preguntas más importantes con monosílabos y con el tono más desdeñoso. En la sociedad que le rodea no ve más que a las personas de distinción: tiene para ellas palabras aduladoras; en desquite, muestra para los hombres más ilustres de la ciencia médica el desprecio más soberbio. ¿Qué importa que el mérito sea recompensado o desconocido? Las escenas más conmovedoras, el peligro a combatir, la felicidad que ahuyenta el peligro, la vida y la muerte, nada le hace salir de esta fría indiferencia. Encuentra a lo sumo la ocasión para alguna agudeza que la masa ignorante de sus aduladores y de sus clientes acoge con aplausos. Habla varias lenguas con un acento irreprochable; en su casa es el modelo del estilo elegante, y el mobiliario es el de moda.
Príncipe, usted no caerá en la tentación, espero, de recurrir a los servicios de un médico tal. El papel que juega reclama y absorbe toda su inteligencia; quiere estar enterado, ensayado y repetido. Usted le habla de enfermedad: le disgusta. He aquí un enfermo cuyos síntomas exigen los cuidados más solícitos y que es el único sostén de su familia:¡para mañana los asuntos serios! Un noble conde, al pasar por la ciudad, ha depositado su tarjeta en casa del doctor; ¿Usted admirará que el señor doctor se ocupe más de sus deberes de hombre de mundo que de sus ocupaciones de médico? Esclavo de la moda, no tiene tiempo para consagrarse a la ciencia. Fuera de los conocimientos superficiales y brillantes, ¿qué le falta para atraer a la masa? El único cuidado de su vida, el único secreto de su arte es impedir que el ojo indiscreto de los inoportunos penetre, bajo el brillo engañador de las apariencias, en la profundidad de su ignorancia demasiado real.
¿Le aconsejaría dirigirse al Sr. B.? Estaría casi tentado a hacerlo. Este se pone de camino desde las 7 de la mañana. Va temprano a visitar a una treintena de enfermos; sus caballos están cubiertos de espuma y al cabo de algunas horas hace falta cambiar de tiro. Sentado en su carruaje, mira con aire profundo y meditativo una larga lista donde se encuentran inscritos los nombres y el domicilio de los enfermos que esperan, suspirando, su llegada. Cuidadosamente ha marcado de antemano el minuto preciso que debe pasar en casa de cada uno de sus clientes. Mira su reloj segundero, hace una señal y el cochero se detiene. Salta fuera del carruaje, sube la escalera con la rapidez del relámpago; en dos pasos se encuentra al lado del enfermo, le dirige dos preguntas, le tantea el pulso sin esperar su respuesta, pide papel y pluma, reflexiona con su aire más grave durante algunos segundos, escribe bruscamente la receta, la entrega al enfermo con algunas palabras solemnes, se frota las manos y desaparece para encontrarse pronto frente a otro y consagra dos minutos aún a una nueva visita. Es la medida ordinaria de sus consultas; como no tiene el don de la ubicuidad, lo suple con la prontitud. Véale secarse la frente, quejarse de sus numerosas ocupaciones, hacerse llamar seis veces por un doméstico en una velada a la que no ha venido más que por una media hora. Cuando recibe, su salón y antecámara están llenos de mundo: enfermos, parientes de sus enfermos, enfermeras, parteras; distribuye en profusión, como se hace con las entradas del teatro, recetas, consejos, consultas, etc.
Este práctico es el más célebre de la ciudad; no hay chico que no conozca su casa, y esa inmensa reputación, el juicio unánime de todo el público le dirá que debido a un trabajo infatigable, a la experiencia infinita que es el fruto de un ejercicio tan activo y tan extendido de la medicina. Y bien, príncipe, ¿duda en confiarse en tales manos? Me objeta quizá que el número de sus clientes le impide dar a algunos de ellos los cuidados convenientes y que no sabría en algunos minutos sopesar, examinar las circunstancias graves del caso en tratamiento; menos aún descubrir los remedios necesarios, puesto que a los mejores médicos les hace falta para tales casos media hora, horas enteras. Está tentado a mirarle como un ser sin consistencia cuya vida huye y se escapa en un movimiento perpetuo, sin otro mérito que el de estar muy ocupado y muy atareado, sin otro valor que el de tener la mano ágil y los caballos alados. Usted lo dice; yo lo creo: busquemos en otra parte.
He aquí a su émulo. El Sr. C. reúne en su persona todas las ventajas que pueden dar a un médico las apariencias de su gran superioridad. Tiene un aire distinguido, un porte elegante, trajes de tela fina que cambia, si es preciso, tres veces por día; chalecos bordados cuyos dibujos admiran todas las damas y un peinado irreprochable: he aquí al Sr. C. Conoce el arte de mostrar con gracia el meñique de la mano izquierda y de presentar a las miradas la punta del pie: los maledicientes pretenden que quiere hacer destacar así los brillantes de sus anillos y la riqueza de sus hebillas. Sabe depositar con gracia u beso sobre una mano blanca y regordeta, sentarse sobre un sofá cerca de una dama para tomarle en pulso con una delicadez inimitable. Sabe entablar la conversación con palabras seductoras, continuarla con el tono más encantador y, cuando comienza a languidecer, despertarla con las anécdotas más picantes de la crónica escandalosa, explotando a la vez ya la mentira ya las confidencias de sus otros enfermos que le proporcionan todos los gastos de su espíritu. Para ganar las buenas gracias de una mujer curiosa, no duda en desvelarle todas las enfermedades de sus conocidos y de sus vecinos; es verdad que le hace jurar solemnemente una discreción absoluta, pero es un juramento banal, siempre dado, jamás mantenido. Si el enfermo es poco cuidadoso de estos pequeños secretos, el Sr. C. no se queda corto en maledicencias: pasa caritativamente revista a todos su colegas; muestra con una precisión matemática las cualidades que le faltan y los defectos que no le faltan: a uno le falta roce con el mundo; al otro conocimientos anatómicos; al tercero, un exterior agradable; otro es un sin espíritu; éste tiene la voz desagradable; aquél no tiene talento práctico, y así con todos los demás. Si uno de sus colegas ha fracasado en el tratamiento de una enfermedad, no espera a que el accidente sea constatado: se apodera del mismo y lleva por todas partes la noticia, aprovechando al mismo tiempo la ocasión para poner de relieve su propia inhabilidad. Encuentra argumentos ingeniosos para dar la razón a una dama que se queja de su marido; con el marido es del partido del señor contra su mujer, y le asegura la parte bien viva que toma en sus pesares domésticos. Las familias que lo admiten en su seno deben preferirlo a todos sus colegas, porque no tiene más que elogios en la boca para todos los que toca y a los que se aproxima. Los niños de la casa son ángeles; admira el buen gusto de los muebles, el dibujo elegante de los tapices, el corte y modelo de la ropa; escucha el juego sin expresión de la señorita y lo compara con la armonía de las esferas; las salidas más tontas y más banales de un niño son chispazos de genio. Muestra para sus enfermos una complacencia extrema: les permite tomar cuanto quieran, las aguas minerales, los medicamentos que prefieran, y se conforma a sus deseos cuando piden polvos, píldoras, jarabes. Si es necesario transforma a su gusto todos los remedios en licores, tabletas o confituras. Tiene, si se necesitan, palabras picarescas para la camarera, y nadie da mejores propinas a los domésticos que le aportan los regalos de fin de año. Habla a las damas de sus estudios griegos y latinos con una plena conciencia de sus talentos; al magistrado de su conocimiento de la botánica; al cura de su ciencia en anatomía; al burgomaestre de su superioridad en el arte de formular.
Es imposible que un hombre tan maledicente, me dirá usted, tenga en el corazón mucho amor por la humanidad; que un médico tan preocupado por los cuidados del atavío, tan hinchado de importancia, tan pronto a recurrir a los medios menos honorables para hacerse valer posea un mérito verdadero. Yo estoy de acuerdo.
Usted me dispensará gustosamente de continuar esta revista de caricaturas. Felizmente su número tiende a disminuir de día en día y usted no tendrá trabajo en encontrar un buen médico si sigue sus inspiraciones. Busque un hombre simple, un hombre de buen sentido, concienzudo en sus estudios y en sus enseñanzas, que sepa responder con claridad y precisión sobre todas las preguntas de su competencia, que no se pronuncie jamás fuera de propósito y sin ser interrogado; un hombre, en fin, que no permanezca extraño a nada de lo que toca esencialmente a la humanidad. Pero escoja de preferencia a un médico que no muestre jamás brusquedad, que no se irrite nunca si no es a la vista de la injusticia, que no tenga desprecio por nadie sino por los aduladores, que tenga pocos amigos, pero que sus amigos sean hombres de corazón, que no deje a los que sufren la libertad de quejarse, que no emita jamás una opinión antes de haber reflexionado bien, que prescriba pocos medicamentos, a menudo uno sólo y en sustancia, que se mantenga modestamente aparte, lejos del ruido de la muchedumbre, que no se calle sobre el mérito de sus colegas y que no haga su propio elogio; en fin, un amigo del orden, de la tranquilidad, un hombre de amor y caridad.
Agregue, etc.
Doctor H.
P.S.: Una palabra más: antes de escogerlo observe cómo se comporta con los enfermos pobres y si en su despacho, cuando está sólo, se ocupa de trabajos serios”.

La medicina (del latín medicina, derivado a su vez de mederi, que significa 'curar', 'medicar'; originalmente ars medicina que quiere decir el 'arte de la medicina') es la ciencia dedicada al estudio de la vida, la salud, las enfermedades y la muerte del ser humano, e implica el arte de ejercer tal conocimiento técnico para el mantenimiento y recuperación de la salud, aplicándolo al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades.

La única y verdadera misión del médico es curar, ayudar al enfermo en el devenir de la enfermedad. Este principio tan elemental es el que mueve o debe mover al Médico Homeópata.
El Médico Homeópata trata de evitar toda agresión al ser humano frente al que se encuentra, para ello utiliza remedios tanto de naturaleza animal, vegetal o mineral, que procuran a la energía vital que ésta se recupere de forma suave, rápida y persistente.
La forma de proceder es recogida en estas páginas en “¿Cómo es una visita? No olvidar nunca, que la práctica de la Homeopatía Clásica sólo permite la prescripción de un remedio por vez. Esto es algo fundamental para comprender ante quien nos encontramos. Junto al Homeópata, que procura su manejo de éste modo han surgido otras formas de práctica alópata que usan la Homeopatía cual si fuera alopatía, esto no es verdadera Homeopatía, ya que de este modo se trata el síntoma y no al individuo enfermo, práctica muy alejada de la Homeopatía y que de algún modo la desvirtúa.
Algo de Historia:

La medicina tuvo sus comienzos en la prehistoria, la cual también tiene su propio campo de estudio conocido como "Antropología Médica"; se utilizaban plantas, minerales y partes de animales, en la mayoría de las veces estas sustancias eran utilizadas en rituales mágicos por chamanes, sacerdotes, magos, brujos, animistas, espiritualistas y adivinos.

Los datos antiguos encontrados muestran la medicina en diferentes culturas como la medicina ?yurveda de la India, el antiguo Egipto, la antigua China y Grecia. Uno de los primeros reconocidos personajes históricos es Hipócrates quien es también conocido como el padre de la medicina, Aristóteles; supuestamente descendiente de Asclepio, por su familia: los Asclepíades; y Galeno. Posteriormente a la caída de Roma en la Europa Occidental la tradición médica griega disminuyó.

Después de 750 d.C. los musulmanes tradujeron los trabajos de Galeno y Aristóteles al arábigo a lo cual los doctores Islámicos se indujieron en la investigación medica. Cabe mencionar algunas figuras islámicas importantes como Avicenna que junto con Hipócrates se le ha sido mencionado también como el padre de la medicina, Abulcasis el padre de la cirugía, Avenzoar el padre de la cirugía experimental, Ibn al-Nafis padre de la fisiología circulatoria, Averroes y Rhazes llamado padre de la pediatría. Ya para finales de la Edad Media posterior a la peste negra, importantes figuras médicas emergieron de Europa como William Harvey y Grabiele Fallopio.

En el pasado la mayor parte del pensar médico se debía a lo que habían dicho anteriormente autoridades y se veía del modo tal que si fue dicho permanecía como la autoridad, esta forma de pensar fue sobre todo sustituido entre los siglos XIX y XV d.C. tiempo en el que estuvo la pandemia de la "Muerte negra ". Investigaciones biomédicas pre-modernas desacreditaron diversos métodos antiguos como el de los "cuatro humores " de origen griego; es hasta alrededor de los 1800 con los avances de Leeuwenhoek con el microscopio y descrubrimientos de Robert Koch de las transmisiones bacterianas realmente se vio el comienzo de la medicina moderna.

La homeopatía (del griego ?μοιος homoios, ‘similar’ y π?θος pathos, ‘sufrimiento’) es un sistema de medicina, caracterizado por el uso de remedios carentes de ingredientes químicamente activos. Fue desarrollada por el médico sajón Samuel Hahnemann (1755–1843) a principios del siglo XIX. Tiene una amplia y creciente popularidad en las áreas en las que se practica, siendo financiada o cubierta por algunos sistemas de sanidad pública o seguridad social.

Christian Friedrich Samuel Hahnemann (Meissen, Alemania, 10 de abril de 1755 - † París, 2 de julio de 1843), mejor conocido como Samuel Hahnemann, fue un médico sajón, fundador de la medicina homeopática.

A Hahnemann también se le atribuye haber introducido la práctica de la cuarentena en el Reino de Prusia durante su servicio al Duque de Anhalt-Köthe.

Hahnemann vivió en Meissen hasta la edad de veinte años, allí aprendió varios idiomas y estudio la cultura clásica.

Antes de cumplir sus veinticinco años ya trabajaba como medico privado del gobernador de Transilvania.

Fue químico, antes de ser médico. Su suegro era farmacéutico, y Hahnemann fue su principiante, durante muchos meses. La medicina, tal como existía a finales del siglo XVIII o inicios del siglo XIX no podía nombrarse medicina, sino amalgama de recetas extrañas, e incluso "extravagantes".

Según el Doctor Richard Hael, su biógrafo por excelencia, así como el Profesor Bradford, su maestro, la lista de las obras químicas antes de 1810, son más o menos 27. Ciertas son traducciones, otras creaciones. Harto de semejantes penurias comprendió mediante un arduo trabajo de experimentación que le llevó toda la vida, que las dosis infinitesimales de una sustancia, provocan en el organismo vivo que las recibe, una “enfermedad” que si es semejante a la que padece dicho ser vivo, la “fuerza vital” de éste, induce hacia la erradicación de la enfermedad artificial que se ha producido y por tanto del mismo modo y a la vez a la erradicación de la enfermedad que padece. Somos ya muchos, desde hace más de dos siglos quienes hemos experimentado dicho proceso, que parece ser ahora la ciencia empieza a comprender, desde los experimentos de Benveniste y más recientemente de Luc Montagnier (Premio Nobel de Medicina).

LA VISITA AL HOMEÓPATA


¿Cómo es una visita?
 Después de muchas vueltas, ha decidido consultar a un Médico Homeópata, y ello en base a que su patología, su enfermedad o su disturbio, que generalmente está muy bien arraigado, no ha encontrado alivio en otras formas de la práctica médica. Es posible que haya consultado a muchos galenos y terapeutas, lo que ha supuesto un enorme número de indagaciones diagnósticas, con el número elevado de pruebas medicas que eso conlleva. Hubo mejorías, pero siempre parciales y después, habitualmente, el problema había crecido. Y ahora ha oído que a “fulanita o fulanito” le ha ido muy bien con un Médico Homeópata. Y aquí estamos, de esta forma solemos llegar a la consulta del Médico Homeópata.

¿Qué podemos esperar de una visita homeopática?
Por encima de todo nos encontramos a un Médico, un Médico que además ha estudiado Homeopatía, y esto es lo importante. Esta afirmación es muy relevante, estamos ante un Médico formado en los principios de un Método Terapéutico complejo, que precisa de la aplicación sensata y muy trabajada del mismo.
Para empezar, notará que el tiempo dedicado a su caso es muy importante, la recogida de la Historia Clínica, implica conocer al paciente, tanto en sus modos de enfermar y en sus enfermedades, como en su forma de comprensión del mundo y sus actitudes ante los conflictos, igualmente, se presta especial atención a las características peculiares de las dolencias, ya que para el Médico Homeópata, esta especial disposición personal, es la que lo hace diferente del resto de individuos. La disponibilidad al coloquio, la acogida y el esmero en la elaboración de la Historia Clínica, hacen que el paciente pueda expresar como sólo él sabe, que es aquello que le aflige.
El Médico Homeópata, no necesita hacer simplemente un diagnóstico, sino que más allá de eso, precisa conocer las modalidades peculiares, el temperamento, los temores y en definitiva las sombras y las luces del paciente. Desde luego, el punto de partida es la enfermedad por la que consulta el paciente, pero el Médico Homeópata no se conformará con eso, es más, siempre tratará de ayudar a mitigar esos síntomas colaterales, esos pequeños disturbios que también son fuente de conflicto en el paciente. Para la Homeopatía la enfermedad tiene el nombre del paciente que nos visita, con todas y cada una de sus variantes, que además la hacen única, y por ello su nombre únicamente coincide con el paciente a quien tratamos. Esta visión unicista del individuo está completamente perdida en la sociedad actual, y fundamentalmente en la Medicina Clásica que se empeña en parcelar hasta las “ultraespecialidades”. Nuestra terapia para ese individuo único y peculiar – no hay otro igual en todo el planeta -, es única y peculiar e indicada a nuestro paciente. Este concepto se define como holismo y es muy simple: El individuo es una entidad única, y cualquier agresión a esta entidad en alguna de sus partes, responde con un criterio de centralidad no separable del resto. La Homeopatía es una medicina holística.
La enfermedad entendida por un Médico homeópata, es siempre enfermedad de la persona que consulta. Me explico con un ejemplo: La alergia será diagnosticada en cuanto a tal, se indagará en todas sus manifestaciones, evaluándose al detalle las características en el paciente, en su forma de reaccionar, en sus síntomas peculiares y en las características de la respuesta mental y general del propio paciente. Así pues, podemos encontrarnos con un paciente nervioso, que se altera con facilidad, que responde con habones en la piel y sin embargo apenas tiene afección en otros órganos. Otro paciente afectado por la misma causa sin embargo es tranquilo, tiene conjuntivitis y no deja de frotarse los ojos, además por la noche al acostarse tiene una respiración muy afectada, que se alivia al sentarse en la cama, pero no tiene alteración alguna en la piel. El tercer paciente del ejemplo tiene estornudos y picor exagerado en la orofaringe, sin más manifestaciones de hiperergia. Del estudio detallado de los tres casos del ejemplo, el alergólogo decide que la causa es un ácaro (el mismo en todos los casos), previo estudio de Ig E específicas y test epicutáneos. Para el Médico Homeópata, son tres pacientes y por tanto tres enfermedades bien diferenciadas, cada una tendrá su tratamiento que jamás será sintomático, será un tratamiento específico a cada paciente con su particular modo de enfermar, y se resolverá en cada caso con un sólo remedio (unicismo).
El concepto es muy simple, incluso puede resultar original, no se puede imaginar la enfermedad separada del enfermo.

HOMEOPATIA UNICISTA


La Homeopatía nace con el Dr. Samuel Cristian Federico Hahnemann (1755-1843) el era un médico Alemán quién deja la medicina tradicional decepcionado y desalentado por la terapéutica de aquella época.
La palabra Homeopatía deriva del griego homoios (semejante) y pathos (enfermedad), se caracteriza por utilizar un remedio único de ahí la palabra Unicista, a diferencia de Alopatía que deriva del griego allos (otros) y pathos (enfermedad), que se caracteriza por utilizar medicamentos opuestos a los síntomas del paciente por ejemplo un antitérmico para la fiebre o un antiespasmódico para los espasmos.
La Homeopatía busca un medicamento idéntico al que llama similimun y a partir de esto es que el Dr. Hahnemann enuncia la Ley de Similitud o de lo Semejantes: Similia Similibus Curentur es decir que "Los semejantes serán curados con los Semejantes".
El concepto de enfermo es muy diferente, parte de la base primaria que es la individualización, considerando que todos somos seres diferentes, únicos, y tomando a cada ser en su totalidad no como un órgano separado, nosotros no somos solo un estómago o un hígado, somos un todo.
El individuo se enferma como la consecuencia del desequilibrio de la Energía Vital y el trabajo que tiene el médico homeópata es el de restablecer este desequilibrio, para estar sano.
Cada paciente es distinto y a pesar de tener dos personas la misma enfermedad por ejemplo dolor de cabeza, cada uno va a tener ciertos síntomas que parten de su profundidad y que lo van a caracterizar.
En Homeopatía no hay limitaciones para curar, salvo una fractura o cosas accidentales y es fundamentalmente una medicina preventiva.
¿Cómo es una consulta?
En general consultan pacientes que están cansados de concurrir a distintos consultorios sin encontrar el resultado esperado para su actual dolencia, o aquellos que conocen esta maravillosa terapéutica.
La consulta es totalmente integral, su duración la primera vez es de una hora y media aproximadamente, en donde el paciente a parte de relatar el motivo de consulta actual, deberá contarnos como ha sido su historia de vida.
Deberá decirnos como fue su infancia, como fue y es su carácter, como actúa ante distintas circunstancias, como es con los afectos, como es su sueño, como se despierta, cuales son sus deseos y aversiones alimenticias, clima, como es su relación con la gente que lo rodea tanto en su grupo familiar o en su ámbito laboral, y lo más importante que lo hace sufrir ya que de esta forma uno puede ayudarlo y comprender lo más profundo para luego curar lo superficial.
Al principio la consulta será mas una escucha y luego el médico homeópata hará preguntas sobre lo relatado por el paciente y que no han quedado claras, o sobre temas puntuales para cerrar el cuadro.
El homeópata si considera necesario puede pedir ciertos estudios complementarios y en caso de ser necesario puede hacer una interconsulta con algún especialista para completar el diagnostico.
Concluido esto, el homeópata hará un estudio profundo sobre la historia clínica e indicará un remedio único, estos provienen del reino animal, vegetal o mineral, que se pueden indicar de distintas formas como glóbulos, gotas, papel (polvo) de acuerdo a lo que se considere en cada caso particular.
El ideal más elevado del homeópata es restablecer la salud de manera rápida, suave y duradera o quitar y destruir la enfermedad por el camino más corto, más seguro y menos perjudicial.
Debo aclarar un concepto importante, los homeópatas somos médicos recibidos en la Universidad, que luego hacemos un post grado en alguna de las escuelas médicas homeopáticas reconocidas.
Quiero destacar que es una terapéutica maravillosa, trata que el paciente alcance un estado de plenitud a todo nivel no solo físico sino que también en lo espiritual y como decía el Dr. Hahnemann que pueda el paciente "alcanzar los más altos fines de su existencia" y este es el norte de nuestro ejercicio como médicos homeópatas y la razón de la homeopatía toda.

lunes, 30 de abril de 2012

LA HOMEOPATIA

 La Homeopatía, la gran terapéutica de los semejantes, a través de los medicamentos dinamizados y previamente experimentados en individuos relativamente sanos, es capaz de sanar todas las enfermedades, aunque no necesariamente en todos los enfermos. Estimula la vitalidad y la capacidad de reacción y adaptación de ser humano, teniendo siempre algo que ofrecer a todo tipo de pacientes y personas, desde la gente más sana hasta los enfermos más crónicos o incurables. Los medicamentos homeopáticos tienen las mismas indicaciones, no caducan y se aplican en cualquier tipo de paciente que tenga las mismas características pues es una terapéutica basada en leyes naturales respetuosas de la condición humana. La Homeopatía no cura sino que estimula a la propia condición humana a que se cure a sí misma: ayuda y estimula las funciones propias del organismo para que se repare, para que funcione de manera óptima. Al ser dinámica no es tóxica ni tiene contraindicaciones si se prescribe correctamente, no posee efectos secundarios ni genera adicción o tolerancia. La Homeopatía no es invasiva ni sustitutiva. Los medicamentos homeopáticos actúan como catalizadores de las funciones humanas, tanto físicas como emocionales, asistiendo y optimizando los procesos naturales sin interferir. 

   Características de la Homeopatía:

   Eficaz: Aspira a la curación verdadera, más que al control o la paliación. Consistente: Sus indicaciones y bases no cambian ni caducan. Natural: Está fundamentada en leyes y principios naturales y universales. Segura: No es tóxica ni tiene efectos colaterales peligrosos. No existe riesgo de envenenamiento aun por accidentes o errores. No hay residuos químicos ni inhibe la acción de sustancia alguna. No invasiva: Jamás bloquea ni altera los procesos naturales del organismo, la homeopatía actúa como un catalizador de la propia naturaleza humana, tanto a nivel físico como mental e integral. No supresiva: No bloquea ni debilita órgano ni función alguna. Fácil de utilizar: A pesar de su complejidad a nivel profesional, puede ser de gran ayuda en cualquier circunstancia inmediata o aguda.Orientada a la familia e ideal para todas las edades. Respetuosa de la individualidad:Actúa en función de los rasgos y características de cada persona.

   Preventiva tanto a nivel agudo, como crónico o mental. Optimiza las potencialidades: A diferencia de cualquier otro sistema terapéutico, la homeopatía es tan útil en circunstancias agudas y físicas como en procesos de gran cronicidad y complejidad, pero también puede cambiar las susceptibilidades inherentes y genéticas de las personas, optimizando al ser humano tanto a nivel físico como psicológico. Incluso es capaz de apoyar el desarrollo humano en todo sentido. Bajo costo: Comparativamente, y por sus alcances, los medicamentos homeopáticos son extremadamente accesibles económicamente.

   La Homeopatía está indicada en un muy amplio rango de condiciones que van más allá de lo que normalmente se esperaría de cualquier sistema médico, combinando los aspectos más preventivos con los más clínicos, así como el desarrollo humano y el tratamiento psicológico. La homeopatía es holística: Ve al ser humano como un todo coherente y pleno.

   Así, puede estar indicada en: Condiciones agudas: Aquellas auto limitadas y usualmente de corta duración, y que se consideran relativamente superficiales al no poner en riesgo inmediato la vida ni la viabilidad orgánica. Más que reducir los síntomas y aliviar las molestias, los remedios homeopáticos promueven la verdadera reparación de los tejidos y previenen consecuencias a largo plazo. Condiciones crónicas: Por crónico entendemos aquel tipo de padecimientos que tienden a la larga duración y, sobre todo, a no resolverse de manera espontánea, sino a la agravación paulatina y progresiva. La Homeopatía, ejercida a nivel profesional, se caracteriza por ofrecer verdaderas opciones de curación en este tipo de patologías y, cuando esto no es posible, una verdadera calidad de vida y un óptimo control. La homeopatía juega también un rol fundamental en el auxilio de los moribundos y de los enfermos terminales, ayudando a los pacientes en este difícil tiempo de transición espiritual, ofreciéndoles una mayor claridad, conciencia y serenidad. Prescripción constitucional:Todas las formas de medicina tratan las enfermedades agudas y crónicas, pero la homeopatía se caracteriza por ofrecer otra y única aproximación clínica, la cual no es viable en ningún otro sistema médico. Esta es la homeopática constitucional, la cual trata a la persona como una totalidad, tomando los síntomas físicos y psicológicos como parte de un todo. Así, se busca encontrar un medicamento que cubra todos los rasgos y aspectos de la persona, este medicamento optimizará el metabolismo, la adaptabilidad psicológica, el tipo corporal, las predisposiciones genéticas, el historial médico así como los síntomas presentes. Para este tipo de prescripción no es necesaria la presencia de la “enfermedad”, y su finalidad no solo es curativa sino optimizadora.

   La Homeopatía puede enfocarse desde tres niveles diferentes y progresivos de acción sobre la condición humana: 1. Físico: Enfermedad. Capaz de curar todo tipo de afecciones orgánicas. 2. Psicológico: Enfermo. Capaz de optimizar los procesos de salud y adaptación psicológica, incluyendo circunstancias de mayor patología emocional, como enfermedades mentales. 3. De transformación personal: Individuo / Persona. La Homeopatía es la única terapéutica capaz de optimizar la personalidad del ser humano, activando potencialidades y modulando las limitaciones propias del individuo. La acción de la homeopatía en su nivel más elevado y profundo estimula la Conciencia y el Desarrollo Personal. De lo anterior se desprende también que la homeopatía tiene diferentes formas de prescribirse dependiendo de qué rasgos y síntomas sean los que se tomen como referencia: Con base a la totalidad sintomática: Tomando en cuenta todos los síntomas, tanto físicos como mentales, tanto generales como particulares. Con base a las modalidades distintivas: Buscando la modalidad más peculiar, sobre todo cuando es general. Con base a los síntomas mentales: En función de los síntomas mentales peculiares, de las conductas extrañas y de los rasgos y caracteres presentes a nivel emocional, afectivo, intelectual y volitivo. De suma importancia los deseos y aversiones, tanto a nivel mental como alimenticio. Con base a la Personalidad Homeopática: En función de la personalidad del paciente. Más que los síntomas mentales, lo que se toma en cuenta es la forma en que el individuo funciona psicológicamente de manera personal.

FRUTOTERÁPIA


frutoterapia
NOMBRE
TEXTO
Introducción
En frutoterápia se explica primeramente lo que es la fruta, concepto muy claro para algunos pero un tanto olvidado para otros. La planta llega a la madurez con su fruto y esto implica un ciclo completo para la planta o el frutal. Después de madurar, la fruta se pudre y de acuerdo a la economía de la naturaleza, la semilla dar lugar a otra planta. El objeto de la fruta es perpetuar la especie a la que pertenece existiendo un momento que es el más adecuado para su consumo: la maduración en la rama. Esto es muy importante en frutoterápia ya que los valores que se indican para cada fruta más adelante, están basados en frutas en condiciones óptimas de maduración. No sirven frutas verdes, o pasadas y err¾neamente denominadas maduras. El proceso de maduración debe llevarse a cabo en la rama para que la fruta adquiera todos sus nutrientes. Una fruta recogida antes de tiempo no tendrá su ciclo de formaci¾n completo y carecer de muchas de sus propiedades.

La fruta otorga a todo nuestro organismo una amplísima cantidad de beneficios, no solo por el hecho de que contenga una enorme cantidad de vitaminas, minerales y otros nutrientes sino también por constituir un gran alimento.

De todos modos no hay que olvidar que la fruta que es buena para uno no lo tiene por qué ser para otro y viceversa. Depender esto de las sensibilidades a los alimentos, posibles trastornos en cada paciente, gustos personales, etc.

En frutoterapia se aconseja lavar las frutas, costumbre que no debiera nunca abandonarse no solo para quitarles el polvo o suciedad sino otras sustancias mucho más perjudiciales para la salud como los residuos de insecticidas, plaguicidas, sulfato de cobre y arsénico. Se pueden luego depositar en un cazo, barreño o en la pila y dejarlas en remojo durante un cuarto de hora en agua con un poco de sal y vinagre, ambos son bactericidas.

Como norma general terapéutica, hay una serie de frutas que nunca deberían faltar de nuestro hogar y que, básicamente, son la manzana por ser muy nutritiva y rica en sustancias terapéuticas; el plátano por ser la fruta del sistema nervioso; el limón por sus efectos bactericidas y antisépticos y la uva por controlar la tensión y limpiar el hígado y los riñones.

Uno de los objetivos más claros de la frutoterapia es el conseguir convertirse en una terapia preventiva y no en un remedio de última hora una vez que se ha producido el problema o que el paciente lo lleva arrastrando durante años. Hay recetas, consejos, tradiciones y hasta refranes que nos hablan de las propiedades de las frutas. Muchos son ciertos y otros están basados en el saber popular pero se aconseja al lector que se informe con detenimiento y saque las conclusiones por sí mismo.

Los componentes de las frutas como vitaminas, provitaminas, minerales, calorías, grasas, carbohidratos, etc., han sido estudiados cuidadosamente con ejemplares en condiciones de maduración adecuadas.

De todos modos, el lector deber considerar que el proceso de comer una fruta como una parte integrante de una comida no es lo mismo que medicarse uno mismo en base a cualquier información recogida de este libro o de cualquier otro. Si se desea seguir una dieta rica en vitamina C, por ejemplo, hay una serie de frutas que sería muy útiles pero es necesario que el interesado sepa con claridad que la frutoterápia puede también tener sus contraindicaciones. En todo caso, es totalmente aconsejable el consultar con el médico si decidimos hacer una cura en base a una fruta cualquiera como pueda ser el plátano por su aporte de magnesio o el limón por su vitamina C.


profesor Dr. Juan Carlos Schurig Terraf