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martes, 30 de julio de 2019

de 1875 aparece en Buenos Aires la revista “El Homeópata”, la primera publicación nacional dedicada a hacer conocer el sistema terapéutico llamado Homeopatía.
La revista era dirigida por el doctor Juan Petit de Murat (1830-1888), un médico de familia francesa nacido en Brasil, que había estudiado en los Estados Unidos, donde también ejerció su profesión. Viajó por Europa, trabajó en España y se radicó durante un tiempo en Montevideo. Allí se casó y continuó ejerciendo la medicina, en la rama de la Homeopatía, hasta que se trasladó a Buenos Aires. Este médico fue abuelo del escritor argentino Ulises Petit de Murat.
Cuando Petit de Murat lanza su revista, la Homeopatía ya era popular en muchos países del mundo, a partir de las investigaciones realizadas por su creador, el médico alemán Samuel Hahnemann. También eran fuertes las polémicas surgidas entre los partidarios de la Homeopatía y los seguidores de la alopatía. Hahnemann, nacido en 1755, sostenía el principio de “tratar lo semejante con lo semejante”, es decir, administrar al paciente
la misma sustancia que en una persona sana provocaría la enfermedad que se buscaba curar. Sostenía que el cuerpo combate naturalmente la enfermedad y que los síntomas son las manifestaciones del cuerpo en su lucha contra la enfermedad. El homeópata debía colaborar con el sistema de defensa del cuerpo por medio de pequeñas dosis de medicinas, capaces de provocar una enfermedad como la que se deseaba combatir. La alopatía, por el contrario, combate la enfermedad con remedios de naturaleza contraria a la enfermedad.
Entre 1820 y 1900 la Homeopatía pasó por un período de enorme auge, más tarde fue objeto de muchas críticas y en los últimos tiempos parece haber ganado popularidad. 

jueves, 23 de mayo de 2019

Aumentar las defensas con homeopatía
Razones por las cuales la homeopatía es recomendable para aumentar las defensas:
1.-La homeopatía para las defensas es un medicina segura. La homeopatía no presenta efectos adversos. Los medicamentos homeopáticos para el aumento de defensas no producen daño alguno aunque los utilicemos por un tiempo prolongado.
Aumentar las defensas con homeopatìa
2.- La homeopatía para aumentar las defensas es una medicina efectiva y rápida. La medicina homeopática responde muy rápidamente a los tratamientos. La homeopatía es una medicina efectiva para prácticamente todos los tipos de afecciones frecuentes, como fiebre, resfriado, tos, diarrea entre otras.
3.- La homeopatía para aumentar las defensas es una medicina natural con base científica. La efectividad de la homeopatía puede ser probada científicamente gracias a su utilización a lo largo de 200 años.
4.- La homeopatía para aumentar las defensas es una medicina que fortalece las defensas de los niños. Las infecciones aparecen, muchas veces, debido a que el cuerpo se encuentra con las defensas bajas. Los tratamientos homeopáticos actúan a un nivel profundo, en la raíz de la enfermedad, llevando asociado un aumento en las defensas mejorando así la eficacia del sistema inmunitario.
5.- La homeopatía para aumentar las defensas es una medicina facil de tomar. El sabor de los glóbulos homeopáticos es dulce y, por tanto, resultan agradables. Son medicinas que no causan náuseas ni dolores de estomago.
La homeopatía puede ser una gran aliada en el desarrollo saludable creando un organismo mas resistente a las enfermedades.

martes, 21 de mayo de 2019


Historia de la homeopatía en Argentina


La Homeopatía cuenta con una larga y fecunda historia en la República Argentina.
A escasas décadas de su creación en Alemania, ya el General José de San Martín la utilizaba. Aquejado por el asma, la gota y la úlcera gastroduodenal (que le producía vómitos de sangre: hematemesis), San Martín supo de la efectividad de la Homeopatía gracias a un botiquín de 60 medicamentos que le hizo llegar desde Europa su amigo Ángel Correas.
Dicho botiquín, que lo acompañó en sus expediciones libertadoras y que fuera utilizado consigo mismo y con los soldados de su tropa, se encuentra actualmente en el Museo Histórico Sanmartiniano de la ciudad de Mendoza.
Es en 1834 cuando abre sus puertas la primera farmacia con venta de productos homeopáticos en el país. Se trata de “De La Estrella”, ubicada en una esquina céntrica de la Buenos Aires de entonces.
El primer médico que ejerció la Homeopatía en territorio argentino fue el Dr. Guillermo Darrouzain. Trabajó en Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Montevideo desde 1837 hasta 1869, año de su muerte. Fue encarcelado en 1846 por orden del Consejo de Higiene del gobierno de Juan Manuel de Rosas y expulsado posteriormente del territorio bonaerense.
Contemporáneos al Dr. Darrouzian, comenzaron a ejercer la Homeopatía los Dres. Fonseca y Amado Laprida (nieto de Narciso Laprida, quien presidió el Congreso de Tucumán en 1816) y la Dra. Juana Manso, quien luego de graduarse como médica partera (única especialidad a la que podían acceder las mujeres en aquella época), estudia Homeopatía en Brasil y a su regreso la ejerce en nuestro país. La Dra. Juana Manso debe ser considerada la primera médica homeópata argentina.
En 1869 se funda la “Sociedad Hahnemanniana Argentina”, primera institución de Homeopatía en nuestro país, quien edita la publicación “Boletín Homeopático”.
En 1871, durante la epidemia de fiebre amarilla que asoló Buenos Aires, la Homeopatía cumple un papel fundamental en el tratamiento de los afectados. Sus resultados hacen que muchos habitantes de la ciudad peticionen a las autoridades la apertura de una Facultad de Homeopatía. La prensa de la época le reconoce una efectividad mayor en sus curaciones. Personajes como Sarmiento, Avellaneda y Mitre se tratan con Homeopatía. Este último incluye medicación homeopática para el tratamiento de los tropas en la guerra contra el Paraguay.
En 1875 comienza a editarse la revista “El Homeópata” dirigida por el Dr. Juan Petit de Murat, abuelo del escritor Ulises Petit de Murat.
En 1889 inicia sus actividades la farmacia “Central Homeopática” en la actual calle Bartolomé Mitre de la ciudad de Buenos Aires.
 ADEn 1910 el Dr. Joaquín Alvarez de Toledo publica en nuestro país el primer libro referido a Homeopatía. Entre otros temas, relata los resultados de los tratamientos homeopáticos realizados sobre ganado vacuno y ovino, siendo figura señera de la Homeopatía Veterinaria Argentina.
En 1933 surge la Sociedad Médica Homeopática Argentina (SMHA), que pasa a llamarse Asociación Médica Homeopática Argentina (AMHA) en 1939, recibiendo la personería jurídica correspondiente en ese mismo año. Por su actividad como médicos y docentes formadores se destacaron allí los Dres. Godofredo Jonas, Armando Grosso, Eugenio Anselmi, Tomás Pablo Paschero, Jorge Masi Elizalde, Francisco Eyzayaga, Jacobo Gringauz y Bernardo Vijnosky, quienes con su calidad profesional sobresalieron en el ámbito homeopático de nuestro país y lo trascendieron, llevando a la Homeopatía argentina a un alto nivel de valoración más allá de sus fronteras.
En el año 1949 el Dr. Jacobo Gringauz dirige la primera patogenesia realizada en el país.
En 1962 se publica el primer libro de farmacia homeopática escrito por autores argentinos.
De 1964 a 1966 se realiza en la Facultad de Medicina de la U.B.A. el primer curso de posgrado sobre Homeopatía dictado por los Dres. Tomás Pablo Paschero y Florencio Escardó.
En 1972 el Dr. Tomás Pablo Paschero funda la Escuela Médica Homeopática Argentina (EMHA) cuyo órgano de difusión es una publicación llamada “Acta Homeopathica Argentinensia”.
En 1986 se inicia el dictado de Cursos de Homeopatía Veterinaria en la AMHA.
En 1993 se funda la Federación de Asociaciones Médicas Homeopáticas Argentinas que nuclea a las asociaciones y escuelas más prestigiosas del país.
En el año 2000 se crea el Colegio de Médicos Homeópatas.

viernes, 15 de febrero de 2019

Las mejores experimentaciones de los efectos puros de los medicamentos simples … son las que el médico sano, sin prejuicios y sensible realiza en sí mismo …” (Hahnemann, Organon, §141)

“… debido a estas observaciones notables realizadas en sí mismo, podrá comprender sus propias sensaciones, su modo de pensar y su carácter (el fundamento de toda verdadera sabiduría, «conócete a tí mismo»), y también se adiestrará así en ser un buen observador, como debe ser todo médico.”
(Hahnemann, Organon, §141, nota)

jueves, 24 de enero de 2019

LA SALUD EN TUS VIAJES. Pequeños consejos de la medicina natural y algunos remedios homeopáticos para los viajes y el verano. Botiquín homeopático familiar de viaje y para el verano.
En los viajes, los pequeños inconvenientes de salud y aún las más pequeñas indisposiciones pueden convertirse en un grave problema y obligarnos a estar pendientes de cosas muy alejadas de nuestra primera intención al emprender el viaje. Pequeños consejos de la medicina natural y algunos remedios homeopáticos, de fácil uso, pueden evitar problemas muy desagradables cuando estamos fuera de casa. Se dice que cada viaje encierra tres viajes dentro, antes de viajar, el viaje en sí y lo que contamos a la vuelta. Así que cuando planificamos la salida ya estamos despegándonos de lo cotidiano y realizando la parte imaginaria y posiblemente la más interesante, ya que va a determinar lo que suceda más tarde. Estos primeros pasos del viaje son claves para evitar problemas. Una caries o una pieza dental en mal estado son una bomba de relojería que si estalla en medio del camino. Es fácil imaginárselo. Tener la boca libre de caries u otros problemas es un detalle que no hay que olvidar en la preparación de un viaje. Si se trata de un viaje a un clima muy diferente, no está de más la consulta con su médico de confianza. Es muy importante que el punto de partida sea desde la salud, ya que la mejor y quizá la única forma verdadera de quitarle posibilidades a cualquier enfermedad es tener hoy un mejor equilibrio físico y emocional.
Los medios de transporte que usamos habitualmente son muy rápidos y no somos conscientes del esfuerzo adaptativo que ha de realizar nuestro organismo a los cambios de temperatura, horario, ritmo de sueño , presión, humedad y otras muchas influencias que se modifican tanto más y más rápido cuanto más largo es el viaje. Y a la llegada a destino queremos estar plenamente en forma para llenar la expectativa que teníamos sin tener en cuenta el trabajo duro que nuestro cuerpo ha realizado. Estos cambios bruscos provocan el llamado trauma de viaje (jet lag, en la jerga moderna) que se manifiesta con cansancio, dolorimiento general, insomnio o somnolencia, mal humor y lo que cada uno añade de sus propias tendencias. Podemos prevenirlo haciendo una toma de Arnica Montana 30 CH (tres gránulos bajo la lengua) en el momento de acostarnos. Si el cambio de horario ha sido de más de cuatro o cinco horas hay que tomarlo con calma y dormir o al menos reposar tantas horas como las que hayamos cambiado en nuestro reloj, aunque nos sintamos bien ya que el bajón nos puede sorprender en los días siguientes cuando menos lo esperamos.
Muchos de los habituales problemas de salud nos llegan a través de lo que comemos y bebemos y ésto es mucho más cierto en los viajes.
Comer menos cuanto más exótica sea para nosotros la comida, a fin de adaptar poco a poco el estómago al lugar y beber nada más que agua embotellada, en generosa cantidad, es la forma􀀀􀀀 más fácil y práctica de no tener problemas digestivos. Si el cambio de hábitos y horarios afecta al ritmo de evacuación intestinal provocando el molesto estreñimiento, nos vendrá muy bien tener a mano Nux Vómica 30 CH que en dos tomas de tres gránulos en un intervalo de doce horas nos permitirá librarnos de ése “equipaje interno” que a veces es el más pesado. Hay que evitar los laxantes que nos pueden llevar al extremo opuesto y que seguro darán por rebote mayor estreñimiento y debilidad en el intestino.
La diarrea es otro de los grandes enemigos del viajero y puede representar el inicio de un problema grave sobre todo si se acompaña de fiebre, en éste caso habrá que consultar con un médico. En cualquier caso es importante no cortarla con productos que secan el intestino pues pueden impedir que el cuerpo elimine el alimento o la toxina que están irritando el tubo digestivo. La mejor actitud en éstos casos es el reposo y el ayuno de alimentos sólidos, tomando únicamente agua embotellada con una pizca de bicarbonato, una puntita de sal y una cucharada de azúcar. Esta preparación puede sustituir muy bien al suero oral cuando no es fácil adquirirlo. Se puede mantener la dieta durante 24 horas sin correr ningún riesgo ya que habitualmente comemos más de lo necesario. Si las deposiciones son muchas y abundantes, sobre todo si se trata de un niño, hay que observar que la piel y las mucosas se mantienen hidratadas y pensar que un bebé puede dar síntomas de deshidratación muy pronto cuando la diarrea es intensa.
Si se realiza un viaje en condiciones de mucho calor es muy importante beber agua con abundancia y frecuencia, procurando que no esté muy fría. Hay que tener ésto especialmente en cuenta cuando se viaja con niños en los que el peligro de deshidratación es mucho mayor.
Siempre es preferible evitar los desplazamientos en las horas de calor intenso.
El sol puede ser muy agresivo tanto en la montaña como en el mar y debemos protegernos más cuanto menos pelo tengamos y la piel sea más blanca. Frente a la insolación, la sombra y las compresas de agua fría son el remedio instintivo y eficaz en primera instancia. Pero si hay alteración del estado general, con dolor de cabeza intenso, pulso acelerado, piel roja y muy caliente, será muy útil Belladona 30CH que se puede repetir cada quince minutos hasta que empieza la mejoría y luego espaciarlo hasta que se normaliza la temperatura.
Llevar el cuerpo cubierto para protegerlo del sol y de los insectos y calzar zapatos que protejan el pie, son medidas muy convenientes cuando se viaja a países del tercer mundo. Nunca estrenar calzado en un viaje es una buena costumbre para evitar rozaduras que aunque pequeñas y leves nos pueden inmovilizar. La tintura madre de Caléndula es indispensable en el botiquín de viaje ya que disolviendo unas gotas en un poco de agua y lavando con ella las heridas se convierte en un poderoso antiséptico y cicatrizante.
Evitar las picaduras de los mosquitos llevando el cuerpo cubierto con la ropa adecuada y el uso de repelentes como el extracto de menta o de geranio, sin olvidar las mosquiteras para la noche, va a ser la mejor prevención para los molestos efectos de la picadura en sí misma y sobre todo para evitar el paludismo cuando viajamos a zonas endémicas de ésta enfermedad. El Plasmodium, agente causal de las fiebres palúdicas, se ha hecho resistente a la Cloroquina, tratamiento químico habitual de esta enfermedad, en extensas zonas de África y Asia. Así que tanto la prevención como el tratamiento con éste producto es prácticamente ineficaz en muchos casos. Conviene informarse bien antes de viajar al trópico para saber las características de las enfermedades de la zona y valorar con su médico si merece la pena el tratamiento químico de prevención de la Malaria, sobre todo si la estancia en la zona de riesgo va a ser inferior a una semana o diez días ya que la Cloroquina no está exenta de efectos secundarios sobre todo si el hígado está delicado.
Respecto a las vacunas es evidente que si queremos viajar no podremos zafarnos de las obligatorias para el visado de las zonas en las que, especialmente la Fiebre Amarilla, son más expuestas. Otras como la del Cólera apenas protegen y no son necesarias. Son mucho más importantes en estos casos, para la prevención, las medidas higiénicas de los alimentos y del agua como ya he comentado en general para las diarreas.
Las picaduras de pequeños insectos, mosquitos o avispas tienen rápido alivio con Apis mellifica 30 CH, repetido a los quince minutos si es necesario. Apis es un remedio más eficaz cuanto más importante es la inflamación provocada por la picadura, con la típica sensación de dolor ardiente y picor. En caso de reacciones inflamatorias exageradas, en las personas alérgicas a las picaduras o cuando éstas se han recibido en zonas peligrosas como la boca o incluso la garganta, la rápida administración de Apis Mellifica habrá salvado la vida de una persona antes de que llegue al hospital.
Cuando no conocemos el insecto agresor y la reacción es más leve, con menor componente inflamatorio, está mejor indicado Ledum 30 CH. A nivel local y cuando no tenemos otra cosa va muy bien la aplicación de cebolla directamente sobre la picadura.
El mareo de viaje, en cualquier medio de transporte, es una experiencia común a casi todo el mundo y si el barco se mueve lo suficiente también se marea el viejo marinero. Hasta en éstos casos son muy eficaces los medicamentos homeopáticos como Cocculus 30 CH que conviene llevar ya preparado en disolución en un cuentagotas y tomar desde media hora antes de viajar cuando se conoce la tendencia a marearse o se teme mucho movimiento. Se puede repetir, si el viaje es largo y las condiciones poco favorables, cada media hora. El mareo de Cocculus se acompaña de debilidad y mucha salivación y mejora acostado bien quieto y al cerrar los ojos. Si el mareo se acompaña de extrema palidez, tremendas nauseas, sudor frío y a pesar de ello desea que le de el aire, el remedio más apropiado será Tabacum 30 CH. Como en todos los casos de tratamiento homeopático, la elección del remedio depende de las modalidades y las peculiaridades de cada persona, la eficacia mejora cuanto más se parecen los síntomas del medicamento a las características individuales de cada caso.
El viaje puede ser causa de enfermedad, pero también y muy frecuentemente es causa de salud como las sustancias que usamos los homeópatas, va a depender de las dosis y la forma en que nos lo tomemos.
Viajar nos permite alejarnos de nuestra circunstancia y nos brinda la oportunidad de cambiar o ver matices de nuestro entorno para los que habitualmente por excesiva proximidad estamos ciegos. Pero paradógicamente el viaje nos aproxima a nosotros mismos, al ponernos en situaciones nuevas rompe nuestros automatismos y nos permite conocernos un poco mejor haciéndonos ejercer cualidades, positivas y negativas, que en la vida cotidiana permanecían latentes.
Algunos remedios homeopáticos para un botiquín familiar de viaje:
‐ Arnica Montana. -Especialmente útil en cualquier circunstancia de origen traumático con resultado de magulladura, contusión, equimosis (morado). Después de un golpe o de un accidente. Para después de la “paliza del viaje” y para evitar el “jet lag”.
‐ Belladona. -Para los trastornos consecutivos a la exposición exagerada al sol desde una quemadura hasta una insolación grave. Calor y rojez de la piel muy marcados, dolor de cabeza pulsátil, pupilas dilatadas. Calor con escalofríos. Belladona es eficaz en la fase inicial de la inflamación aguda independientemente del origen causal.
‐ Apis mellifica. - Picaduras con fuerte reacción de inflamación y dolor ardiente.
‐ Ledum. -Picaduras con pequeña reacción con poco calor o incluso la piel fría.
‐ Caléndula tintura madre. - disuelta en agua al 1%. (diez gotas en medio vaso de agua aproximadamente), para lavar las heridas. Es excelente para evitar la infección y como cicatrizante.
‐ Cócculus. -Para el mareo de viaje en cualquier medio de transporte. Cuando se acompaña de náuseas y salivación. Tomarlo desde media hora antes de viajar y repetirlo cada media hora si los síntomas lo demandan.
‐ Tabacum. -Cuando el mareo se acompaña de sudor frío, agravación por los olores y deseo de aire libre.
‐ Nux Vómica. -En caso de estreñimiento en los viajes, acompañado de sensación nauseosa como de empacho. Especialmente adaptado a personas irritables e impacientes con tendencia a estresarse.
‐ Acónitum. -Para las consecuencias de un shock, susto o sobresalto. Los síntomas se presentan con violencia y repentinamente.
‐ Mercurius Solúbilis. -Dolores de muelas, por caries, especialmente nocturnos, con mucha salivación de la boca y sensibilidad al frío y al calor. La potencia recomendada es la 30CH en todos los casos.
La eficacia y rapidez de acción del remedio se incrementa disolviéndolo en agua y tomado a cucharadas. La frecuencia de las tomas depende de la intensidad de los síntomas. Hay que espaciarla y pararla a medida que los síntomas

jueves, 3 de enero de 2019

La homeopatía es polémica.
Es fácil encontrar personajes públicos que hacen declaraciones sonadas contra la homeopatía. Pero muy poca gente ha tenido la oportunidad de leer los hechos scientíficos sobre la investigación homeopática.
Vamos a tomar las frases que más se suelen repetir sobre la homeopatía y vamos a ver hasta qué punto son precisas, según la evidencia científica de la que se dispone hasta ahora.
“No hay evidencia científica (de que) lhomeopatía funcione”
“No hay ni un ensayo de buena calidad que demuestre (que la) homeopatía funciona”
“Los científicos dicen la homeopatía es imposible”
“No llevan nada – solo son bolitas de azúcar”
“La homeopatía es solo efecto placebo”
“La homeopatía es un despilfarro del dinero de los contribuyentes”
“Si se hiciera una prueba comparando la homeopatía con la medicina convencional se vería que no funciona”
“La investigación (que se ha hecho sobre) homeopática es de mala calidad”
“Los mejores ensayos demuestran que la homeopatía no funciona”
“La idea de que “lo similar cura lo similar” no tiene sentido”
“No se debe utilizar la homeopatía porque no se puede explicar cómo funciona”
“La medicina convencional está demostrada – la homeopatía no”
“La homeopatía no es una ciencia”
La Validez Científica de la Homeopatía
Hay muchos estudios científicos que demuestran la validez de la homeopatía. Estudios como el organizado por el gobierno Suizo, del que se hacía eco el Huffington Post, el de la universidad de Londres, este estudio de México y una enorme cantidad de muchos otros que demuestran científicamente su eficacia.
El premio Nobel de Medicina Luc Montaigner demostró que las ultradiluciones tenían efecto, como ya mencioné en el artículo sobre la memoria del agua. Posteriormente lo explicaba en un documental que difundió la televisión francesa TF5, el verano de 2015.
Son muchos los medicamentos convencionales que tomamos habitualmente y que no cuentan con estudios científicos (doble ciego etc) que los avalen. Como por ejemplo las estatinas para bajar el colesterol, muchos antidepresivos y algunos antiinflamatorios, como bien explica el Dr. Adrián Martínez en el diario informacion. La aspirina por ejemplo, es uno de los medicamentos más usados en el mundo y sin embargo no se demostró su eficacia hasta pasados 70 años de comenzar a usarse. Incluso hoy en día hay numerosos efectos biológicos en la aspirina que no son totalmente entendidos por la ciencia y sin embargo tiene una gran aceptación.
A pesar de estos estudios que avalan la homeopatía, en las últimas semanas ha habido mucha controversia respecto a este tema y los medios en España hablan de la homeopatía como si fuera una medicina sin ningún tipo de reconocimiento. En países como Suiza, Alemania o Francia la homeopatía es parte del sistema sanitario público. En estos países la homeopatía esta totalmente aceptada y entienden que si la homeopatía funciona en bebés, animales e incluso en agricultura, no tiene sentido considerarla un placebo.
Los medicamentos homeopáticos son otra opción más para un médico a la hora de curar a un paciente. Un médico homeópata puede recetar antibióticos, antiinflamatorios etc. Simplemente dispone de otras alternativas eficaces que pueden evitar tratamientos agresivos cuando no son necesarios. Y nunca, bajo ningún concepto recomendará que se dejen de aplicar tratamientos realmente necesarios.
En el resto de Europa y en EEUU el estudio de la homeopatía es muy común. En Austria tres Universidades ofrecen estos estudios, 9 en Francia, 10 en Alemania, 3 en Italia, 2 en Suiza, 43 en EEUU, en universidades como Harvard y Yale entre otras, y la lista continúa para otros países europeos y no europeos. Es importante tener en cuenta que los médicos homeópatas están en contra de que esta profesión sea ejercida por personas sin los estudios de Medicina. Los médicos homeópatas, son médicos, con apellido “homeópata”.
En España se estima que más de 10.000 médicos prescriben medicamentos homeopáticos tanto en consultas privadas como en centros de salud y hospitales. En todo el mundo se estima que hay más de 248.000 médicos especializados en homeopatía. Se utiliza en más de 80 países, algunos de ellos densamente poblados como en India o Brasil donde el uso de la homeopatía está muy extendido.
A pesar de esta evidencia científica y la experiencia de muchos homeópatas curando a pacientes sigue habiendo controversia.
Cuando intentaron prohibir la homeopatía en Francia en 1843 el ministro de Salud Guizot dijo ”Si la homeopatía es una quimera caerá por sí misma, si es cierta por mucho que luchemos contra ella se mantendrá”

El monopolio de la verdad


La ciencia es un cuerpo de conocimientos acumulado a lo largo de los siglos gracias a la investigación humana. En cada época el concepto de ciencia ha variado según el uso y las costumbres, en cada sociedad. Lo que se consideraba ciencia en la antigua Babilonia no es lo mismo que en la Grecia clásica, ni coincide con Francis Bacon ni con los avances actuales. La ciencia como disciplina dispone de métodos de investigación adecuados a sus objetos de estudio. El método científico, que nace con Francis Bacon en el siglo XVII, no es más que un instrumento humano para aproximarnos a una parte de la realidad. Los científicos saben que con el método científico hay realidades a las que no se puede acceder, porque  el instrumento no se adapta a ellas. A partir de ahí, una de dos: o se niegan esas realidades o se aceptan las limitaciones propias del método científico.

La homeopatía, ciencia cuyo corpus se desarrolla durante el siglo XVIII, se adapta al método científico tal como estaba elaborado hasta ese momento. Los dos principios básicos de la homeopatía, la ley de similitud y la experimentación pura, cumplen rigurosamente con los requisitos del método inductivo y del método hipotético-deductivo, tales como los sistematizó Bacon. Y, de hecho, como prueba difícil de refutar, la Homeopatía ha persistido en sus mismos fundamentos durante más de dos siglos, adaptándose a la cambiante patología humana, y a pesar de los avances en el conocimiento de la fisiología humana. Si lo comparamos con la variabilidad en el diagnóstico y el tratamiento del devenir de la medicina más convencional, con sus cambiantes diagnósticos y pautas de tratamiento, y sus resultados muchas veces empíricos y aleatorios, no cabe duda que la medicina homeopática ha ofrecido durante estos últimos dos siglos mayores garantías de éxito en el tratamiento de la enfermedad humana, tanto en las grandes epidemias que asolaron el siglo XVIII, donde la Homeopatía destacó por su relevante éxito frente a las alternativas convencionales, hasta el tratamiento de las enfermedades crónicas, gran plaga de las sociedades más modernas, que no se han conseguido atajar con la avanzada tecnología médica.

Los avances científicos en varias ciencias teóricas (Física, Química, Matemáticas) durante el siglo XX han demostrado fehacientemente que la visión mecanicista de la medicina que todavía se contempla en la actualidad, ha quedado totalmente obsoleta. La aplicación de esos avances a las ciencias aplicadas, como es el caso de la Medicina, han supuesto un retraso en la efectividad de los tratamientos propuestos, sobre todo a largo plazo. El éxito se ha conseguido en ciertas áreas muy limitadas, en el campo de la Cirugía sobre todo, donde la consideración del cuerpo humano como una máquina resulta funcional para obtener resultados prácticos a la hora de reparar o sustituir órganos. Pero en el campo propiamente médico, donde la curación debería medirse por el grado de desaparición de la sintomatología y la independencia respecto a medicamentos que imponen efectos terapéuticos violentos, sin respetar la homeostasis, los fracasos y la polifarmacia son la norma.

Frente a esa realidad clínica insidiosa, la medicina debería estar abierta a experimentar con todo aquello que pueda beneficiar al ser humano sufriente, sin reparar en prejuicios teóricos. Porque… ¿cuál es el objetivo de la medicina: la curación de la enfermedad o la elaboración de hipótesis? Si la ciencia no es capaz de aliviar el sufrimiento humano con toda su complejidad, ¿porqué no recurrir a otras disciplinas que puedan aportar su grano de arena?
Parecería que el dilema es conceptual, pero frente al dolor y al sufrimiento lo determinante no son las disquisiciones teóricas sino su alivio. Muchos supuestos defensores a ultranza de la ciencia están en total desacuerdo en usar otros instrumentos que no sean los proporcionados por la ciencia; ciencia, por cierto, con la que también se han logrado algunos de los desastres más grandes de la humanidad (las bombas de Hiroshima y Nagasaki, por ejemplo). Los avances científicos no están exentos de riesgo, y eso lo vemos en los efectos secundarios de la mayoría de medicamentos químicos, habiéndose convertido en una de las principales causas de morbomortalidad a nivel mundial.

Los políticos –incluyendo también los que ejercen cargos en estamentos médicos y académicos-, que deberían estar al servicio de las necesidades sociales, deben estar abiertos a las demandas que los ciudadanos expresan, entre ellas en materia de sanidad. Las sociedades actuales son sociedades plurales, donde conviven creencias múltiples. En este contexto, la libertad de elección terapéutica se convierte en un imperativo moral de primer orden. No puede ser el estado ni el gobierno quien decide cómo nacer, cómo vivir, cómo tratarse, cómo morir. Existen diferentes alternativas y cada ciudadano elige según sus referencias. Aquí la cuestión no es quién tiene la verdad, sino quién ejerce la justicia, quién permite que esa justicia sea igual para todos los ciudadanos, quién la respeta a pesar de sus convicciones quizás incluso opuestas.

La verdad es inaccesible, en toda su amplitud, a la percepción del ser humano. Para acercarse a ella, el hombre dispone de los sentidos de la percepción, que le permiten observar, y del raciocinio, que le permite deducir y sacar conclusiones. A partir de esas mismas facultades, algunos han desarrollado percepciones y han llegado a conclusiones desde diferentes perspectivas. Les llamemos magia, ciencia o arte, lo importante es que sean útiles para mejorar la vida en el planeta.

Toda persona que se crea en posesión de la verdad, al igual que todo gobierno o todo estamento de poder, es un peligro para el resto de la sociedad, si pretende imponer su criterio por encima del de los demás. La democracia impone el respeto y la tolerancia hacia lo diferente, el respeto por todas las opciones, si no atentan a la vida, y si no son peligrosas para el resto.

En medicina, como en cualquier otra disciplina, hay perspectivas diferentes, más amplias o más reducidas, todas ellas con un mismo objetivo: mejorar la salud de la población. Y cualquier autoridad, cualquier gobierno, debe velar por el cumplimiento de ese objetivo, por encima de intereses particulares, económicos o de otra índole; intereses que siempre existirán, y a los que habrá que poner límites, para que prevalezca el bien común.

La medicina no sólo es ciencia, también es arte; y ese aspecto artístico le confiere unos rasgos de imponderabilidad por encima de lo mensurable, que le permite adaptarse e interpretar más adecuadamente la realidad del sufrimiento humano.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

TEMPERATURA CORPORAL Y SALUD :
Usted puede inducir a sudar con ejercicio intenso o tomar un enfoque más pausado tomando el sol. Tomar el sol aumenta la temperatura corporal cuando los fotones penetran en la piel, estimulando la producción de vitamina D y energizando el agua en nuestras células. Los rayos UV y el calor radiante hacen que la carga, la polaridad y la conductividad del H2O sean más fuertes, mientras que la sangre, la linfa y otros fluidos corporales se vuelven más delgados. Esto acelera la circulación, el ingreso de sangre rica en oxígeno y el desecho de productos. Obtener un sudor profundo y purificador varias veces por semana puede mejorar enormemente la eficiencia con la que nuestros cuerpos eliminan estas toxinas diarias.
Terapia de sauna
Otra opción de bajo impacto para aumentar la temperatura corporal es la terapia de sauna . Las saunas se pueden disfrutar de muchas formas, como la sauna seca tradicional, la sauna de vapor y la sauna de infrarrojos. En una sauna seca, la humedad se mantiene entre 10-20%, con temperaturas que alcanzan los 185 ℉. Las temperaturas corporales alcanzan fácilmente niveles elevados durante la sauna, y pueden mantenerse de manera segura durante unos 15-30 minutos, para la mayoría de las personas.
La sauna seca o finlandesa es el estándar en muchos países y es ampliamente considerada como una forma saludable de purificar y relajar el cuerpo. Pero los beneficios de la sauna se extienden más allá de la relajación. Un estudio de 2002 presentó veinte pacientes con insuficiencia cardíaca crónica a sesiones diarias de sauna seca de 15 minutos. Los resultados mostraron que 17 de los 20 pacientes habían mejorado la función vascular y cardíaca después de solo dos semanas de terapia con sauna.
Sauna húmeda o de vapor tiene una gran cantidad de beneficios para la salud. El vapor cura muchas enfermedades respiratorias y puede penetrar profundamente los músculos adoloridos y doloridos. Las tinas calientes pueden alcanzar temperaturas de 104, y para algunos, es una forma más suave de lograr un mayor calor corporal. Según Harvard Health, "un estudio de 15 hombres con enfermedad coronaria demostró que 15 minutos en una bañera de hidromasaje produjeron menos estrés circulatorio que 15 minutos en una bicicleta estacionaria". También se ha demostrado que el tubo caliente permite bajar la presión arterial con seguridad. [9]
Las saunas de infrarrojos utilizan calentadores de infrarrojos cálidos para emitir una luz ondulada que es absorbida por la superficie de la piel. En un estudio de 2010 que comparó saunas de infrarrojos y vapor, los investigadores encontraron que el sudor de la sauna de infrarrojos contenía más bismuto, cadmio , cromo , mercurio y uranio . La sauna de vapor causó niveles más altos de arsénico , aluminio , cobalto, cobre , manganeso, níquel, plomo , estaño, talio y zinc para ser excretados.
Cualquiera sea la forma de sauna que elija, puede lograr un aumento de inmunidad aún mayor si se sumerge en agua fría en medio de episodios de calor. Este rápido cambio de temperatura agita los fluidos corporales que se han estancado por periodos de inactividad y son excelentes para mejorar la circulación.
Termoterapia
El calentamiento terapéutico, o la termoterapia, se aplica a cualquier forma de terapia en la que se aplique calor para lograr una mejora física o el alivio de los síntomas. Ya sea aplicando una botella de agua caliente a un grupo muscular adolorido o tomando un baño caliente con sales de Epsom, la termoterapia puede lograr aumentos de la temperatura corporal en niveles bajos, y es una forma útil de alivio y alivio fáciles de aliviar. .
Las envolturas térmicas y las almohadillas se emplean con gran eficacia para el tratamiento de espasmos musculares, discos herniados, dolor ocular y otros tipos de problemas musculoesqueléticos. Un estudio de 2002 encontró que los baños de cera de parafina tibios eran útiles para mejorar el rango de movimiento en pacientes con artritis reumatoide . [10] Se observaron mejoras objetivas en la capacidad de juntar los dedos, mejorar la fuerza de agarre y reducir el dolor y la rigidez en comparación con los controles después de cuatro semanas consecutivas de tratamiento. Tratamientos como estos pueden ser un complemento útil al tratamiento tradicional para la artritis y pueden aliviar la necesidad de medicamentos para el dolor habitual.
La termoterapia no se limita a aplicaciones mundanas como almohadillas térmicas, también puede encontrarla en uso como un rayo láser de la era espacial que se usa para combatir el cáncer. El calor intenso se dirige mediante láser infrarrojo a los ojos de los pacientes con cáncer, donde calienta y elimina eficazmente las células tumorales del retinoblastoma que se forman dentro del ojo. [11] Se están empleando otras terapias con láser de bajo nivel para el tratamiento del dolor crónico [12] y la artritis, con otros usos terapéuticos para el láser actualmente en desarrollo.

sábado, 6 de enero de 2018

Tratamiento médico homeopático de las lesiones por radiaciones


Radiación atómica - Radiactividad

Introducción
Nos encontramos ante un peligro real, al cual ya ha estado expuesta la humanidad en diferentes ocasiones desde hace varias décadas: accidentes nucleares (Three Mile Island. EUA (1979); Chernóbil. Ucrania (1986); Fukushima. Japón (2011), pruebas nucleares al aire libre, explosiones de guerra (Hiroshima y Nagasaki, 1945), entre otras, conocidas por todos.
La radiactividad tiene unas características que la hacen especialmente peligrosa:
  • su invisibilidad aparente (no se ve, no quema, no huele),
  • su capacidad de expansión por toda la Tierra y
  • su muy prolongada potencia destructiva a través del tiempo.
En Europa aún se reciben diariamente, pequeñas cantidades de radiación por contaminación atmosférica, procedente de la explosión de Chernóbil (26 de abril de 1986); esta explosión, lanzó radio-elementos volátiles que siguen dando la vuelta a la tierra y contaminando todo lo que está a su alcance, según declaró la epidemióloga Elisabeth Cardis, responsable del Grupo de Radiación de la OMS durante 20 años, y en 2011, en el Centro de Investigación en Epidemiologia de la Generalitat de Catalunya (El Periódico de Cataluña, 16.03.2011, Material de alto riesgo. Antonio Madridejos y Àngels Gallardo). Según sus datos, se puede atribuir a la explosión atómica de Chernóbil, la aparición en Europa de 60.000 cánceres en los últimos 25 años (lo cual representa el 0,01% del total de cánceres en Europa desde 1986).
El redactor de El Periódico cita textualmente, un comentario de Elisabeth Cardis, que tiene su interés:
Con motivo de 25 aniversario del accidente de Chernóbil, diversos investigadores, analizaron el pasado viernes (10 de marzo de 2011), las circunstancias del suceso, y “alguien enfatizó en voz alta que el mundo no se debía preocupar, porqué no volverían a ver otro accidente nuclear así. Ya lo veis, al día siguiente todo explotó en Japón, uno de los países mejor preparados del mundo contra los accidentes nucleares”. Alguien debía haber hecho un comentario similar antes del hundimiento del Titanic.

En un estudio de las capas de sedimentación en el Llac Redó a 2.100 m, en el Pirineo catalán (Estudio de los lagos del Pirineo. Universidad de Barcelona, Departamento de Ecología. Centre de Investigación Alta Montaña. Jordi Catalán, Marc Ventura), se extrajeron a 70 m de profundidad, cilindros de 60 cm de largo que representan el sedimento de 10 mil años. Estos sedimentos son las capas de sedimentación lenta y no están sujetas a perturbación. En ellas, el estudio del Plomo-210 y el Cesio como marcadores radiactivos, fueron positivos en el registro fósil de todos los años en que se realizaron pruebas nucleares (1960-80) y las explosiones nucleares de la 2ª Guerra mundial (Hiroshima y Nagasaki, 1945), y el accidente de Chernóbil (1986).
Otra historia poco conocida, pero que afectó a personajes muy conocidos, como John Wayne, es la exposición que el equipo de filmación de The Conqueror (El conquistador de Mongolia, 1956), sufrió en Snow Canyon, Utah (USA), a 100 millas a sotavento de la zona donde el ejército de los EUA, realizó desde 1953, once pruebas nucleares a cielo abierto. En 1980, la revista People, contó la historia, y al hacer el recuento de los sobrevivientes de aquella filmación, expuestos durante 13 semanas a bajos niveles de contaminación nuclear, resultó que de los 220 componentes del equipo, 91 habían contraído cáncer y entre ellos, 46 habían muerto. Estadísticamente, superaba en más de 3 veces, las muertes que se podrían esperar por cáncer en aquel grupo al cabo de aquellos años. John Wayne, también murió de cáncer de estómago y de pulmón (teniendo en cuenta que era un gran fumador y por lo tanto, también un gran factor de riesgo), junto con Susan Hayward, Agnes Moorehead y el director Dick Powell. El actor Pedro Armendariz, de origen mejicano, al enterarse de que tenía cáncer, acabó suicidándose al ver que iba a morir.
Cita de Bill Brodi en How to Help support the Body’s Healing After Intensive Radioactive or Radiation Exposure.

Fuentes de contaminación radiactiva

1. Radiactividad natural. Por isótopos radiactivos en estado natural primigenio, y las radiaciones cósmicas que actuando sobre materiales no reactivos, genera radiactividad cosmogénica. Son fuentes de radiación ionizante, que en el hombre representa una dosis media de 2,4 mSv al año, siendo el Radón el responsable de la mitad. La parte debida a la energía nuclear, no debe superar el límite legal de 1 mSv al año.
Los efectos orgánicos de la radiación se miden en Sievert (Sv) o miliSievert (mSV), submúltiplo o milésima parte del anterior.
• Un vuelo transoceánico, supone recibir 0.03 mSv.
• RX de tórax: 1 mSv como máximo.
• Un TAC abdominal supone 10 mSv.
• Profesionales expuestos a áreas de radiología, pueden llegar a 50 mSv.
• Exposición a 100-250 mSv. Se inicia el riesgo de sufrir cáncer, problemas cutáneos y digestivos.
• Exposición a 500 mSv: se añade, leucopenia.
• A partir de 3.000 mSv, fiebre, fatiga, y problemas graves que pueden llevar a la muerte en 30, 15 días, o menos según la dosis recibida.
• 7000 mSv: provoca la muerte del 100% de las personas.
 
2. Centrales nucleares (Reactor nuclear).
Combustible: Uranio (la mayoría), Plutonio (muy pocas), Torio (menos residuos).
Objetivos: producción de energía, calor, y fabricación de subproductos atómicos con fines médicos, militares e industriales. La producción de plutonio para fines militares (bomba atómica) es uno de ellos.
• Producen calor que se transforma en energía eléctrica.
• La combustión, produce materiales de residuo radiactivos, de vida media muy elevada: americio, neptunio y curio (basura nuclear).
• Productos de explosión (accidentes):
-área directa próxima: radiación gamma y beta.
-materiales volátiles, isótopos radiactivos productos de fisión: Plutonio, Cesio, Estroncio, y Yodo-131 (3%), entre otros...

3. Bombas atómicas.
Bombas usadas con fines militares. Combustible: Plutonio, producido expresamente en reactores atómicos. No es útil el uranio. Producen los tres tipos de radiaciones.

4. Bombas sucias. Son bombas de dispersión radiactiva, usadas con fines terroristas, que se pueden fabricar a partir de las llamadas fuentes huérfanas que aparecen en el mercado negro. Están constituidas por la mayoría de elementos radiactivos. Producen los tres tipos de radiaciones, según el elemento inicial. Pueden no producir Yodo radiactivo.

Partículas y radiaciones radiactivas
Los elementos radiactivos pueden producir radiaciones y partículas ionizantes, capaces de alterar la materia, extrayendo electrones de sus estados ligados al átomo.
a) Las radiaciones ionizantes, están formadas por fotones, sin partículas y son de dos tipos: rayos gamma y rayos X.
b) Las partículas radiactivas ionizantes, incluyen las partículas alfa, beta, protones y neutrones.


Radiación / Constitución / Penetración / Efecto / Elementos

Partícula Alfa: / Núcleo Helio-4 sin electrones / Muy corta, gran masa y carga eléctrica. Detenida por una hoja de papel. / Sólo interno, muy ionizantes / Plutonio-238

Partícula Beta: / Electrón / Media. Detenida por hoja de aluminio / Interno / Estroncio-90, Yodo-131

Radiación Gamma / Fotón intranuclear muy energético / Alta. Penetra materiales densos. / Desde el exterior. Lesión intranuclear, DNA. / Cobalto-60, Cesio-137, Yodo-131

Radiación X / Fotón extranuclear / Alta. Penetra materiales densos / Desde el exterior. Lesión intranuclear. /

Efectos de la radiactividad
La exposición del ser humano a la radiactividad, produce lesiones destructivas de todos los sistemas corporales: inmunológico, sanguíneo, digestivo, respiratorio y cardiovascular, junto con la aparición de cáncer sanguíneo (leucemia) y tiroideo, principalmente.
Los accidentes nucleares o las explosiones nucleares por actos de guerra, liberan a la atmosfera, los principales elementos radiactivos volátiles, que actúan sobre los órganos siguientes:
• Yodo-131: tiene una vida media de 8 días; se capta en la glándula tiroides y produce cáncer tiroideo. Las “bombas sucias”, es probable que no contengan yodo radiactivo. El Yodo-131, es el mismo isótopo radiactivo, usado en medicina, para realizar gammagrafías tiroideas, hepáticas y cerebrales, y tratar el cáncer de tiroides o el hipertiroidismo con radio yodo. Se contrarresta con Yoduro potásico (IK), y algas marinas que tienen un elevado contenido en yodo, junto a un efecto radioprotector.
• Estroncio-90: tiene una vida media de 28 años; se capta en el tejido óseo, y puede producir cáncer óseo, y al ser captado por la médula ósea, producir leucemia. En la misma línea que el Yodo 131, el Estroncio 90, también se ha utilizado, en dosis muy controladas, para tratar el cáncer óseo (sarcomas). Se contrarresta con calcio y magnesio biológicos, algas marinas (alginato sódico) y la Spirulina.
• Cesio-137: tiene una vida media de 30 años; se capta en el tejido muscular, y puede producir cáncer en tejido muscular y circundante. Se contrarresta con Spirulina y Azul de Prusia.
• Otros: Kryptón-85, Xenon-133 y Telurio-132.
Estos productos, emiten básicamente, radiación alfa y beta, que destruyen el tejido humano, animal y vegetal. Las radiaciones gamma, son mucho más penetrantes y pueden acompañar a las anteriores. Estas radiaciones lesionan, perforan y rompen el ADN, y con ello el código genético celular, destruyendo el ciclo reproductivo, que evoluciona hacia la reproducción indefinida de sí mismas, sin el control habitual que incluye la muerte celular y su renovación, con lo que aparece el cáncerque avanza invadiendo el resto del cuerpo.
La velocidad con que aparece esta destrucción, depende de la intensidad de la radiación recibida. Por ejemplo, las explosiones nucleares de Hiroshima y Nagasaki (Japón), del 1945, causaron leucemias masivas en la población irradiada a partir de los 5 años (1950). Diez años más tarde, surgieron los tumores sólidos y las malformaciones fetales, que aún persisten.

Mecanismos de irradiación:
• Irradiación directa externa: las más penetrantes son las radiaciones gamma. Solamente lesiona los tejidos durante el tiempo que esta expuesto a la radiación, pero no convierte a los tejidos ni a la persona en radiactiva. Es la radiación que comporta el síndrome de irradiación aguda.
• Contaminación externa por productos radiactivos volátiles (piel y mucosas). Convierte al cuerpo en radiactivo, y si no se realiza un lavado, con el tiempo, puede penetrar a través de los folículos pilosos.
• Contaminación interna, por inhalación o ingestión de productos radiactivos en aire, agua y alimentos.

Síndrome de irradiación aguda
Los principales síntomas de la exposición radiactiva, son básicamente, fiebre, hemorragias, vómitos y diarreas, con sobreinfecciones, que pueden llevar al colapso y a la muerte. Los síntomas son similares a los producidos por la sobreexposición accidental a elevadas dosis de rayos X. Podemos dividirlo en tres categorías, siguiendo a Vermeulen y Brodi:

1. Síndrome cerebral.
a. Náusea y vómitos, seguidos de,
b. Postración, apatía,
c. Temblores, convulsiones, ataxia, que pueden llevar a la muerte.

2. Síndrome gastro-intestinal.
a. Náusea resistente al tratamiento, vómitos, diarrea, con sangre (hemorragias).
b. La mucosa bucal y la garganta, están rojas, con ulceraciones y necrosis.
c. Deshidratación y anemia aguda, que lleva al shock.
d. Colapso y muerte.

3. Síndrome hematopoyético
a. Anorexia, apatía, náusea y vómitos, a las 12 h de exposición aguda.
b. A partir de las 36 h, atrofia linfática, y de médula ósea que conduce a la aplasia medular con pancitopenia.
c. Heridas y quemaduras sobre-infectadas, con supuraciones que no curan.
Vermeulen, F. Prisma, Haarlem (Netherlands): Emryss bv Publishers (1st ed., 2002).
Brodi, B. How to help support the body’s healing after intense radioactive exposure, 2004. Top Shape Publishing, LLC. 1135 Terminal Way Suite 209, Reno, Nevada 89502. 

Tratamiento del Síndrome de Irradiación Aguda
El Síndrome de irradiación aguda, precisa el ingreso hospitalario en una unidad de vigilancia intensiva, y requiere la puesta en marcha de todos los mecanismos de rehidratación, transfusión sanguínea y reequilibrio biológico, junto con vigilancia a sobreinfecciones (aislamiento estéril) y tratamientos antibióticos específicos cuando sea adecuado. Uno de los antibióticos utilizados es la neomicina oral. En situaciones extremas se ha utilizado el trasplante medular.
Un especialista en medicina homeopática puede contribuir a las medidas de reparación tisular de lesiones y lucha contra las infecciones producidas por la baja inmunidad, con medicamentos especialmente seleccionados, que requieren una gran experiencia. Algunos de estos medicamentos complementarios, los citaremos a continuación.

Efectos crónicos de la irradiación
Los tejidos mas radio-sensibles son: epitelio intestinal, órganos reproductivos (ovarios y testículos), médula ósea, sangre y glándula tiroides.
• Médula ósea: disminuye bruscamente la producción de glóbulos blancos (leucopenia) en 48 h, con alto riesgo de infección. Leucemias posteriores.
• Sangre: destrucción de glóbulos rojos (hematíes) con producción de anemias malignas, y destrucción de plaquetas, con producción de hemorragias espontáneas resistentes.
• Glándula tiroides: absorbe el yodo radiactivo, con riesgo de cáncer, sobretodo en niños.
• Glándulas mamarias: cáncer de mama.
• Pulmones: inflamación con neumonitis y posterior fibrosis por cicatrización. Cáncer en fases posteriores.
• Estómago e intestinos: hemorragias internas.
• Sistema genital reproductor: los ovarios y los testículos son 20 veces más sensibles que la piel. Atrofia, esterilidad y cáncer.
• Piel: irritación, eccema que descama, fisurado y muy doloroso; cáncer de piel.


Protección y antídotos frente a la radiactividad

Barreras físicas y descontaminación externa
1. Alejarse de la zona de contaminación, si es posible, es la mejor opción.
a. Llevar linterna, radio portátil, pilas de recambio.
b. Botiquín de primeros auxilios con pastillas de IK, Calcio, Radium bromatum 30 CH y Phosphorus 30 CH.
c. Comida y agua.
d. Dinero y tarjetas de crédito.
e. Abrelatas o cuchillo multiusos.
f. Ropa de abrigo en invierno.
2. Usar mascarillas de seguridad. Las mascarillas de tela o celulosa, son de poca utilidad.
3. Encerrarse en casa y cerrar ventanas y vías de ventilación, cuando alejarse no es posible. Provisión de agua potable, comida y medicamentos. Radio con pilas para estar informado en caso de restricción eléctrica.
4. Trajes de protección radiactiva (anti-radiación), con ventilación autónoma o filtros de seguridad. Para equipos de socorro y personal técnico de emergencias en el lugar del accidente. Son trajes de protección estanca contra radiaciones y polvo nuclear. Materiales basados en el principio de apantallamiento, a base de plomo, o bien en un material sintético, a base de polímeros y de fórmula registrada (DemRon®, Radiation Shield Technologies), que es mas ligero y dúctil, y mucho más caro. Protege de radiaciones alfa y beta, pero menos de las gamma.
5. Limpieza exterior: ducha con agua y jabón para limpiar los elementos radiactivos que se adhieren a piel, vello y pelos, con cepillos.
a. Quelantes (compuestos con la capacidad de fijar metales): soluciones que contengan EDTA (Edetato disódico, EDTA® Acofarma) , añadido al agua de lavado, al 03-0.5 %.
b. Baño con Sales de Epson: contiene sulfatos y sales de magnesio, y tienen propiedades ligeramente desintoxicantes. Debe vigilarse la concentración adecuada y las personas alérgicas a las sales de magnesio.
c. Baño de sales: sal común y bicarbonato sódico, en agua caliente. Mantenerse dentro del agua hasta que se enfríe, pues facilita a desintoxicación de la piel.
6. Cortarse el pelo: si hay contaminación en el cabello, es una forma radical y eficaz de evitar una continua acción radiactiva.

Antídotos radiactivos químicos 

• Yodo. Esta contenido en las algas marinas, que además tienen una capacidad radio-protectora, y en las tabletas de yodo. Protege de la asimilación en la tiroides del yodo radiactivo, si se toma en suficiente cantidad para saturar la glándula. Las necesidades diarias son de 150 microgramos (0.15 mg). Una cuarta parte de una cucharada de te de gránulos de algas kelp, contiene 3 mg de yodo.
Yoduro potásico (KI) o Yodato potásico (KIO3). En España Yoduk® 100 mcg.; Yodafar®, comp. 200 y 300 mcg; Natifar®, comp. 200 mcg / en EUA: ThyroSafe® (Recip US), 65 mcg., aprobada por la FDA).

Dosis recomendada por la FDA: 100-150 mcg / 24 h, según el peso, en adultos.
 Niños: entre 30 y 60 mcg.
 Lactantes: 10-20 mcg.
 Tomar más dosis, no aumenta la integración del yodo, y presentará efectos secundarios.
 Mujeres lactantes y su bebé: cada uno debe recibir su propia dosis. Lo pueden tomar si peligro tanto las mujeres embarazadas, como las que dan el pecho, y sus bebés.

o Sólo sirve para evitar el desarrollo de cáncer de tiroides, y lesiones tiroideas, a consecuencia de las explosiones o accidentes nucleares que liberen yodo radiactivo.
o Las bombas sucias (terrorismo), no acostumbran a desprender yodo radiactivo.
o Debe tomarse cuanto antes, para bloquear la tiroides, y evitar que se fije el yodo radioactivo y lesione la glándula. Prioridad en los niños, y después, las personas menores de 40 años, que son las más sensibles.
o El Yodato potásico, tiene un efecto similar, y es menos amargo.
o Personas con híper o hipotiroidismo medicados, también pueden tomar IK, pero deberían ajustar la dosis con su médico.
o La ingestión de yodo, en forma del desinfectante cutáneo, povidona yodada (Betadine ®) es tóxica y no es aconsejable, porqué no sirve para incorporar yodo elemental a la tiroides. (ver Nuclear War Survival Skills. Cresson H. Kerarny. Oak Ridge National Laboratory, 1987).
o No administrar en personas alérgicas al yodo.
o En las zonas de riesgo nuclear, es aconsejable guardar en casa un par de frascos del preparado. En caso de emergencia nuclear, el producto se agotará en el momento más necesario.
• Calcio y magnesio orgánicos (impide la absorción ósea del estroncio (entre otros, Coral Natural ®, Calciflavón ®, Magnesio Orgánico Soria Natural ®). Otra buena solución es Lactato cálcico (Citorsal Polvo ®).
• Azul de Prusia y quelante DTPA. Recomendados por el Center for Diseases Control and Prevention, como medicamentos de uso y control médico, para reducir la absorción de elementos radiactivos (cesio, plutonio, americio y curio):
o El Azul de Prusia (ferrocianuro férrico), absorbe en el intestino el Cesio-137 y facilita su expulsión.
o El DTPA (Ácido Dietilen Triamino Pentaacético), está aprobado como quelante del plutonio, americio, y curio. Su administración es intravenosa. Referencia e información facilitada por Silvia García, que podemos consultar en:
-http://emergency.cdc.gov/radiation/prussianblue.asp
-http://emergency.cdc.gov/radiation/dtpa.asp

Antídotos radiactivos con fitoterapia
• Hay múltiples alimentos y compuestos naturales, que han demostrado proteger al ser humano de la radiación. Estos alimentos y complementos de fitoterapia, favorecen la excreción y eliminación de metales radioactivos, sobretodo Estroncio 90 , Yodo 131 y Cesio 137:
o Té. En varios estudios llevados a cabo en la China y en Japón, se ha comprobado el efecto protector del té en las radiaciones. Té verde y té negro.
o Algas marinas. Se ha comprobado su efecto protector y desintoxicante en la intoxicación radiactiva, a partir de la propiedad de las algas de concentrar iones metálicos marinos. También se ha demostrado que disminuyen la absorción de estroncio radiactivo en ratones (Tanaka, 1968). Las algas marinas contienen grandes cantidades de yodo, que no se destruye por la cocción. Se debe vigilar y reducir su consumo en personas hipertensas (alto contenido en sodio) y con hipertiroidismo (alto contenido en yodo).
 La experiencia del Hospital St. Francis de Nagasaki, demostró que la alimentación del equipo médico y los pacientes con arroz integral, miso, sopa de soja, y una variedad de algas marinas (Kombu, Nori, Wakame), junto con sal marina y la prohibición de azúcar y dulces (por reducir la inmunidad), mejoró la supervivencia de los afectados, mucho más que en otros centros que no utilizaron esta dieta (Tatsuichiro Akuziki, M.D. Nagasaki 1945, London Quarter books, 1981).
 Mecanismo de acción: las algas marinas contienen alginato sódico, que atrapa el estroncio y el radio, radiactivos y metales pesados como el cadmio, el bario y el zinc y los elimina del cuerpo. Otro componente de las algas marinas, el fucoidan, parece reducir la proliferación cancerosa y los ataques virales.
 La Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos (U.S. Atomic Energy Comission), aconseja tomar un par de veces a la semana, algas marinas, para protegerse de la toxicidad radiactiva. (US Dept Health and Human Services. "Dietary aspects of carcinogenesis," Nov. 1981).
 Destacan como algas detoxicantes, entre otras:
• Laminaria japónica, Fucus vesiculosus (Laminaria o encina de mar) y Ascophyllum (Modifilan ® – Algas Kelp ®). Kombu Mojaban. Kelp (Macrocystis pyrifera – MegaKelp ®). Son ricas en yodo, en alginatos y fucoidina.
• Algas Cochayuyo (Durvillaea antartica, Sudamerica; Alga Cochayouyo® Brotasol), utilizada ampliamente por los indígenas sudamericanos y de la zona astral, como aporte nutricional, tiene un alto contenido en alginatos.
• Algas Wakame (Undaria pinnatifida): contiene uno de los índices más elevados de yodo), conteniendo casi todos los minerales presentes en el agua de mar. Resulta desintoxicante por su contenido en alginato.
Tanaka, Y, Stanley C. Skoryna and Deirdre E, “Studies on the Inhibition of Intestinal Absorption of Radioactive Strontium, Alginate Degradation Products as Potent in vivo sequestering Agents of Radioactive Strontium” Canad. Med. Ass.J. June 22 and 29, 1968., vol. 98.
 Chlorella (Sun Chlorella A®, Chlorella 500 mg ® Supersmart, Alga Chlorella Santiveri®). Es una alga verde unicelular, de grancontenido en clorofila, ácido fólico, vit. B12, hierro, proteínas y aminoácidos esenciales. Se le han atribuido propiedades desintoxicantes, estimulantes de la inmunidad y antitumorales. Es
uno de los componentes del producto comercial NDF ® (Natural Detox Factors, de Bioray), utilizado ampliamente en el mercado anglosajón, como desintoxicante general (metales pesados y radiactivos). Aumenta la producción de interferón, mejorando la inmunidad. En España.
Singh S, Tiku A, Kesavan P. Post-exposure radioprotection by Chlorella vulgaris (E-25) in mice. Indian
Journal of Experimental Biology. August 1995; 33(8):612-5.
Spirulina. Es una cianobacteria (bacterias gramnegativas capaces de fotosíntesis oxigénica y fijadoras de nitrógeno atmosférico), anteriormente clasificada dentro del grupo de las algas verde-azules, pero que realmente son organismos procariotas (sin núcleo, no algas). Contiene proteínas de alto valor biológico, y vit. B12.
 En un estudio realizado en Ucrania, después del accidente de Chernóbil, por el Instituto de Medicina Nuclear (Institute of Radiation Medicine, Minsk), se observo una mejoría en el sistema autoinmune y en el recuento de linfocitos T, en los niños afectados por el síndrome de irradiación. La dosis fue de 5 gramos de
Spirulina durante 45 días. También redujo la radiactividad urinaria en el 50%, al cabo de 20 días. Llegaron a la conclusión de que “la Spirulina, aceleraba la evacuación de los radionúcleos del cuerpo humano”. Fue activa sobretodo para eliminar el cesio y el estroncio. Uno de los mecanismos sugeridos de su capacidad quelante, es su gran contenido en beta-carotenos, que reduce el daño celular, producido por los radicales libres, a parte de su contenido en hierro, que ayuda a recuperar de la anemia.
 Otros estudios han demostrado su capacidad desintoxicante y protectora renal, frente a la intoxicación por metales pesados y medicamentos nefrotóxicos, y también sus efectos paliativos en los efectos de las radiaciones gamma.
The effect of Spirulina on nephrotoxicity in rats,” Yamane Y, et al. Chiba Univ. Presentedat Annual Symposium of the Pharmaceutical Society of Japan, April 15, 1988.
Radioprotective effect of extract from Spirulina in mouse bone marrow cells studied by using the micronucleus test. Qishen P, Kolman et al. Toxicology Letters1989; 48: 165- 169.

Miso es una pasta aromatizante fermentada, hecha con semillas de soja y/o cereales y sal marina. Es considerado un alimento curativo en China y Japón, y existen diferentes variedades según la composición y el tiempo de fermentación. Ya hemos citado la experiencia del Hospital St. Francis de Nagasaki, donde el miso, fue uno de los complementos alimentarios administrados. Se han comprobado sus efectos radio-protectivos en ratones, con mayor supervivencia y menores lesiones (ver Ohara).
Radioprotective effects of miso (fermented soy bean paste) against radiation in B6C3F1 mice: increased small intestinal crypt survival, crypt lengths and prolongation of average time to death. Ohara M, Lu H, Shiraki K, Ishimura Y, Uesaka T, Katoh O, Watanabe H..Department of Environment and Mutation, Research Institute for Radiation Biology and Medicine, Hiroshima University, Japan.
Pectinas. Los preparados a base de pectinas, usados a partir del accidente de Chernóbil, para tratas las secuelas de la radiación, se demostraron útiles, para desintoxicar el Cesio-137, en el 65% de los participantes que tomaron pectina, frente al 13,9% del grupo placebo (Nesterenko, 2004). Las frutas que más pectinas tienen son las manzanas, los cítricos y el membrillo. Se ha reconocido a los compuestos de pectina, la capacidad de desintoxicar el organismo de metales pesados, desde el plomo y el mercurio, hasta los radiactivos. En 2005, la Federal Comission for Radiation Protection of the Population, en Alemania confirmó que las curas repetidas de pectina pueden ser la base de medidas preventivas para la radio-protección de la población. Más recientemente, la Federación Rusa ha aprobado una nueva formulación a base de pectinas para el tratamiento o prevención en caso de accidentes nucleares con liberación de diferentes radionúclidos (Sorokyne AY, Zosterine-Ultra, is registered as a food additive for removing heavy
 metals and radionuclides from the organism. Department for medical emergency, Ministry for Public Health of the Russian Federation, 2005). 

(Información facilitada por Silvia García).
Nesterenko VB, Nesterenko AV, Babenko IV: Reducing the Cesium137-load in the organism of Chernobyl children with apple-pectin. Swiss Medical Weekly, 134: 24-27, 2004.


Antioxidantes, Selenio, vit. E, A y C. Levadura de cerveza, germinados.
Aceite de oliva. Contiene antioxidantes.
Arcilla. Poder absorbente de toxinas.
Polen de abeja, usado como estimulante de la producción celular en la médula ósea.
o Suplementos de hongos (Mushroom suplements): Maitake, Chaga, Reishi y Turkey Tail, son moduladores de la inmunidad, a través de los betaglucanos insolubles.
Ooi VE, Liu F (July 2000). «Immunomodulation and anti-cancer activity of polysaccharide-protein complexes». Curr. Med. Chem. 7 (7): pp. 715–29. PMID 10702635.
Panax ginseng (Ginseng Panax 200 mg, Biovea ®): para prevenir la hemorragia post-irradiación, protege de la lesión en la médula ósea y estimula la recuperación sanguínea.
Alquigliceroles de tiburón (CFN Alkiescualen Aceite de hígado de tiburón®): usados en quimioterapia, para estimular la recuperación plaquetaria.
L-glutamina: el aminoácido L-glutamina (Adamin G Polvo ®), ha sido recomendado por nutricionistas para contrarrestar el síndrome gastrointestinal de la irradiación aguda.
Aloe vera, crema. Aplicación cutánea en áreas afectadas, ulceraciones crónicas post radiación.
Se han identificado otras plantas con capacidades radio-protectoras. En el estudio de Jagetia, se pueden valorar con mayor detalle (información facilitada por Silvia García):
Jagetia, GC. Radioprotective Potential of Plants and Herbs against the Effects of Ionizing Radiation. Clin
Biochem Nutr. 2007 March; 40(2): 74–81. Published online 2007 March 14. doi: 10.3164/jcbn.40.74.
http://www.jstage.jst.go.jp/article/jcbn/40/2/74/_pdf.
Gruenwald J, Brendler T, et al, eds. PDR for Herbal Medicines. Montvale, NJ: Medical Economics Company; 1998: 898,899,924,925.
Brodi, B. How to help support the body’s healing after intense radioactive exposure, 2004. Top Shape Publishing, LLC. 1135 Terminal Way Suite 209, Reno, Nevada 89502.

Antídotos radiactivos homeopáticos
Se han experimentado remedios homeopáticos, para hacer frente y antidotar los efectos, de este tipo de accidentes, unos, como isopáticos (los actínidos), y otros como homeopáticos o similares. Se deben valorar los síntomas posteriores y el remedio correspondiente. Estos casos han de ser controlados por un médico homeópata experto y han de seguir controles periódicos de sus constantes biológicas y humorales. Los principales son: Radium bromatum, Diospyros kaki Creveld, Uranium nitricum, Plutonium nitricum, Phosphorus, Causticum y Kali iodatum.

• Radium bromatum
Dosis: 30 CH, 3 gránulos cada 8-12 h los primeros 3 días, seguido cada día, durante al menos 15 días. Si el impacto nuclear es muy cercano y las lesiones graves, la dosis será cada 10 minutos las primeras 4 horas,
reduciendo paulatinamente la frecuencia. Se puede preparar una dilución de 8-10 gránulos en un botellín de agua mineral (250 ml), y administrar el equivalente a una cucharada mediana.
o Está indicado en las lesiones por radiaciones atómicas y en radiaciones por rayos X. Su utilidad ha estado comprobada clínicamente en diferentes ocasiones, y se puede recomendar como el primer medicamento homeopático a administrar. Entre los clásicos, es aconsejado por Foubister y por Clarke. Clarke, en su Dictionary, expone extensamente su experiencia con el remedio, pues él mismo llevó a término una experimentación con Radium. Según él (125):
Radium puede causar y curar el cáncer, y a su vez, dermatitis eccematosas en las manos causadas por quemaduras de Radium y de rayos X, los cuales desaparecieron durante la experimentación (proving)”.

• Phosphorus, a la misma pauta, en caso de no disponer de Rad-br. Predomina el ardor y las hemorragias de sangre roja, con sed intensa. Palpitaciones, temblor y sensación de vacío pueden acompañar. Los pacientes desarrollan vómitos y diarrea con debilidad creciente y están muy sensibles a todo lo que sucede en su entorno. De todas maneras, puede considerarse un remedio de primera línea.
• Causticum. Es un remedio muy similar a Phos. Cuando las quemaduras por radiación, tardan mucho en curar, con gran ardor, escozor, pérdida de fuerza muscular y parálisis de algunas partes, emaciación, marcha descoordinada (ataxia) e incontinencia urinaria.
• Uranium nitricum, especialmente para los efectos crónicos de la radiactividad, por exposición al uranio radiactivo, en mineros y trabajadores que están expuestos a radiación, y a la explosión de bombas atómicas. Los síntomas más comunes son: gran emaciación y adelgazamiento, con apetito y sed desorbitados, debilidad y edema generalizado. Se puede acompañar de ardor gástrico, flatulencias y vómitos. Ardor interno y úlceras en todo el tracto digestivo, son la pauta posterior. Síntomas similares a los de las víctimas de Nagasaki.
• Diospyros kaki Creveld. Este es el remedio obtenido del árbol que sobrevivió cerca del epicentro de la explosión de la bomba atómica en Nagasaki, el 9 de agosto de 945. Se ha ganado el apodo de “El árbol del mundo” (“The World Tree”), por aber sobrevivido al infierno. A raíz de esta observación se experimentó este emedio, y se ha utilizado con éxito en enfermedades cancerosas, leucemia y para ratar los efectos de la quimio y de la radioterapia. También esta indicado en los raumas físicos y mentales de los soldados vuelven de la guerra. La xperimentación del remedio, llevada a cabo por la Dra. Marijke Creveld, de olanda, se realizó con la técnica de experimentación por sueño (dream proving), los síntomas característicos, están añadidos al Repertorio Synthesis.
Diospyros kaki Creveld. Marijke Creveld, 2005. ISBN 90-808392-3-X. m.creveld@planet.
• Plutonium nitricum. Para la exposición a la radiación de plutonio, esta es su rimera indicación (isopático). Como elemento radiactivo, se puede usar como edicamento homeopático, para tratar los efectos de las radiaciones. Su onocimiento se debe a la experimentación de Jeremy Sherr y su equipo (The omeopathic proving of Plutonium nitricum), y se esta convirtiendo en un medicamento de uso amplio, cada vez más usado en patologías graves, tanto psiquiátricas como cancerosas.
• Satti y Ullman, han recomendado, junto con la ingesta de pastillas de IK, la administración de Kali iodatum 6 y 30 CH, para facilitar la incorporación del yoduro potásico (con el Kali-i 6 CH), y para desintoxicar el yodo radiactivo que haya penetrado en el organismo (Kali-i 30 CH).
J. Satti, Dana Ullman, Homeopathic Medicines for Radiation Exposure. Homeopathic Educational Services. www.homeopathic.com
• Otros remedios:
Belladonna, para el ardor y los dolores congestivos y como de quemadura solar.
Plumbum, parálisis y parestesias progresivas y muy dolorosas. Secuelas posteriores, neurológicas de evolución lenta y con gran deterioro motor y mental, similares a la demencia grave con parálisis.
Cadmium sulphuratum. Las sales de cadmio, fueron utilizadas ampliamente por Grimmer para tratar el cáncer. Cad-s, da síntomas como formas agotantes de enfermedad (cólera, fiebre amarilla) donde con agotamiento, vómito y extrema postración, la enfermedad lleva a la muerte. Síntomas gástricos importantes: carcinoma del estómago; vómito persistente. El paciente debe mantenerse quieto, con sensación de frío y frialdad incluso cerca del fuego. Puede tener lesiones agrietada y ardorosas en la piel.
Cadmium iodatum. Náusea por olores desagradables, agr. pensar en ellas. Vómitos violentos con cefalea; biliosos y ácidos. Alternancia de calor y frío. Dolor sordo, opresivo en el hígado y el bazo. Estreñimiento. Deposiciones color tiza. Micción frecuente. Hemorragias, de color oscuro con pequeños coágulos; de color brillante.
Apis. Calor, enrojecimiento, ardor, pinchazos y edema, que mejoran con agua fría. (Bildet, 1990).
Ruta graveolens y Ginseng quinquefolium. En un estudio con animales de laboratorio (ratones albinos), que fueron expuestos a radiaciones X, la combinación de Ginseng 6X, 30X y 200X con Ruta 30X y 200X, administrada antes y después, mostró una reducción muy significativa del daño cromosómico celular.
Graphites. Lesiones en piel con grietas, dolor, picor intenso, eritema, supuración pegajosa y eccema costroso y descamativo.
Marble y Granite Murvey. El granito de la zona de Murvey, contiene una pequeña parte de uranio (10 ppm), a parte de un 70% de SiO2 (sílice), y emite un cierto grado de radiactividad natural. La administración de Granite Murvey, mejoró a un grupo de niños de Belarus (a 40 km de Chernóbil), afectados por la radicación, en 1993, tratados por Eising. Los síntomas más característicos fueron: tristeza y sentimiento de resignación; palidez, y apariencia de la piel traslúcida; ojos muy grandes con mirada directa y muy seria, con miedo intenso a que les tocaran. (Nuala Eising, Granite, Marble and Limestone, 1995).
Ceanotus. Remedio con un tropismo especial en el bazo y tejido linfático. Esplenomegalia, leucemia. Diarrea y deseo constante de orinar.
Bildet, J.,Guyot, M., Bonini, F., et al. (1990) "Demonstrating the Effects of Apis mellifica and Apium virus Dilutions on Erythema Induced by U.V. Radiation on Guinea Pigs," Berlin Journal of Research in Homeopathy, 1:28.

Tratamiento homeopático de las secuelas de un accidente nuclear
Es muy interesante el estudio ruso publicado por Vasilyeva y por Zajarchenko en el British Homoeopathic Journal (abril de 1992),126 donde se explica el tratamiento homeopático de 54 niños expuestos a la radiación de Chernóbil durante el accidente del reactor nuclear en 1986:
«Resultados. El tratamiento disminuyó la frecuencia y la aparición de infecciones del tracto respiratorio superior en un 72% y de amigdalitis crónica en el 18% durante un año. La incidencia de colecistitis-colangitis disminuyó en un 56%. Las quejas por dolor de cabeza disminuyeron considerablemente. Muchos padres manifestaron la superioridad del tratamiento homeopático sobre el tratamiento convencional que habían recibido antes. Los padres notaron una mejoría considerable en la salud general, en la capacidad para el trabajo, en el apetito, en el sueño y en la desaparición de la astenia.
Analizando la frecuencia con que eran prescritos los remedios homeopáticos resultó que los niños que teníamos bajo nuestra observación fueron tratados más frecuentemente con Cina (46%), en segundo lugar con Calcarea carbonica (24%), y en tercer lugar Silicea (20%).
El pasado junio acompañamos a Holanda a un grupo de niños que habían estado bajo nuestra observación a unas vacaciones. Pudimos observar que el grupo de niños que habían sido tratados con medicación homeopática se adaptó mejor a los cambios de tiempo y a los cambios del entorno. Y al contrario, los niños que no recibieron tratamiento homeopático contrajeron más frecuentemente resfriados, algunos de los cuales les hicieron sufrir durante el viaje. Los tuvieron que tratar por hidrosadenitis, enfermedades respiratorias, bronquitis aguda, amigdalitis folicular y disquinesia biliar.»

También se utilizaron compuestos múltiples de medicamentos homeopáticos para tratar de manera estándar, las secuelas de la radiación en Chernóbil (Síndrome de irradiación / Irradiation syndrome). Uno de estos “compositum” que nos ha llegado es la combinación de:
• Aconitum + Phosphorus + Caesium + Cobaltum + Strontium + Iodum a la 1M K.

Efectos de la radioterapia y quemaduras por rayos X
Los efectos secundarios de la radioterapia pueden llegar a ser muy molestos y, en algunos casos, los accidentes por errores en la radiación pueden ser mortales. Por otro lado, las quemaduras producidas por los rayos X, tanto por la radioterapia como por la exposición excesiva del personal médico (médicos de la vieja escuela que no utilizaban protección), producen unas dermatitis graves que pueden evolucionar hasta el cáncer de piel. Dentro de la farmacopea homeopática hay remedios especialmente indicados para contrarrestar estos efectos. Destacaremos entre ellos: Phosphorus, X-ray, Sol, Radium bromatum, Fluoricum acidum y Cadmium.

• Phosphorus ya se ha comentado, junto con Radium bromatum, en las radiaciones atómicas. Los dos son remedios muy útiles en el tratamiento de los accidentes por rayos X, sobre todo las dermatitis y las quemaduras. Grimmer fue un gran promotor del uso de Phosphorus para esta grave indicación:

En caso de accidente nuclear, debemos enfrentarnos con el problema de la radiación, y el remedio Phosphorus, es, de lejos, el primero y el mejor como antídoto de todas las formas de radiación, sean de radium, rayos X, o radiación atómica. Phos., contrarresta los efectos destructivos producidos en la circulación capilar y más tarde en los propios componentes sanguíneos. Phos., es un remedio para quemaduras profundas y para ulceraciones de naturaleza grave; incluso ha llegado a curar casos de grangrena. (145)
Grimmer, A. Homeopathic War Remedies.

En mi experiencia he encontrado que uno de los remedios que más se antidota por las radiaciones X (cuando un paciente lo toma para curar otros procesos) es Phosphorus, y esto demuestra la similitud de estos dos remedios y, por lo tanto, la utilidad de Phosphorus en el tratamiento de las lesiones por rayos X. Anoto dos casos demostrativos de la interferencia de los rayos X con Phosphorus, que tuve la oportunidad de tratar en el Hospital Comarcal de Igualada (Barcelona):

Caso 1. Una chica de 23 años, que sufría migrañas de muchos años de evolución, con síntomas neurológicos de inicio (parestesias en el lado derecho y visión borrosa) inició tratamiento con Phosphorus 30 CH, de tal forma que al cabo de 24 horas el dolor había desaparecido. Al cabo de cuatro días se le practicó un TAC cerebral para descartar causas vasculares expansivas o tumorales. El resultado fue negativo. Pero al día siguiente de la prueba, la migraña reapareció con una intensidad desmesurada. La administración de una nueva dosis de Phosphorus redujo el dolor, sin conseguir la rapidez y la eficacia de la primera dosis. Fue necesaria una dosis 200 CH para acabar de resolver la crisis. Su evolución fue muy buena, de tal forma que sólo fue necesario repetir una 10M K al cabo de dos meses, y al cabo de tres años, no había repetido ningún otro ataque.

Caso 2. Un chico de 19 años, de constitución asténica (alto y delgado), sufrió una neumonía lobular izquierda con fiebre alta, mucha sed y un estado de miedo y ansiedad característico que indicaba el remedio Phosphorus, el cual fue administrado a la 30 CH y en dilución, repitiéndola cada seis horas. Al día siguiente la fiebre había disminuido de 39.2° C hasta 37.3° C, el dolor pleurítico había mejorado considerablemente y el estado general empezaba a mejorar. Al cabo de 48 horas creí conveniente hacer una radiografía de tórax para vigilar la evolución radiológica de la condensación. Al día siguiente de las dos radiografías (frente y perfil), el paciente volvió a tener fiebre (38.8° C), con reaparición del dolor pleural y del malestar. Tuve que aumentar la potencia (200 CH), también repetida en dilución, para superar la recaída al cabo de tres días. La recuperación fue más lenta que la de las primeras dosis.

Estos casos me indican el efecto de antídoto que los rayos X tienen sobre el curso del tratamiento homeopático, sobre todo cuando el paciente responde al remedio Phosphorus, y a la vez el interés de esta observación es ver que este remedio también es uno de los más indicados para antidotar los efectos perjudiciales de las radiaciones X.

• Radium bromatum 15-30 CH.
Ha sido útil en el tratamiento de dermatitis por rayos X, tal como vemos en dos casos clásicos, el primero relatado por Clarke en su Dictionary, y el segundo por Dieffenbach, autor de la experimentación de Radium bromatum:

«Una chica que trabajaba en el departamento de rayos X del hospital, presentó una dermatitis en la mano derecha y en los dedos. Se le prescribió un ungüento sin ningún beneficio y le empezaron a aparecer cortes y grietas en la piel. Se le administraron dos dosis de Radium br. 30, por sugerencia de Mr. Pierrepont, una por la mañana y otra por la noche. Al día siguiente le apareció a la paciente una erupción generalizada que la enfermera directora confundió con un sarampión, con los ojos llorosos, los dedos muy doloridos y con sensación de estar muy enferma. Al día siguiente le había desaparecido la erupción y se encontraba muy bien. Los dedos ya estaban mejor y evolucionaron muy bien, excepto un ligero dolor que notaba después de lavarse

Es el caso de un voluntario de la experimentación de Radium bromatum. Tenia las dos manos cubiertas con lesiones evidentes de radio-dermatitis crónica, que se habían resistido a cualquier tratamiento durante años. Las lesiones eran eccematosas, con cortes y fisuras, engrosamientos que descamaban, y abultamientos verrugosos que picaban y quemaban constantemente. Después de haber tomado Radium 6X para la experimentación, las lesiones desaparecieron paulatinamente, y al cabo de sesenta días, al escribir este relato, no habían reaparecido”.
Dieffenbach, W.H. Proving of Radium bromatum. The Journal of the American Institute of Homeopathy, August, 1911.

• X-ray 30 CH.
Actúa como antídoto isopático de las lesiones por radiaciones X. Sus indicaciones son: eccema seco y pruriginoso; eritema alrededor de la raíz de las uñas; la piel seca y arrugada, con grietas dolorosas; crecimientos verrugosos con engrosamiento de las uñas, y persistencia de lesiones que no curan, como llagas por quemaduras, todos los cuales recuerdan las conocidas lesiones en las manos de los médicos que han sufrido la acción de los rayos X por exponerse sin protección, a lo largo de muchos años haciendo radioscopias a sus pacientes. Ardor que mejora con aplicaciones calientes. También encontramos anemia, leucemia, afectación preferente de las glándulas sexuales con esterilidad y atrofia testicular y ovárica; dolores muy intensos. Se puede utilizar la 30 ó la 200 CH, repetida varias veces, controlando la evolución de las lesiones.

• Fluoricum acidum 30 CH.
Ha sido propuesto por Foubister127 en los Tutorials, como remedio indicado para tratar las lesiones por radiaciones X, incluso mejor que Phosphorus. La acción de Fluoricum acidum destaca en las lesiones en la piel que se acompañan de picor, gran enrojecimiento y empeoramiento con el calor local. Dermatitis con tendencia al engrosamiento, con grietas y dilatación venosa.

• Sol 30 CH.
Ya hemos comentado en la insolación, que también fue Foubister quien nos trasmitió su interesantísima experiencia en el uso de este remedio en las lesiones por radioterapia. Sol se utilizó para tratar las secuelas de la radio y de la cobaltoterapia, a partir de una observación interesante: algunos pacientes irradiados presentaban una sensibilidad muy aumentada a la radiación solar, de tal forma que no podían soportar ponerse al sol, aunque fuera por breves momentos. Siguiendo a Foubister:

«Una mujer de sesenta años fue sometida a una colostomía, junto con la extirpación de una tumoración maligna del intestino grueso. Estaba a mi cargo en lo que se refería a su cura postoperatoria y se mantuvo razonablemente bien, durante los cinco años siguientes a la operación. Después, su salud general se deterioró, a pesar de una revisión cuidadosa que no pudo revelar ninguna recaída del tumor. Se le hizo radioterapia, después de la cual notó que no podía soportar la menor exposición a la luz solar, considerando que había sido una adicta a los baños de sol desde los tiempos que tenía memoria, incluyendo el período postoperatorio. Le prescribí Sol 30 CH una dosis diaria, durante tres días, con un resultado excelente. Esta medicación se tuvo que repetir algunos meses más tarde, y en ocasiones posteriores después de la radioterapia, con buenos resultados. Murió a la edad de ochenta años.
Esto me llevó a prescribir Sol 30 CH de forma rutinaria para contrarrestar los efectos adversos de la radioterapia, administrando tres dosis cada dos horas inmediatamente después de la radiación, o de alguna otra forma según la hora del día en que había recibido la radioterapia. Los pacientes que habían recibido radioterapia previamente decían que el tratamiento con Sol les resultaba muy efectivo

Para ampliar la información, ver el libro de Foubister Tutorials on Homoeopathy, donde se explican otros casos (radioterapia en la enfermedad de Hodgkin, cobaltoterapia por mastectomía y efectos de radiaciones múltiples para diagnóstico radiológico).

• Cadmium sulphuratum 30 CH.
Es un remedio aconsejado por Grimmer, junto con Phosphorus, como antídoto de las quemaduras por radioterapia. La característica de las lesiones de la piel es el picor tan intenso y voluptuoso que sufre, que predomina por la noche, y mejora rascándose; las lesiones por las quemaduras son descamativas, con cortes y grietas húmedas y dolorosas que supuran; pueden aparecer sobre lesiones herpéticas. También suelen empeorar con la luz solar.

• Diospyros kaki Creveld 30 CH, y recordarlo de nuevo, ya citado en los efectos secundarios de quimio y radioterapia.

• N-4 Radiation Antitox ®, (Apex Energetics – http://www.apexenergetics.com/). Me parece interesante citar la existencia de este medicamento homeopático complejo, que se aconseja para tratar sintomáticamente los efectos de la radiación ionizante en general (excesos de radiación, estrés geopático y estrés electrodinámico). Viene recomendado en la completa monografía de Bill Brodi, citada anteriormente. Este complejo contiene:
o Aloe socotrina
o Bone marrow, hematopoietic
o Tissue, placenta, skin
o DNA
o Echinacea angustifolia, Echinacea purpurea
o Ferrum metallicum
o Fucus vesiculosus
o Lecithin
o Iodum
o Kali phosphoricum
o Phosphorus
o Ribes nigrum gemmae
o Vitamin A
o Vitamin E
En sus indicaciones consta: para el alivio temporal de inflamación, fatiga y debilidad, agotamiento, anemia y para el apoyo tiroideo.